Santoral del 6 de junio: quién fue San Marcelino Champagnat y por qué se celebra hoy

La lista los santos y mártires para que sepas a quiénes debes felicitar en un día como hoy

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El santoral cambia cada día y recuerda a quienes se caracterizaron por sus buenas acciones. (Imagen ilustrativa Infobae)
El santoral cambia cada día y recuerda a quienes se caracterizaron por sus buenas acciones. (Imagen ilustrativa Infobae)

Buenas acciones, sacrificios mortales e incluso sucesos inexplicables surgidos por una aparente divinidad, son las razones por las que diferentes individuos fueron beatificados y canonizados por el Vaticano para llevar consigo el nombre de santo.

Todos los días, como se indica en el calendario santoral, se conmemora la vida y muerte de estos seres, hombres y mujeres, que dedicaron su existencia a la iglesia católica misma que les valió el nombramiento.

Este es el santoral del viernes 6 de junio.

Festejo del día: San Marcelino Champagnat

San Marcelino José Benito Champagnat Chirat, fundador de la Congregación de los Hermanos Maristas o los Hermanitos de María, entrega su vida a la educación de los jóvenes pobres que desconocían a su Padre Celestial, fundando a los hermanitos de María, hermanos religiosos quienes al no ser sacerdotes entregan su vida por completo a la educación de niños y jóvenes para que amen y conozcan a su Santísima Madre y a su Padre Dios.

Marcelino Champagnat, nacido en 1789 cerca de Lyon, Francia, fue un sacerdote conocido por su dedicación a la educación religiosa y a la devoción mariana. Durante su infancia, marcada por la Revolución Francesa, recibió una fuerte influencia espiritual de su madre y su tía, quienes lo alentaron en la fe y el apostolado. Aunque no asistió a la escuela formal, destacó desde joven por sus aprendizajes autodidactas y habilidades prácticas como la albañilería, que más tarde empleó en sus proyectos.

Inspirado por la reforma eclesiástica posterior a la revolución, Marcelino decidió ingresar al seminario, pese a las dificultades académicas que enfrentó. Allí coincidió con Juan María Vianey, futuro Santo Cura de Ars. En 1816 fue ordenado sacerdote y comenzó su labor pastoral en un contexto social desafiante, caracterizado por la ignorancia religiosa y los comportamientos poco cristianos. Su carisma para conectar con los jóvenes le permitió ofrecer catequesis que pronto atrajeron multitudes, despertando en él la necesidad de extender esta educación.

Ese mismo año, Marcelino sintió el llamado a fundar una congregación religiosa dedicada a promover la devoción a la Virgen María y a enseñar catecismo a los niños. Inspirado por un encuentro con un joven moribundo que desconocía los fundamentos de la fe, inició en 1817 la comunidad de los Hermanos Maristas en una humilde casa, reuniendo a jóvenes comprometidos con los valores de pobreza, castidad y obediencia.

Pedagogía y Expansión

Marcelino impulsó un modelo educativo innovador basado en la caridad, sin castigos humillantes y con un enfoque activo en el aprendizaje, utilizando el canto y una atención respetuosa hacia los alumnos. Con el crecimiento de su comunidad, las solicitudes de maestros religiosos se multiplicaron, llevando a Marcelino y sus seguidores a construir y ampliar instalaciones para satisfacer la demanda. A su muerte, en 1840, la comunidad contaba con 40 casas en funcionamiento.

Canonización y Milagros

El legado de Marcelino trascendió su época. El Papa Pío XII lo beatificó en 1955, tras el reconocimiento de dos milagros. Más adelante, el Papa Juan Pablo II lo canonizó en 1999 , validando un tercer milagro atribuido a su intercesión. Hoy, San Marcelino Champagnat es venerado por su devoción a María y su compromiso con la educación cristiana.

Junto a este personaje hay otros santos y mártires a los que también se les celebra este viernes 6 de junio como los siguientes:

San Norberto de Magdeburgo (s. XII)

Beato Bertrando de Udine (s. XIV)

San Besarión (s. IV)

San Ceracio (s. V)

San Claudio de Condat (s. VIII)

San Colman (s. XI)

San Eustorgio II (s. VI)

Beato Falcón de Cava (s. XII)

San Gilberto abad (s. XII)

San Hilarión de Constantinopla (s. IX)

San Jarlato de Irlanda (s. VI)

Beato Lorenzo de Villamagna de Másculis (s. XVI)

San Rafael Guizar y Valencia (s. XX)

Qué es la canonización

Una monja espera que llegue el Papa Francisco para asistir a una misa por la beatificación del Papa Juan Pablo I en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el 4 de septiembre de 2022. (REUTERS/Remo Casilli)
Una monja espera que llegue el Papa Francisco para asistir a una misa por la beatificación del Papa Juan Pablo I en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el 4 de septiembre de 2022. (REUTERS/Remo Casilli)

La Iglesia Católica y ortodoxa usan la canonización para declarar como santo a una persona ya fallecida, lo que implica incluir su nombre en el canon (lista de santos reconocidos) y el permiso de venerarla, reconociendo su poder ante Dios.

Durante el Cristianismo, las personas eran reconocidas como santas sin necesidad de un proceso formal; sin embargo, ello cambió en la Edad Media.

En el caso del catolicismo, la Iglesia debe hacer una investigación exhaustiva de la vida de la persona a santificar y existen cuatro formas de lograr el nombramiento: la vía de las virtudes heroicas; la vía del martirio; la de las causas excepcionales, confirmadas por un culto antiguo y fuentes escritas; y la del ofrecimiento de la vida.

Además, es requisito indispensable que haya hecho al menos dos milagros (o uno en el caso de ser mártir). La canonización se hace en una solemne declaración papal y se le asigna un día de fiesta para la veneración litúrgica.

No hay un periodo establecido para realizar la canonización de un personaje, pues incluso hay casos como el de San Pedro Damián que fue canonizado hasta 756 años después de su muerte o, por el contrario, el caso de San Antonio de Padua que fue nombrado hasta 352 días después de su deceso.

La última canonización tuvo lugar en octubre de 2019, cuando el Papa declaró santos al cardenal John Henry Newman y a la hermana Dulce, de Brasil.