Enfermedad hepática del hígado graso no alcohólico: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Varias son las causas de este padecimiento, sin embargo, hay diferentes opciones para su tratamiento

Guardar
Existen varas formas para diagnosticar
Existen varas formas para diagnosticar esta enfermedad (Infobae/Jovani Pérez)

Enfermedad del hígado graso no alcohólico (NAFLD) es un término general para una variedad de afecciones hepáticas que afectan a las personas que beben poco o nada de alcohol. Como su nombre lo indica, la característica principal de la NAFLD es el exceso de grasa almacenada en las células hepáticas.

La NAFLD es cada vez más común en todo el mundo, especialmente en los países occidentales. En los Estados Unidos, es la forma más común de enfermedad hepática crónica y afecta aproximadamente a una cuarta parte de la población.

Algunos individuos con NAFLD pueden desarrollar esteatohepatitis no alcohólica (NASH), una forma agresiva de enfermedad del hígado graso, que se caracteriza por la inflamación del hígado y puede progresar a cicatrización avanzada (cirrosis) e insuficiencia hepática. Este daño es similar al daño causado por el consumo excesivo de alcohol.

Síntomas

La NAFLD generalmente no causa signos ni síntomas. Cuando lo hace, pueden incluir:

Fatiga

Dolor o molestia en la parte superior derecha del abdomen

Entre los signos y síntomas posibles de NASH y cicatrización avanzada (cirrosis) se incluyen los siguientes:

Hinchazón abdominal (ascitis)

Vasos sanguíneos agrandados justo debajo de la superficie de la piel

Bazo agrandado

Palmas rojas

Color amarillento en la piel y en los ojos (ictericia)

Cuándo debes consultar con un médico

Programa una consulta con tu médico si tienes signos y síntomas persistentes que te preocupan.

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (iStock)

Factores de riesgo

Una amplia gama de enfermedades y afecciones pueden aumentar el riesgo de padecer NAFLD , como las siguientes:

Colesterol alto

Niveles altos de triglicéridos en la sangre

Síndrome metabólico

Obesidad, particularmente cuando la grasa se concentra en el abdomen

Síndrome del ovario poliquístico

Apnea del sueño

Diabetes tipo 2

Baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo)

Baja actividad de la glándula pituitaria (hipopituitarismo)

La NASH es más probable en estos grupos:

Personas mayores

Personas con diabetes

Personas con grasa corporal concentrada en el abdomen

Es difícil distinguir entre NAFLD y NASH sin más pruebas.

Diagnóstico

Debido a que la enfermedad del hígado graso no alcohólico no causa síntomas en la mayoría de los casos, las pruebas realizadas por otras razones y que apuntan a un problema hepático suelen llamar la atención de los médicos. Esto puede suceder si tu hígado se ve inusual en la ecografía o si una prueba de enzimas hepáticas te sale anormal.

Los exámenes que se hacen para determinar el diagnóstico y la gravedad de la enfermedad son, entre otros, los siguientes:

Análisis de sangre

Hemograma completo

Análisis de función hepática y de la enzima hepática

Análisis para detectar hepatitis viral crónica (hepatitis A, hepatitis C y otras)

Análisis para detección de enfermedad celíaca

Examen de glucemia en ayuno

Hemoglobina A1C que muestra la estabilidad de tu glucemia

Perfil lipídico que mide las grasas en la sangre, como el colesterol y los triglicéridos

Procedimientos por imágenes

Los procedimientos de diagnóstico por imágenes utilizados para diagnosticar la enfermedad del hígado graso no alcohólico incluyen los siguientes:

Ecografía abdominal , que a menudo es la prueba inicial cuando se sospecha de enfermedad hepática.

Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) del abdomen. Estas técnicas no pueden distinguir la esteatohepatitis no alcohólica de la enfermedad del hígado graso no alcohólico , pero se pueden utilizar.

Elastografía transitoria , una forma mejorada de ultrasonido que mide la rigidez del hígado. La rigidez del hígado indica fibrosis o cicatrización.

Elastografía por resonancia magnética , funciona combinando imágenes por RM con ondas sonoras para crear un mapa visual (elastograma) que muestra la rigidez de los tejidos corporales.

Examen del tejido hepático

Si otros exámenes no son concluyentes, el médico puede recomendar un procedimiento para extraer una muestra de tejido del hígado (biopsia hepática). La muestra de tejido se examina en un laboratorio para buscar signos de inflamación y cicatrización.

Una biopsia de hígado puede ser incómoda y tiene pequeños riesgos que tu médico te explicará en detalle. Este procedimiento se realiza mediante la inserción de una aguja a través de la pared abdominal hasta el hígado.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Getty Images)

Tratamiento

La primera línea de tratamiento suele ser la pérdida de peso a través de una combinación de una dieta saludable y ejercicio. La pérdida de peso se refiere a las condiciones que contribuyen a la NAFLD . Idealmente, una pérdida del 10 % del peso corporal es deseable, pero la mejora en los factores de riesgo puede hacerse evidente si pierdes incluso del 3 % al 5 % de su peso inicial. La cirugía para bajar de peso también es una opción para aquellos que necesitan perder mucho peso.

Para aquellos que tienen cirrosis debido a NASH , el trasplante de hígado puede ser una opción.

Posibles tratamientos futuros

La Administración de Alimentos y Medicamentos no ha aprobado ningún tratamiento farmacológico para la enfermedad del hígado graso no alcohólico, pero se están estudiando algunos fármacos con resultados prometedores.