Infección por C. difficile: causas, síntomas, diagnóstico y tratamiento

Hay enfermedades que no presentan síntomas, por lo que es importante llevar una vida saludable y hacer revisiones constantes al médico

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Además conoce la forma en
Además conoce la forma en la que se diagnostica este padecimiento, cómo prevenirla y cuáles son los factores de riesgo (Infobae/Jovani Pérez)

La Clostridioides difficile es una bacteria que causa una infección del intestino grueso (colon). Los síntomas pueden abarcar desde diarrea hasta daños en el colon que ponen en riesgo la vida. La bacteria a menudo se conoce como C. difficile o C. diff.

La enfermedad provocada por C. difficile generalmente se presenta después de usar antibióticos. Afecta con mayor frecuencia a los adultos mayores internados en hospitales o en instalaciones de cuidado a largo plazo. En los Estados Unidos, alrededor de 200.000 personas se infectan al año con C. difficile en hospitales o entornos de atención médica. Estas cifras son menores que en años anteriores gracias a las mejores medidas de prevención.

Las personas que no están en hospitales ni en entornos de atención médica también pueden desarrollar una infección por C. difficile. Algunas cepas de la bacteria en la población general pueden causar infecciones graves o tener más probabilidades de afectar a las personas más jóvenes. En los Estados Unidos, ocurren cerca de 170.000 infecciones anualmente fuera de entornos de atención médica y estos números son cada vez mayores.

La bacteria anteriormente se conocía como Clostridium difficile.

Síntomas

Algunas personas son portadoras de la bacteria C. difficile en los intestinos, pero nunca se enferman. Estos son portadores de la bacteria y pueden propagar infecciones.

Los signos y síntomas suelen desarrollarse dentro de los 5 a 10 días después de comenzar a tomar antibióticos. Sin embargo, pueden ocurrir el primer día o hasta tres meses más tarde.

Infección leve a moderada

Los signos y síntomas más comunes de la infección por C. difficile leve a moderada son los siguientes:

Diarrea líquida tres o más veces al día durante más de un día

Sensibilidad y cólicos abdominales leves

Infección grave

Las personas que tienen una infección grave por C. difficile tienden a deshidratarse y es posible que necesiten ser hospitalizadas. La bacteria C. difficile puede causar que el colon se inflame y algunas veces puede formar parches de tejido crudo que pueden sangrar o producir pus. Los signos y síntomas de infección grave incluyen los siguientes:

Diarrea acuosa de 10 a 15 veces al día

Dolor y cólicos abdominales, que pueden ser intensos

Frecuencia cardíaca acelerada

Deshidratación

Fiebre

Náuseas

Aumento del conteo de glóbulos blancos

Insuficiencia renal

Pérdida del apetito

Inflamación del abdomen

Pérdida de peso

Sangre o pus en las heces

La infección grave y repentina por C. difficile, una afección poco frecuente, también puede causar inflamación intestinal grave con agrandamiento del colon (también llamado megacolon tóxico) y septicemia. La septicemia es una afección que pone en riesgo la vida y que se da cuando la respuesta del cuerpo a una infección provoca daños en sus propios tejidos. Las personas que tienen estas afecciones ingresan a la unidad de cuidados intensivos.

Cuándo consultar con el médico

Algunas personas tienen heces blandas durante la terapia con antibióticos o poco después. Esto puede ser causado por una infección por C. difficile. Visita a tu médico si presentas lo siguiente:

Tres o más deposiciones acuosas al día

Síntomas que duran más de dos días

Una fiebre que es nueva

Dolor abdominal intenso o cólicos

Presencia de sangre en las heces

Diagnóstico

Un diagnóstico de infección por C. difficile se basa en la presencia de:

Diarrea

Otros signos y síntomas de la infección por C. difficile

Presencia de C. difficile en una muestra de heces

Las personas que tienen heces formadas periódicas no deben hacerse una prueba de infección por C. difficile. No es necesario el uso reciente de antibióticos para hacer un diagnóstico de infección por C. difficile.

Análisis de heces

Si se sospecha una infección por C. difficile, el médico puede solicitar una muestra de heces para realizar una o más pruebas de laboratorio. Estas pruebas permiten identificar las toxinas o las cepas de la bacteria que las producen.

Examen de colon

En raras ocasiones, para ayudar a confirmar un diagnóstico de infección por C. difficile y buscar causas alternativas de tus síntomas, el médico podría examinarte el interior del colon. Este examen (sigmoidoscopia flexible o colonoscopia) consiste en insertar un tubo flexible con una pequeña cámara en un extremo por el colon para buscar áreas de inflamación o tejido anormal.

