Para vencer el miedo de la oposición, Menem nombró ministro de Economía al CEO de la empresa más grande de la Argentina

El ex presidente se dio cuenta de la reacción negativa que había generado su triunfo y designó al número 1 de Bunge Born, Miguel Roig, al frente de Hacienda, y avanzó con un plan de 150 reformas estructurales. El detalle

Acuerdo del Pacto de Olivos para la reelección presidencial
Acuerdo del Pacto de Olivos para la reelección presidencial

Cuando ganó Carlos Saúl Menem las elecciones en mayo de 1989, daba un poco de miedo y muchos jóvenes ya habían cambiado su dirección por la de EEUU y otros países. Decían mi celular es (1) por EE.UU., después viene el área code y después el número. El ex presidente se dio cuenta de que eso lo llevaba al fracaso y decidió incorporar a la empresa más grande y prestigiosa del país como Ministro de Economía, Bunge y Born. Por eso fue elegido el ingeniero Miguel Roig en esa función y yo como viceministro de Economía.

Miguel Roig había sido el número 1 de Argentina dentro de Bunge y yo me había dedicado a la economía dentro de la empresa, en ese momento me desempeñaba como Gerente General de Compañía Química, que hacía poco había comprado a Atanor.

Durante el tiempo que nos quedaba para asumir faltaban, más de 6 meses (10 de diciembre de 1989), se descontroló la inflación y el presidente Raúl Alfonsín decidió acortar sobremanera ese plazo porque la hiperinflación se le volvió inmanejable. Asumimos el 8-9-89 en el medio de un caos incalculable con una inflación que fue de casi 300% mensual en julio.

Quedaba para asumir faltaban, más de 6 meses (10 de diciembre de 1989), se descontroló la inflación y el presidente Raúl Alfonsín decidió acortar sobremanera ese plazo porque la hiperinflación se le volvió inmanejable

Tomamos medidas de corto plazo para manejar la crisis, pero el plan estratégico consensuado con Carlos Menem, que implicaba un cambio muy grande de política económica, decidimos no darlo a conocer, por qué era muy distinto a los meros anuncios. Así que el Plan BB quedó como un programa de coyuntura cuando fue un verdadero cambio sustancial de país. Me encontré después con muchos que se habían ido al cabo de un tiempo que ya querían volver.

El convencimiento de que el plan tenía sustento de largo plazo quedó claramente en evidencia cuando a 5 días de asumir muere Miguel Roig, y el ex presidente acude de nuevo a Bunge Born para designar al sucesor, Néstor Rapanelli al frente de la Economía.

El convencimiento de que el plan tenía sustento de largo plazo quedó claramente en evidencia cuando a 5 días de asumir muere Miguel Roig, y el ex presidente acude de nuevo a Bunge Born para designar al sucesor, Néstor Rapanelli

Recuerdo que fuimos a muchas reuniones explicativas, en algunas fui acompañado por el famoso Nono Pugliese a muchos programas de televisión para explicar lo que estaba ocurriendo, aunque sin hablar del plan estratégico, que permaneció bastante oculto para los medios y la población. Nosotros habíamos ido al gobierno por 6 meses, donde esperábamos que se recompusiera la situación. En nuestro plan ya estaba incluido el aumento salarial que reclamaban los gremios en diciembre de 1989. Como nuestro plan estaba calculado con un modelo matemático no quisimos dar un aumento de sueldos de 30% a fines del 1989 y ahí, yo al menos, decidí cumplir con la promesa de que una empresa no podía estar al frente de un país salvo que fuera por sólo 6 meses.

Aquí se publica por primera vez el plan estratégico del ProMenem 89 que lo escribí personalmente y que no se dio a conocer hasta ahora.

Tiene implícito un cambio total de país, ya sea en el corto plazo, mediano plazo y largo plazo, con cambios estructurales en economía, en política y en lo social y educativo, incluso en valores que deberían irse inculcando a los argentinos, en el cual el ex presidente logró cumplir más de la mitad en sus 10 años y medio de gestión; desagregado en 35% plenamente; 44% parcialmente y con nulo grado de avance el 21% restante.

Legado

¿Quó conclusión saco para ahora? Que Alberto Fernández y Cristina Kirchner tendrían que llamar a alguna de las principales empresas del país y proponerles a una de ellas que se haga cargo del país, para poder recuperar el rumbo del crecimiento y el desarrollo.

Pero como esto seguramente no va a ocurrir, tendremos que seguir viviendo con las oscilaciones de una economía bastante irregular, sin perspectivas de país muy claras.

Por eso quiero rendir homenaje a Carlos Saúl Menem que se corrigió a sí mismo y nos dejó un país con perspectivas que continuaron otros ministros, ya imbuidos del cambio de paradigma de Nación, una Nación con perspectivas de futuro.

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