En el mes de octubre, el Papa Francisco ha convocado a un Sínodo sobre la Sinodalidad, parece un trabalenguas pero intentaremos explicar de qué se trata:
El Sínodo de los Obispos es una institución permanente, creada por el Papa Pablo VI (15 de septiembre de 1965), en respuesta a los deseos de los Padres del Concilio Vaticano II para mantener vivo el espíritu de colegialidad nacido de la experiencia conciliar.
Etimológicamente hablando la palabra “sínodo”, derivada de los términos griegos syn (que significa “juntos”) yhodos (que significa “camino”), expresa la idea de “caminar juntos”. Un Sínodo es un encuentro religioso o asamblea en la que unos obispos, reunidos con el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse mutuamente información y compartir experiencias, con el objetivo común de buscar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación universal. El Sínodo puede ser definido, en términos generales, como una asamblea de obispos que representa al episcopado católico y tiene como tarea ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia universal dándole su consejo. El Papa Juan Pablo II decía que el Sínodo es “una expresión particularmente fructuosa y un instrumento de la colegialidad episcopal” ( Discurso al Consejo de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos , 30 de abril de 1983: L’Osservatore Romano , 1 de mayo de 1983). Ya en la fase preparatoria del Concilio Vaticano II maduró la idea de una estructura, todavía por determinar, que pudiera proporcionar a los obispos los medios para asistir al Papa en el gobierno de la Iglesia universal.
La novedad de este Sínodo es la convocatoria a laicos, varones y mujeres, un total de 61 mujeres, entre religiosas y laicas, harán historia en octubre al votar por primera vez en un Sínodo. La Asamblea Sinodal dedicada a la Sinodalidad cuenta además con dos religiosas en la presidencia. La mexicana Dolores Palencia, de la Congregación de las Hermanas de San José de Lyon, y la japonesa Momoko Nishimura, de la familia de Servidores del Evangelio de la Misericordia de Dios, se cuelan en el listado de nueve miembros entre cardenales, arzobispos, obispos y sacerdotes.
Completan la lista presidencial el patriarca de la Iglesia Copta, Ibrahim Isaac Sedrak; el cardenal arzobispo de México, Carlos Aguiar Retes; el arzobispo de Guayaquil, Luis Gerardo Cabrera Herrera, OFM; el arzobispo de Perth (Australia), Timothy John Costelloe, SDB; el obispo de Brownsville (Estados Unidos), Daniel Ernest Flores; el obispo de Xai Xai (Mozambique), Lúcio andrice Muandula; y el sacerdote italiano Giuseppe Bonfrate.
Del mismo modo, el Sínodo confía a dos sacerdotes italianos la secretaría especial: a Giacomo Costa, SJ, y a Riccardo Battocchio. Como dato significativo, hasta tres obispos de la Iglesia grecocatólica de Ucrania participarán en el Sínodo. Se trata del arzobispo de Kiev, Sviatoslav Shevcguk; el obispo de Mopta, Teodor Martynyuk; y el obispo de Vagada, Bohdan Dzyurakh.
Entre las mujeres participantes, destaca un nutrido grupo de religiosas de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG), entre ellas: la presidenta, Nadia Coppa, ASC; En el grupo de mujeres, son cinco las elegidas directamente por el papa Francisco. En primer lugar, la teóloga laica española Cristina Inogés Sanz, que comparte con cuatro religiosas la designación papal directa –Samuela Maria Rigon, SSM; la religiosa de la Pureza de María nicaragüense afincada en España Xiskya Valladares; la superiora general de las Misioneras de la Consolata, Simona Brambilla; y María de Fátima Vieira Diniz, S. Smo.
Más allá de las mujeres, el pontífice da muestras con sus elegidos que busca una gran pluralidad en este Sínodo. Si bien invita al cardenal arzobispo de San Diego, Robert McElroy, que ha llegado a ser tachado incluso de “hereje” por sectores eclesiales debido a su decidida defensa de otro modo de ser Iglesia, también llama a participar al cardenal Gerhard Müller, quien desde que ejerce como prefecto emérito de Doctrina de la Fe es un habitual entre los críticos de las líneas guía de este pontificado. Muy crítico también con el Camino Sinodal Alemán, tendrá delante al presidente del Episcopado germano, Georg Bätzing, para poder discutir sobre el ser y hacer de la Iglesia en este momento de la historia.
Asimismo, el Papa también ha querido contar con el arzobispo emérito de Tegucigalpa (Honduras), Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga SDB. Pese a que aceptara su renuncia pasados los 80 años y desapareciera del Consejo de Cardenales, Francisco premia su buen hacer en la redacción de la constitución apostólica ‘Praedicate Evangelium’ pidiéndole que forme parte de la Asamblea Sinodal. También Jorge Mario Bergoglio respalda la dedicación de James Martin, SJ, con la pastoral LGTBI al invitarlo a formar parte del Sínodo.
Entre los invitados especiales destaca Luca Casarini, de la ONG de rescate de inmigrantes Mediterranea Saving Humans. En este pequeño grupo, otras dos mujeres y laicas: la española Eva Fernández Mateo, presidenta de la Acción Católica General; y Margaret Karram, presidenta de los Focolares.
La Secretaria General del Sínodo también ha querido contar con un religioso y una religiosa como asistentes espirituales: el dominico británico Joseph Radcliffe; y la cisterciense italiana Maria Ignazia Angelini.
