El dólar estadounidense se negocia al inicio del día a 57,62 pesos dominicanos en promedio, de manera que implicó un cambio del 0,21% comparado con la cifra de la jornada anterior, cuando cotizó a 57,50 pesos dominicanos en promedio.
Si consideramos los datos de la última semana, el dólar estadounidense marca un incremento del 0,09%, de modo que desde hace un año acumula aún un incremento del 5,53%.
Respecto a jornadas pasadas, suma tres sesiones consecutivas en valores positivos. En la última semana la volatilidad es de 9,62%, que es una cifra algo inferior al dato de volatilidad anual (10,6%), de forma que está teniendo un comportamiento más estable de lo habitual en las últimas fechas.
El peso dominicano y su comportamiento
El peso dominicano es la moneda oficial de República Dominicana es abreviada como DOP y su creación data de 1971 tras la ruptura del patrón oro. En un principio era llamado como “peso oro” o “peso oro dominicano”.
Para el año 2010 se hizo una modificación a la Constitución para definir que “La unidad monetaria nacional es el Peso Dominicano”; luego de ello, en el 2017 se comenzó a realizar una sustitución paulatina de los billetes y monedas con las viejas inscripciones de pesos dominicanos.
Los billetes que actualmente están en circulación son de 50, 100, 200, 500, 1 000 y 2 000 pesos oros. Los billetes de 5 y 10 pesos dejaron de circular y se sustituyeron por monedas de 5,10 y 25 pesos respectivamente. En tanto, los billetes de 500 y 2 000 pesos oro fueron emitidos con motivo del aniversario número 500 del descubrimiento de América y la llegada del nuevo milenio.
Cabe apuntar que todos los billetes llevan la frase: “Este billete tiene fuerza liberatoria para el pago de todas las obligaciones públicas o privadas”.
En lo que respecta a la economía, República Dominicana presentó en el 2022 un sólido desempeño que se ha visto empañado por el bajo crecimiento de los ingresos por una alza en los precios debido a la inflación, que se disparó fuera del rango meta del Banco Central.
Esta situación también provocó un déficit fiscal por los subsidios inesperados para contrarrestar los aumentos de precios, al tiempo que también influyó el conflicto en Europa, pues República Dominicana es un importador neto de petróleo, gas natural, soja, sorgo, trigo y maíz.