El dólar estadounidense se paga al inicio de operaciones a 1 balboa en promedio, de modo que implicó un cambio del 2,41% con respecto a los 0,98 balboa en promedio de la sesión previa.
Si consideramos los datos de los últimos siete días, el dólar estadounidense anota del ; aunque en términos interanuales mantiene aún un incremento del 2,38%.
Respecto a jornadas anteriores, con este valor interrumpe la racha negativa que marcaba en las dos jornadas anteriores. La volatilidad de los últimos siete días presenta un balance superior a la volatilidad que reflejan los datos del último año, lo que manifiesta que presenta mayores variaciones que la tendencia general del valor.
Balboa panameña
La balboa panameña es la moneda de curso legal en Panamá y se usan las siglas PAB; se divide en 100 centésimos y lo que la caracteriza es que no se trata de una moneda independiente, sino una versión local del dólar estadounidense.
La administración panameña emite sus propias monedas en centésimos y balboas equivalentes a dólares aunque dichas monedas no son de curso legal en Estados Unidos . No es el único caso, pues el dólar tuvaluano y kiribatiano guardan la misma relación con el dólar australiano.
Esta vinculación con el dólar estadounidense se dio en 1904 luego de la Convención Nacional de Panamá. Adicionalmente, en el 2010, entró en circulación la moneda de un balboa, del cual se emitieron 40 millones de unidades.
Los panameños no recibieron bien esta nueva moneda y denunciaron un uso forzoso de ésta en detrimento del billete estadounidense, por lo que la divisa fue llamada "Martinelli", en referencia al presidente panameño Ricardo Martinelli, quien la impulsó.
También se intentó acuñar monedas de dos y cinco balboas, pero el proyecto fue cancelado posteriormente.Actualmente existen en circulación monedas de uno y cinco centésimos; un décimo, un cuarto y un medio de balboa, así como el un balboa.
El último pronóstico que hizo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) a finales del año pasado, para el 2023 se espera un retroceso o un agotamiento del efecto rebote en la recuperación.
Para este año se espera sólo un crecimiento para la región de 1,3%, como resultado de políticas monetarias restrictivas, mayores limitaciones en el gasto fiscal, menores niveles en el consumo e inversión, la poca capacidad para contener la inflación y más.
Según las previsiones de la Cepal, México tendría un crecimiento de 1,1% para el 2023.
Estos serán los crecimientos estimados para estas naciones de América del Sur en el 2023: Argentina (1%), Bolivia (3%), Brasil (1%); Chile (-0,9); Colombia (1,9%); Ecuador (2%); Paraguay (4%); Perú (2.2%); Uruguay (3%); Venezuela (5%).
Para el área de América Central se tiene: Costa Rica (2,8%), Cuba (1,8%); El Salvador (1,9%); Guatemala (3,3%); Haití (0%); Honduras (3,3%); Nicaragua (2,1%); Panamá (4,2%); y República Dominicana (4,7%).
Finalmente, la región del Caribe, se prevén los siguientes crecimientos: Antigua y Barbuda (7,8%); Bahamas (4,1%); Barbados (3,5%); Belice (2,0); Dominica (3,5%); Granada (3,6%); Jamaica (3%); San Vicente y las Granadinas (3,7%); Santa Lucía (5,9%); Suriname (2,4%); Trinidad y Tobago (2%).