Exámenes de detección por imágenes

Si al médico le preocupan las posibles complicaciones de una infección por C. difficile, es probable que pida una radiografía o una tomografía computarizada abdominal para tener imágenes del colon. El estudio por imágenes puede detectar la presencia de complicaciones como las siguientes:

Engrosamiento de la pared del colon

Agrandamiento del intestino

Un orificio (una perforación) en el revestimiento del colon.

 Cada enfermedad tiene uno
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (FERNANDO CARRANZA GARCIA/CUARTOSCURO)

Tratamiento

Los tratamientos se usan solamente si una persona tiene signos o síntomas de infección. Las personas que son portadoras de la bacteria, pero que no están enfermas, no reciben tratamiento.

Antibióticos

Si la infección por C. difficile está relacionada con un antibiótico que tomas, es probable que tu médico suspenda la administración de ese medicamento. Sin embargo, en muchos casos, un tratamiento con antibióticos es crucial para tratar otra afección infecciosa. Es posible que tu médico recete otro antibiótico que tenga menos probabilidades de contribuir a la diarrea relacionada con la infección por C. difficile.

Los antibióticos son fundamentales para tratar la infección por C. difficile. Los antibióticos que se usan comúnmente incluyen los siguientes:

Vancomicina (Vancocin HCL, Firvanq)

Fidaxomicina (Dificid)

Se puede administrar metronidazol (Flagyl) en combinación con vancomicina para el tratamiento de una infección grave por C. difficile.

Cirugía

En algunos casos, es posible que se necesite una cirugía para extirpar la parte afectada del colon. Entre estos casos se incluyen los siguientes::

Dolor intenso

Insuficiencia de los órganos

Megacolon tóxico

Inflamación del revestimiento de la pared abdominal

Tratamiento para infecciones recurrentes

Aproximadamente un 25 % de las personas tratadas por la infección por C. difficile se enferman de nuevo, ya sea porque la infección inicial nunca desapareció o porque se infectaron con una cepa diferente de la bacteria. El riesgo aumenta con cada episodio de infección por C. difficile y supera el 50 % después de tres o más infecciones.

El riesgo de recurrencia es mayor si las personas:

Son mayores de 65 años

Están tomando otros antibióticos para una afección diferente mientras reciben tratamiento con antibióticos para la infección por C. difficile

Tienen un trastorno médico preexistente grave, como insuficiencia renal crónica, enfermedad intestinal inflamatoria o enfermedad hepática crónica.

El tratamiento para la enfermedad recurrente puede incluir las siguientes estrategias.

Antibióticos. La terapia con antibióticos para las infecciones recurrentes puede consistir en uno o más ciclos de un medicamento. Los medicamentos generalmente son diferentes al tipo de antibiótico utilizado previamente. La eficacia de la terapia con antibióticos disminuye con cada recurrencia posterior.

Terapia con anticuerpos. La terapia que se conoce como bezlotoxumab (Zinplava) es un anticuerpo humano contra la toxina B del C. difficile que demostró reducir el riesgo de infecciones frecuentes por C. difficile en las personas con alto riesgo de recurrencia.

Trasplante de microbiota fecal. El trasplante de microbiota fecal es un tratamiento nuevo para las infecciones recurrentes por C. difficile que se estudiaron en ensayos clínicos. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos no aprobó el trasplante de microbiota fecal, pero permite su uso para la infección por C. difficile como procedimiento experimental. Es necesario firmar un consentimiento informado sobre las ventajas y los riesgos del procedimiento experimental. El trasplante de microbiota fecal también se conoce como trasplante de heces o trasplante de microbiota intestinal. El trasplante de microbiota fecal repone las bacterias intestinales sanas mediante la colocación de heces de otra persona (donante) en el colon por medio de tubos que se insertan a través del recto. Antes de hacer el trasplante de microbiota fecal, se examina al donante en busca de afecciones médicas, se le hacen pruebas de sangre para detectar infecciones y se analizan las heces para detectar parásitos, virus y otras bacterias infecciosas. Las investigaciones demostraron que someterse a uno o más trasplantes de microbiota fecal presenta un índice de éxito mayor al 85 % para el tratamiento de las infecciones recurrentes por C. difficile.

Probióticos. Los probióticos son alimentos o suplementos que contienen microorganismos destinados a mantener o mejorar las bacterias “buenas” del cuerpo. La función de estos productos en la infección por C. difficile es objeto de controversia. Las investigaciones no demostraron sistemáticamente que los productos actualmente disponibles sean útiles para prevenir o tratar la infección por C. difficile. Actualmente se están estudiando los probióticos avanzados para su uso potencial en el tratamiento o la prevención de la infección por C. difficile, pero todavía no están disponibles.