En la pasada jornada el euro se pagó al cierre a 5,99 reales brasileños en promedio, lo que supuso un cambio del 0,35% si se compara con la cotización de la jornada previa, cuando se situó en 6,01 brasileños, reporta Dow Jones.
En los últimos siete días, el euro anota un descenso 1,3%, de modo que en términos interanuales mantiene aún una disminución del 5,86%.
En relación a días previos, acumuló cinco jornadas seguidas de bajada. La volatilidad de esta semana es visiblemente inferior a los datos logrados para el último año (13,18%), lo que indica que podemos decir que está pasando por un periodo de mayor estabilidad en este contexto.
El panorama del dólar en Brasil para 2026
El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.
En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador.
Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.
A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.