Podría señalarse que el Adornigate dejó para el gobierno libertario principalmente, y para la política en general, un escenario de incertidumbre y desconfianza. Hoy, con la eyección de Manuel Adorni -quien jamás traicionaría al Presidente-, queda en el Gabinete un único ministro de La Libertad Avanza: Sandra Pettovello. Increíble resulta observar que Javier Milei, para salir de la crisis, debió echar mano a CEOs de la política provenientes del peronismo en sus orígenes y luego del PRO. Son hábiles y pacientes pescadores del poder. Esto, claramente genera desconfianza en el team Karina, dada la proximidad del calendario político 2027.
Veamos. El caso Adorni puso en jaque a Milei y Mauricio Macri bajo la presión de dos Bullrich. Patricia fue la primera en percibir que la continuidad del funcionario investigado terminaría por decisión del Congreso Nacional y, al igual a lo admitido hace una semana por el presidente del Instituto Federal, Alejandro Rodríguez, la repercusión en lo internacional heriría al Gobierno mucho más que en lo doméstico. Los inversores, que siguen esquivos, continuarían siéndolo a pesar de todo lo ofrecido.
Esteban Bullrich, socio fundador del PRO junto a Macri, renunció al partido a través de una carta imperdible que, a modo de síntesis, podría resumirse diciendo: “Los valores nunca se negocian”.
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Ambos Bullrich, que parecieran no compartir hoy mucho, además del apellido, trataron de ordenar el desorden en el que ha caído la política. En el caso citado, ambos adhieren a la derecha y/o centro derecha. Pero el desorden político también abraza a las oposiciones con epicentro en el kirchnerismo.
Ante este escenario, los dueños del voto y su conducta 2027 resultan una gran incógnita. Se observa un crecimiento del hastío.
Es decir, Adorni dejó un escenario donde los realineamientos políticos no quedan claros.
Aunque para muchos argentinos el problema no es ni Santilli ni Adorni, es este modelo.
La puja de Milei y Macri por la pertenencia de Santilli/Ritondo y otros PRO violetas quedó clara cuando el ex presidente se adelantó a felicitar al hoy jefe de Gabinete antes de que este llegase a Olivos, donde se le ofrecería el cargo.
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La respuesta no se hizo esperar y a las pocas horas Milei declaró que el gobierno de Macri, a través del reperfilamiento, “estafó a la sociedad”. Todo en clara actitud de desplumarlo de los actores amarillos. Aquí, un problema para ambos (Milei/Macri): estos pescadores de poder -sumada Patrica Bullrich- tienen vuelo y proyectos propios. La camiseta actual puede cambiarse mañana si los desvía de la gran meta: mantenerse en el poder.
El Presidente anticasta resolvió su crisis pagando el precio de ya no serlo: ni él ni su gobierno.
En este zigzagueo, pasó con cierto disimulo -jugaba la selección argentina- la celebración de los 130 años del Partido Socialista, oportunidad en la cual convocó al diálogo político. Su reelegida presidenta, Mónica Fein, le dijo a Infobae: “Se ha perdido el respeto a la diversidad. Creemos que podemos y debemos aportar desde este lugar a construir diálogo político”.
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El kirchnerismo sigue digitado por Cristina Kirchner, con una incipiente rebelión de Axel Kicillof. Su ministro Bianco reconoció en la casa del PS que su gobierno nacional (el de los Fernández) tuvo errores y que la única forma de enfrentar a Milei es ampliando la base política con otros partidos. Por ahora, solo hay diálogos.
De cara al 2027, otras son las incógnitas. Los gobernadores representan 24 partidos, más allá de su explícita permanencia en la UCR, el PRO, el kirchnerismo o el peronismo pragmático.
Pareciera que por sobre lo nacional buscan acuerdos que les permitan seguir gobernando en sus territorios.
Infobae conversó con Raúl Timeman. Su consultora refleja la realidad que hoy presenta la sociedad: “Hay un apoyo resignado o por descarte (11%). Son aquellos que no están de acuerdo con la gestión actual, pero sostienen que no ven una alternativa mejor. Sumados al núcleo duro de LLA, alcanzan el 40% obtenido en las últimas elecciones legislativas. Enfrente hay un 56% de ciudadanos que rechazan al Gobierno y sí ven una alternativa. El matiz radica en que este porcentaje está sumamente fragmentado, ya sea porque no comparten la misma figura o la propuesta de reemplazo”.
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