
En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener importancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre traerá beneficios en todos los ámbitos.
En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que una persona posee; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.
Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien escrito habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.
Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.
En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, mediante la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.
La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite a través de su página web y de manera constante diversas recomendaciones para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.
Usos y ejemplos
El término reduflación se escribe con una ce, no reduflacción y no necesita comillas ni cursiva.
Sin embargo, a veces se encuentran en los medios frases como «Hasta el monstruo de las galletas se ha dado cuenta de la reduflacción», «La ‘reduflación’ llega a los productos de chocolate con la subida del precio del cacao» o «Menos por más: ¿cómo la ‘reduflación’ impacta en alimentos y productos de limpieza?».
La palabra reduflación , que el Diccionario del español actual , de Andrés, Seco y Ramos, define como ‘práctica que consiste en disminuir el tamaño o la cantidad de un producto manteniendo o elevando ligeramente el precio para disimular la inflación’, se escribe con una ce, no reduflacción . Esta voz está formada por los sustantivos reducción e inflación (no inflacción ), siguiendo el modelo del anglicismo shrinkflation , a partir de shrink (‘reducción’) e inflation (‘inflación’).
Por otro lado, puede utilizarse sin comillas ni cursiva al estar lo suficientemente asentada.
Así pues, en los ejemplos iniciales, lo adecuado habría sido escribir: «Hasta el monstruo de las galletas se ha dado cuenta de la reduflación», «La reduflación llega a los productos de chocolate con la subida del precio del cacao» y «Menos por más: ¿cómo la reduflación impacta en alimentos y productos de limpieza?».
¿Cuál es el papel de la RAE?

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.
Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.
Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.
Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.
Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.
Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.
La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.
Últimas Noticias
Nuevo sismo sacude a Chile: magnitud 4.2 en Huasco
Debido a su ubicación geográfica, Chile está expuesto a sufrir constantemente de este tipo de eventos sísmicos

Adiós a la incertidumbre, conoce las condiciones climáticas en Zaragoza
Los fenómenos meteorológicos y análisis de probabilidad permiten dar información sobre la temperatura, lluvias y vientos para las próximas horas

Clima en España: el estado del tiempo para Valencia este 16 de marzo
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo

Apertura del BSE Sensex 30: abrió operaciones a la baja este 16 de marzo
Inicio de sesión BSE Sensex 30: la incertidumbre es ya una constante en los mercados internacionales

El mercado de la India Nifty 50 pierde terreno tras el inicio de operaciones
Inicio de sesión Nifty 50: la jornada inicia con variaciones en comparación con días previos
