El dólar estadounidense cerró la última jornada este jueves 5 de febrero del 2026 con una cotización promedio de 5,25 reales brasileños, lo que representó un incremento del 0,29% respecto a los 5,24 reales de la sesión anterior, según Dow Jones.
Durante los últimos siete días, la divisa norteamericana acumuló una subida del 1,24%. Sin embargo, el balance interanual sigue siendo negativo, con una disminución del 8,29% en el último año.
El comportamiento reciente muestra dos jornadas consecutivas de alza en el mercado brasileño. En contraste, la volatilidad semanal fue menor que la observada durante el último año, lo que sugiere un periodo de mayor estabilidad en el tipo de cambio frente al real.
El avance del dólar coincidió con decisiones recientes de política monetaria en Europa y, medido por el Índice DXY, se ubicó en 97,72 unidades, su punto más alto en casi dos semanas. El informe del Grupo Financiero Monex atribuyó este impulso a indicadores positivos en los sectores manufacturero y de servicios en Estados Unidos, así como a la moderación de las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal.
El panorama del dólar en Brasil para 2026
El real brasileño mantendrá una tendencia estable con ligera depreciación frente al dólar en 2026, según la proyección de UBS. El informe prevé un tipo de cambio de 5,40 reales por dólar en el primer trimestre y una cotización de 5,50 en el resto del año. Esta previsión se basa en la combinación de presiones internas y externas sobre la moneda brasileña.
La actividad agropecuaria también representará un avance importante para la economía del país sudamericano, pues el Banco Central prevé que este sector registrará un crecimiento superior al esperado. En su más reciente deporte, el organismo brasileño explicó que la mejora de las previsiones económicas se produce en un contexto de turbulencia relacionadas con su moneda local.
En las últimas semanas del 2024, el real brasileño se devaluó casi un 9% frente al dólar estadounidense y a pesar de que la Abogacía General del Estado solicitó una investigación sobre la difusión de noticias falsas que “supusieron una interferencia directa en la percepción de los mercados sobre la moneda nacional”, el Banco Central descartó que exista un ataque especulativo en contra de su divisa.
En el plano internacional, la Reserva Federal de Estados Unidos iniciará un ciclo de reducción de tasas, lo que aliviaría parte de la presión sobre monedas emergentes. Además, el entorno global muestra señales de crecimiento y precios favorables de materias primas, un aspecto positivo para Brasil como exportador. Sin embargo, el atractivo del “carry trade” —diferencial de tasas entre Brasil y Estados Unidos— podría verse afectado por el inicio de recortes de tasas del Banco Central do Brasil, que llevaría la tasa SELIC a alrededor de 12,5% a finales de 2026.
A nivel interno, el informe destaca el aumento del déficit fiscal a 8,5% del PIB y una deuda pública cercana al 80%, factores que elevan la percepción de riesgo y limitan la entrada de capital extranjero. El déficit en cuenta corriente sube a 3,6% del PIB, presionando aún más la balanza de pagos.
La historia y el real brasileño
El real, o el real brasileño como se le conoce a nivel internacional, es la moneda de curso legal en Brasil y se trata de la vigésima moneda más negociada en todo el mundo y la segunda de Latinoamérica sólo detrás del peso mexicano.
Vigente desde 1994, el real sustituyó al “cruzeiro real” y su abreviatura es BRL; también se trata de la cuarta moneda más negociada en el continente americano sólo detrás del dólar estadounidense, canadiense y del peso mexicano.
Uno de los episodios que más han marcado a la moneda brasileña fue cuando en 1998 el real sufrió un fuerte ataque especulativo que provocó su devaluación al año siguiente, pasando de un valor de 1.21 a 2 reales por dólar.
En la actualidad existen las monedas de 1 y 5 centavos de cobre, de 10 y 25 centavos de bronce y las monedas de 50 centavos de cuproníquel. La moneda de un real es bimetálica. Cabe apuntar que en el 2005 las monedas de un centavo fueron descontinuadas, pero aún sigue siendo de curso legal.