Inflación en baja: cuál es el bono que mira el mercado

La cláusula que permite a los inversores recuperar el capital en mayo de 2027 ofrece protección frente a subas de tasas de interés y cambios en las expectativas económicas

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Cuando baja la inflación esperada, los bonos a tasa fija tienden a ganar atractivo: pagan una tasa nominal fija, que se vuelve más valiosa en términos reales (Foto: Reuters)

Con inflación en descenso y nuevo amortiguador para el precio de los combustibles, los bonos a tasa fija vuelven a ganar protagonismo. Y dentro de esa curva, hay un instrumento que combina exposición a la desinflación con una protección particular frente a escenarios adversos: el Bonte 2030.

Cuando baja la inflación esperada, los bonos a tasa fija tienden a ganar atractivo: pagan una tasa nominal fija, que se vuelve más valiosa en términos reales. Además, si el mercado empieza a exigir menores tasas de interés hacia adelante, el precio de estos bonos sube generando ganancias de capital. Este atributo se conoce como Modified Duration.

El Bonte 2030 (TY30P) es un bono a tasa fija con cupón del 29,5% anual, pagadero semestralmente y vencimiento en mayo de 2030. El bono opera con una Tasa interna de retorno de 27,8% y Modified Duration de 2,1 años, ubicándolo como el bono más largo de la curva de tasa fija.

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El Bonte 2030 (TY30P) es un bono a tasa fija con cupón del 29,5% anual, pagadero semestralmente

La opción de Venta 2030: en un contexto incierto

El Bonte 2030 incluye una opción de rescate anticipado a favor del tenedor ejercible el 30 de mayo de 2027 a paridad y evitar la volatilidad electoral prevista para el año próximo. Esta opción aparece atractiva, ya que limita las pérdidas potenciales de invertir a un plazo largo en una economía tan volátil como la nuestra.

El Bonte 2030 incluye una opción de rescate anticipado a favor del tenedor ejercible el 30 de mayo de 2027 a paridad y evitar la volatilidad electoral

Si se analiza el rendimiento del bono a la fecha de rescate, la TIR actual se ubica en 22,5%, 6 puntos porcentuales menos que un Boncap a plazo similar, ubicándose en valores históricamente bajos.

La TIR actual se ubica en 22,5%, 6 puntos porcentuales menos que un Boncap a plazo similar

Análisis de escenarios

La opción de rescate anticipado del Bonte suma una capa de complejidad a la valuación del título.

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La opción de venta anticipada limita las pérdidas potenciales de un escenario donde las tasas de interés aumentan fuertemente. Esto podría darse frente a una caída en la demanda de bonos en pesos producto de la incertidumbre electoral.

Por el contrario, en un escenario optimista donde la inflación consolida su tendencia bajista, el apoyo al oficialismo aumenta y la incertidumbre electoral se disipa -reduciendo las tasas de interés real- los rendimientos pueden resultar muy atractivos.

Evaluamos el retorno total anualizado del bono al 30 de mayo de 2027 (fecha de ejercicio del rescate anticipado) ante distintas alternativas de tasa de interés real y expectativas de inflación.

Asimismo, es interesante comparar cuál sería el diferencial de rendimiento respecto a un instrumento de tasa fija tradicional. Para ello, comparamos el retorno total del BONTE 2030 en cada uno de los escenarios, respecto a la TIR del T31Y7.

En conclusión, el último de inflación de abril de 2026 es auspicioso. El Gobierno finalmente logró quebrar 10 meses consecutivos en alza y se entusiasma con que la desinflación se consolide hacia adelante.

Si la tendencia se acentúa los próximos meses, las tasas de interés de los instrumentos en pesos podrían continuar su senda bajista y la forma de la curva de bonos en pesos pasar a invertirse (por ejemplo rendimientos más altos en el corto plazo y más bajos en el largo plazo por una menor inflación esperada).

Una marcada caída de la tasa de inflación podría mejorar la imagen del gobierno y reducir la tasa de interés real de largo plazo de los bonos

Además, una marcada caída de la tasa de inflación podría mejorar la imagen del gobierno y reducir la tasa de interés real de largo plazo de los bonos. En este escenario optimista, parece razonable asumir que la tasa de interés real de mediano plazo podría ubicarse cerca del 7% anual y la inflación proyectada promedio para el período mayo 2027-mayo 2030 en el orden del 12,5% (equivalente a 1% mensual).

En ese caso, el Bonte 2030 podría generar un retorno total de 42% anualizado al 30 de mayo de 2027, superando en 15 puntos porcentuales (pp) a un instrumento de tasa fija con vencimiento cercano a la fecha.

Si la inflación se revirtiese al alza, las tasas largas volverían a subir y el bonista podría sufrir pérdidas en sus carteras de inversión por haber tomado riesgos en duration de manera precipitada. Ahí es donde la opción de rescate anticipado del Bonte 2030 cobra valor permitiendo limitar las pérdidas. En este escenario negativo, el título rendiría 6pp menos que un instrumento a tasa fija tradicional.

El autor es Research Asset Management de PPI (Porfolio Personal Inversiones)

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