Con voz, pero sin voto, un total de 57 expertos y facilitadores. De ellos, 21 mujeres, entre las que destaca la jesuitina española María Luisa Berzosa. Sí votará la subsecretaria del Sínodo, la religiosa javeriana Nathalie Becquart. Como nuevo Prefecto para la doctrina de la Fe, tendrá un papel importante el recientemente designado Mons. Víctor Manuel Fernandez, a quien el Papa le dirigió una carta, explicándole las razones de su nombramiento, muy en línea con el Sínodo sobre la Sinodalidad:
“Querido hermano, como nuevo Prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe te encomiendo una tarea que considero muy valiosa. Tiene como finalidad central custodiar la enseñanza que brota de la fe para “dar razón de nuestra esperanza, pero no como enemigos que señalan y condenan.
El Dicasterio que presidirás en otras épocas llegó a utilizar métodos inmorales. Fueron tiempos donde más que promover el saber teológico se perseguían posibles errores doctrinales. Lo que espero de vos es sin duda algo muy diferente. Fuiste decano de la Facultad de Teología de Buenos Aires, presidente de la Sociedad Argentina de Teología y sos presidente de la Comisión de Fe y Cultura del Episcopado argentino, en todos los casos votado por tus pares, quienes de ese modo han valorado tu carisma teológico. Como rector de la Pontificia Universidad Católica Argentina alentaste una sana integración del saber. Por otra parte, fuiste párroco de “Santa Teresita” y hasta ahora arzobispo de La Plata, donde supiste poner en diálogo el saber teológico con la vida del santo Pueblo de Dios.
Dado que para las cuestiones disciplinarias – relacionadas en especial con los abusos de menores – recientemente se ha creado una Sección específica con profesionales muy competentes, te pido que como Prefecto dediques tu empeño personal de modo más directo a la finalidad principal del Dicasterio que es “guardar la fe” Para no limitar el significado de esta tarea, hay que agregar que se trata de “aumentar la inteligencia y la transmisión de la fe al servicio de la evangelización, de modo que su luz sea criterio para comprender el significado de la existencia, sobre todo frente a las preguntas que plantean el progreso de las ciencias y el desarrollo de la sociedad”.
Estas cuestiones, acogidas en un renovado anuncio del mensaje evangélico, “se convierten en instrumentos de evangelización, porque nos permiten entrar en conversación con “el contexto actual en lo que tiene de inédito para la historia de la humanidad”.
Es más, sabés que la Iglesia “necesita crecer en su interpretación de la Palabra revelada y en su comprensión de la verdad” sin que esto implique imponer un único modo de expresarla. Porque “las distintas líneas de pensamiento filosófico, teológico y pastoral, si se dejan armonizar por el Espíritu en el respeto y el amor, también pueden hacer crecer a la Iglesia”. Este crecimiento armonioso preservará la doctrina cristiana más eficazmente que cualquier mecanismo de control.
Es bueno que tu tarea exprese que la Iglesia “alienta el carisma de los teólogos y su esfuerzo por la investigación teológica” con tal que “no se contenten con una teología de escritorio, con “una lógica fría y dura que busca dominarlo todo”. Siempre será cierto que la realidad es superior a la idea. En ese sentido, necesitamos que la Teología esté atenta a un criterio fundamental: considerar “inadecuada cualquier concepción teológica que en último término ponga en duda la omnipotencia de Dios y, en especial, su misericordia” . Nos hace falta un pensamiento que sepa presentar de modo convincente un Dios que ama, que perdona, que salva, que libera, que promueve a las personas y las convoca al servicio fraterno. Esto ocurre si “el anuncio se concentra en lo esencial, que es lo más bello, lo más grande, lo más atractivo y al mismo tiempo lo más necesario”. Sabés bien que hay un orden armonioso entre las verdades de nuestro mensaje, donde el mayor peligro se produce cuando las cuestiones secundarias terminan ensombreciendo las centrales. En el horizonte de esta riqueza tu tarea implica además un especial cuidado para verificar que los documentos del propio Dicasterio y de los demás tengan un adecuado sustento teológico, sean coherentes con el rico humus de la enseñanza perenne de la Iglesia y a la vez acojan el Magisterio reciente.
La Virgen Santísima te proteja y te cuide en esta nueva misión. Por favor no dejes de rezar por mí. Fraternalmente: FRANCISCO”
A su vez el nuevo Prefecto, en menos de un folio, con su estilo claro sencillo y directo, pide ayuda, invita a seguir trabajando en equipo y asegura que en el Dicasterio va a empezar “una nueva etapa”, en la que la carta que el Papa adjuntó a su nombramiento va a ser “la luz que debe guiarnos, no sólo como motivación genérica, sino como indicación muy práctica y concreta”.Una nueva etapa en Doctrina de la Fe guiados por la carta del Papa y por el ejemplo de su predecesor, cardenal Luis Ladaria, “un buen ejemplo a imitar aunque lo haré ‘a mi manera’”.Por eso, dice que no se siente “adecuado” para el cargo, pero “ciertamente no me faltan la buena voluntad, el deseo de ser fiel al papa y también una importante experiencia previa”.Con estas premisas, concluye: “Me gustaría aprender con ustedes y caminar con ustedes”. En una trabajo conjunto que, según explica en la carta, comenzará oficialmente “en torno al lunes 11 de septiembre”.Mientras tanto monseñor Fernández les agradece “su generosa labor” y les desea “muchos bienes”. La designación no estuvo exenta de polémica, ya que en su momento el mismo Dicasterio, resistió su nombramiento como Rector de la UCA, ahora en otro lugar deberá aplicar la doctrina que le pide Francisco de la “Misericordia” para quienes lo maltrataron y conciliar posturas teológicas enfrentadas sobre el modo de implementar la doctrina y las enseñanzas multiseculares de la Iglesia Católica. El debate promete ser interesante.
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