Parálisis facial: causas, síntomas y tratamiento

Varias son las causas de esta enfermedad, sin embargo, hay diferentes opciones para su tratamiento

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Muchos padecimientos no presentan síntomas o estos aparecen cuando ya es demasiado tarde, lo mejor es acudir al médico constantemente (Infobae/Jovani Pérez)
Muchos padecimientos no presentan síntomas o estos aparecen cuando ya es demasiado tarde, lo mejor es acudir al médico constantemente (Infobae/Jovani Pérez)

La parálisis de Bell es una afección que provoca debilidad repentina en los músculos en un lado de la cara. En la mayoría de los casos, la debilidad es temporal y mejora significativamente con el transcurso de las semanas. La debilidad hace que la mitad de la cara se vea caída. La sonrisa se ve de un solo lado y el ojo del lado afectado no puede cerrarse.

La parálisis de Bell también se denomina parálisis facial periférica aguda de causa desconocida. Puede ocurrir a cualquier edad. No se conoce con exactitud la causa. Los expertos creen que está causada por la hinchazón e inflamación del nervio que controla los músculos de un lado de la cara. Puede ser por una reacción que tiene lugar luego de una infección viral.

Por lo general, los síntomas comienzan a mejorar en el plazo de algunas semanas y se alcanza la recuperación completa en unos seis meses. Existe una pequeña cantidad de personas que continúan teniendo los síntomas de la parálisis de Bell de por vida. Rara vez, la parálisis de Bell se produce más de una vez.

Síntomas

Los signos y síntomas de la parálisis de Bell aparecen de repente y pueden incluir los siguientes:

Comienzo repentino de debilidad leve a parálisis total de un lado de la cara, que puede ocurrir en cuestión de horas o días Caída de un lado de la cara y dificultad para hacer expresiones faciales, como cerrar un ojo o sonreír Babeo Dolor de mandíbula o dentro o detrás de la oreja del lado afectado Aumento de sensibilidad al sonido en el lado afectado Dolor de cabeza Pérdida del sentido del gusto Producción excesiva o escasa de lágrimas y saliva

Con menos frecuencia, la parálisis de Bell puede afectar los nervios de ambos lados de la cara.

Cuándo debes consultar con un médico

Busca atención médica de inmediato si presentas cualquier tipo de parálisis, ya que podría tratarse de un accidente cerebrovascular. La parálisis de Bell no tiene como causa un accidente cerebrovascular, pero puede ocasionar síntomas similares.

Si presentas debilidad o caída facial, consulta con tu proveedor de atención médica para determinar la causa de fondo y la gravedad de la enfermedad.

 Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Archivo)
Ante cualquier malestar lo mejor es acudir al médico (Archivo)

Factores de riesgo

La parálisis de Bell es más frecuente en las personas que presentan lo siguiente:

Embarazo, especialmente durante el tercer trimestre, o en la primera semana después del parto Infección de las vías respiratorias superiores, como una gripe o un resfriado Diabetes Presión arterial alta Obesidad

Los ataques recurrentes de parálisis de Bell son poco comunes. Pero, cuando ocurren, suele haber antecedentes familiares. Esto sugiere que la parálisis de Bell podría tener algún tipo de relación con nuestros genes.

Diagnóstico

No existen pruebas específicas para detectar la parálisis de Bell. El proveedor de atención médica te revisará el rostro y te pedirá que muevas los músculos faciales, es decir, que cierres los ojos, levantes las cejas, muestres los dientes y frunzas el ceño, entre otros movimientos.

Otras afecciones, como un accidente cerebrovascular, infecciones, la enfermedad de Lyme, afecciones inflamatorias y tumores, pueden causar debilidad de los músculos faciales, que se puede confundir con la parálisis de Bell. Si no queda claro el origen de tus síntomas, es posible que el proveedor de atención médica te recomiende otras pruebas, como las siguientes:

Electromiografía.

Esta prueba puede confirmar la presencia de lesión en los nervios y determinar su gravedad. La

electromiografía

mide la actividad eléctrica de un músculo en respuesta a un estímulo y la naturaleza y velocidad de la conducción de los impulsos eléctricos a lo largo de un nervio.

Exploraciones por imágenes.

En ocasiones, es necesario hacer una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) para descartar otras posibles fuentes de presión sobre los nervios faciales, como son los tumores o las fracturas de cráneo.

Análisis de sangre.

No hay un análisis de sangre que detecte la parálisis de Bell. Sin embargo, se pueden hacer análisis de sangre para descartar la enfermedad de Lyme u otras infecciones.

 Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Europa Press)
Cada enfermedad tiene uno o varios tratamientos que seguir para combatirla (Europa Press)

Tratamiento

La mayoría de las personas con parálisis de Bell se recupera por completo, con o sin tratamiento. Para la parálisis de Bell, no existe un tratamiento único. Sin embargo, el proveedor de atención médica puede sugerirte medicamentos o fisioterapia para ayudar a acelerar la recuperación. En muy pocas ocasiones la cirugía es una opción para la parálisis de Bell.

Dado que el ojo del lado afectado no se cierra, es importante tomar medidas para proteger y cuidar ese ojo. Usar gotas lubricantes para los ojos durante el día y un ungüento a la noche te ayudará a mantener el ojo humectado. Usar lentes o gafas durante el día y un parche en el ojo a la noche puede ayudarte a evitar que te toques o te rasques el ojo. En casos graves de parálisis de Bell, es posible que un oftalmólogo deba controlarte el ojo.

Medicamentos

Los medicamentos que se utilizan normalmente para tratar la parálisis de Bell incluyen los siguientes:

Corticoides,

como la prednisona. Estos son potentes agentes antiinflamatorios. Si pueden reducir la hinchazón del nervio facial, el nervio se adaptará más fácilmente dentro del conducto óseo que lo rodea. Los corticoides pueden ser más eficaces si se empiezan a tomar a los pocos días desde que comenzaron los síntomas. Cuando los esteroides se comienzan a tomar de forma temprana mejoran la probabilidad de recuperarse completamente.

Medicamentos antivirales. La función de los antivirales aún no se ha definido. Los antivirales, por sí solos, no han demostrado beneficios en comparación con el placebo. Los antivirales que se toman junto con esteroides podrían beneficiar a algunas personas con parálisis de Bell, pero esto aún no se ha comprobado.

No obstante, a veces se administra un medicamento antiviral, como valaciclovir (Valtrex) o aciclovir (Zovirax), en combinación con prednisona en personas con parálisis facial grave.

Fisioterapia

Los músculos paralizados pueden achicarse y acortarse y esto podría ser de forma permanente. Un fisioterapeuta puede enseñarte cómo masajear y ejercitar los músculos faciales para ayudar a prevenir que esto ocurra.

Cirugía

En el pasado, se utilizaba la cirugía de descompresión para aliviar la presión en el nervio facial al abrir el pasaje óseo por el cual pasa el nervio. En la actualidad, no se recomienda la cirugía de descompresión. Los riesgos posibles asociados con esta cirugía incluyen lesión del nervio facial y pérdida auditiva permanente.

Rara vez, es posible que se necesite cirugía plástica para corregir problemas permanentes del nervio facial. La cirugía de reanimación facial ayuda a que el rostro se vea más parejo y puede restaurar el movimiento facial. Entre los ejemplos de este tipo de cirugía se incluyen el levantamiento de cejas, levantamiento de párpados, implantes faciales e injertos de nervio. Es posible que algunos procedimientos, como el levantamiento de cejas, deban repetirse después de varios años.