Qué santo se celebra el 21 de enero: así fue la vida de Inés de Roma, virgen y mártir

Condenada a vivir en un burdel tras negarse a renunciar a su fe, fue protegida milagrosamente según el registro religioso

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Las Actas de los mártires,
Las Actas de los mártires, redactadas en el siglo V, constituyen la principal fuente escrita sobre la historia de Santa Inés.

Hace décadas, incluso podría hablarse de siglos, los padres solían asignar el nombre de pila a sus hijos acorde a la festividad de los santos de ese día, incluso entre católicos y ortodoxos aún se conserva la costumbre de felicitar a las personas en el día de su santo. No en vano en las famosas “Mañanitas” hay una estrofa que dice: “Hoy por ser día de tu santo te las cantamos aquí…”.

El onomástico hace alusión día en que se festeja algún santo, aunque es común que mucha gente lo use como sinónimo de cumpleaños, lo cual es erróneo, pues al hablar de él sólo se alude al listado de los nombres del santoral.

Como todos los días del año, hoy también se conmemora a las mujeres y hombres que destacaron por tener conexiones especiales con las divinidades, que hicieron buenas acciones por el prójimo y que tenían una elevada ética y moral, motivos que los llevaron a ser canonizados o beatificados y formar parte del santoral.

Este es el santoral del miércoles 21 de enero.

Por qué se conmemora a Santa Inés

Santa Inés, la joven mártir
Santa Inés, la joven mártir romana que desafió a un imperio. (WikiCommons/Francisco Pacheco)

Memoria de santa Inés, virgen y mártir, que siendo aún adolescente, ofreció en Roma el supremo testimonio de la fe, consagrando con el martirio el título de la castidad.

Las historias sobre su vida y martirio han llegado a la posteridad a través de las Actas de los mártires, un texto compuesto en el siglo V. Si bien este relato se escribió más de cien años después de los hechos, su impacto ha perdurado, incluso a pesar de las dudas que existen sobre su exactitud.

Historiadores cristianos han puesto en entredicho la autenticidad de esta fuente tardía, aunque existen otras referencias a la mártir, como la Depositio Martyrum del año 354 y los Epigramas del papa Dámaso. Además, el poeta Prudencio recogió la leyenda de Inés en su famosa compilación, que durante mucho tiempo fue erróneamente atribuida a Ambrosio de Milán.

De acuerdo con las Actas de los mártires, ella pertenecía a una distinguida familia romana y su belleza atrajo a numerosos pretendientes. La joven rechazó a todos porque había decidido consagrar su vida a Cristo. Uno de los pretendientes era el hijo del prefecto de Roma, quien, tras su rechazo, denunció a Inés ante su padre por profesar la fe cristiana.

En ese periodo, los cristianos sufrían persecución bajo el mandato de Diocleciano y enfrentaban la pena capital si se negaban a rendir culto a los dioses del Imperio. Inés fue juzgada y condenada a vivir en un burdel, donde experimentó el milagro de permanecer virgen.

El texto narra que, aunque fue exhibida desnuda, su cabello creció prodigiosamente y cubrió su cuerpo. Un hombre intentó abusar de ella, perdió la visión, pero luego recibió la cura gracias a las oraciones de la joven.

Posteriormente, las autoridades decidieron condenarla a muerte. Antes de ser ejecutada por decapitación, el verdugo trató de convencerla de que renunciara a su fe, pero la respuesta de Inés quedó consignada en las fuentes: “Injuria sería para mi Esposo que yo pretendiera agradar a otro. Me entregaré solo a aquél que primero me eligió”.

Tras su ejecución, fue enterrada en la Vía Nomentana.

¿Qué otros santos se conmemoran el 21 de enero?

Los santos más venerados en el mundo Crédito: Luis - Infobae México

Junto a este personaje hay otros santos y mártires a los que también se les celebra este miércoles 21 de enero como los siguientes:

  • San Meinrado (s. IX)
  • San Patroclo (s. III)
  • San Publio (s. II)
  • San Zacarías, el Angélico (s. X)
  • Beata Josefa María de santa Inés (s. XVII)
  • San Juan Yi Yun-il (s. XIX)

La canonización

El Papa Francisco asiste a
El Papa Francisco asiste a una misa por la beatificación del Papa Juan Pablo I en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el 4 de septiembre de 2022. (REUTERS/Remo Casilli/Vatican Media)

La Iglesia Católica y ortodoxa usan la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida, lo que implica incluir su nombre en el canon (lista de santos reconocidos) y el permiso de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.

Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media.

En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar y existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.

Además, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir). La canonización se hace en una solemne declaración papal y se le asigna un día de fiesta para la veneración litúrgica.

No hay un periodo establecido para realizar la canonización de un personaje, pues incluso hay casos como el de San Pedro Damián que fue canonizado hasta 756 años después de su muerte o, por el contrario, el caso de San Antonio de Padua que fue nombrado hasta 352 días después de su deceso.

La última canonización tuvo lugar en octubre de 2019, cuando el Papa declaró santos al cardenal John Henry Newman y a la hermana Dulce, de Brasil.