Síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral (síndrome posconmocional): causas, síntomas y tratamiento

Varias son las causas de esta enfermedad, sin embargo, hay diferentes opciones para su tratamiento

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Muchos padecimientos no presentan signos
Muchos padecimientos no presentan signos o estos aparecen cuando ya es demasiado tarde, lo mejor es acudir al médico constantemente (Infobae/Jovani Pérez)

Los síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral (síndrome posconmocional] se presentan cuando los síntomas de un traumatismo cerebral leve se prolongan más de lo esperado. Los síntomas incluyen dolor de cabeza, mareos y problemas de concentración y memoria. Pueden durar semanas o meses.

La lesión por traumatismo cerebral leve se conoce como conmoción cerebral. Ocurre como resultado de una caída o accidente automovilístico, al practicar deportes de contacto, o por causa de sacudidas y movimientos violentos de la cabeza y el cuerpo.

Es posible tener una conmoción cerebral o síntomas persistentes posteriores a la conmoción cerebral sin perder la conciencia. De hecho, el riesgo de presentar síntomas no parece estar vinculado con la gravedad de la lesión.

En la mayoría de los casos, los síntomas aparecen dentro de los primeros siete a diez días y desaparecen al cabo de tres meses. Sin embargo, a veces, pueden durar un año o más. El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas.

Síntomas

Los síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral incluyen los siguientes:

Dolores de cabeza.

Mareos.

Cansancio.

Irritabilidad.

Ansiedad.

Dificultad para dormir o dormir demasiado.

Pérdida de concentración y memoria.

Zumbido en los oídos.

Visión borrosa.

Sensibilidad al ruido y la luz.

Disminución del gusto y el olfato, pero es poco frecuente.

Los dolores de cabeza después de una conmoción cerebral a menudo se sienten como dolores de cabeza tensionales. Podrían estar relacionados con una lesión en el cuello producida al mismo tiempo que la lesión en la cabeza. Los dolores de cabeza también pueden parecer migrañas.

Cuándo debes consultar a un médico

Consulta a un proveedor de atención médica si sufres una lesión en la cabeza que te cause confusión o pérdida de la memoria, aunque no pierdas el conocimiento.

Si tienes una conmoción cerebral mientras practicas un deporte, no vuelvas al partido. Busca atención médica para que la lesión no empeore.

 Ante cualquier malestar lo
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Getty Images)

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para desarrollar síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral incluyen los siguientes:

La edad. Según estudios, ser mayor es un factor de riesgo para tener síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral.

El sexo. Las mujeres tienen más probabilidades de que les diagnostiquen síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral, aunque esto puede ser porque las mujeres suelen ser más propensas a buscar atención médica.

Diagnóstico

Ninguna prueba individual podrá detectar si tienes síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral.

El proveedor de atención médica puede indicar una exploración del cerebro para detectar otros problemas que podrían estar causando los síntomas. Es posible que te hagan una tomografía computarizada o una resonancia magnética para identificar cambios estructurales en el cerebro.

Si tienes mareos, es posible que te remitan a un especialista en oído, nariz y garganta.

También pueden remitirte a un psicólogo o a un consejero matriculado si tienes síntomas de ansiedad o depresión, o bien si tienes problemas de memoria o de resolución de problemas.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Europa Press)

Tratamiento

No hay ningún tratamiento específico para los síntomas persistentes posteriores a una conmoción cerebral. El proveedor de atención médica tratará los síntomas. Los tipos de síntomas y la frecuencia con que se presentan varían de una persona a otra.

Dolores de cabeza

Los medicamentos que se utilizan comúnmente para las migrañas o los dolores de cabeza tensionales parecen ser eficaces para los dolores de cabeza que ocurren después de una conmoción cerebral. Algunos de estos medicamentos son los que se usan para tratar la depresión, la presión arterial alta y las convulsiones. En general, los medicamentos son específicos para cada persona, por lo que tú y el proveedor de atención médica analizarán cuál es el más adecuado para ti.

Ten en cuenta que el uso excesivo de analgésicos puede contribuir a dolores de cabeza persistentes después de una conmoción cerebral. Esto puede suceder con los analgésicos que se obtienen con receta médica o con los de venta libre que se consiguen en una tienda.

Problemas de memoria y razonamiento

En la actualidad, no se recomienda ningún medicamento para el tratamiento de problemas de memoria y razonamiento posteriores a una lesión cerebral traumática leve. Es posible que el tiempo sea la mejor terapia. La mayoría de estos síntomas desaparecen por sí solos en cuestión de semanas o meses después de la lesión.

Pueden ser útiles ciertas formas de terapia cognitiva, como la rehabilitación enfocada en áreas que necesitas fortalecer. Algunas personas necesitan terapia ocupacional o del habla. El estrés puede empeorar los síntomas cognitivos; por lo tanto, puede ser útil aprender a controlarlo. La terapia de relajación también puede ayudar.

Depresión y ansiedad

Con frecuencia, los síntomas mejoran una vez que la persona comprende su causa y que es probable que mejoren con el tiempo. Informarse sobre el tema puede aliviar los temores y dar tranquilidad.

Si, después de una conmoción cerebral, sufres depresión o ansiedad por primera vez o un empeoramiento del trastorno, existen algunas opciones de tratamiento:

Psicoterapia. Puede ser útil hablar sobre tus inquietudes con un psicólogo o psiquiatra que tenga experiencia con personas que sufrieron una lesión cerebral.

Medicamentos. Pueden recetarte medicamentos antidepresivos o ansiolíticos para controlar la ansiedad o la depresión.