
El abrojo es una planta famosa por su aspecto espinoso y picudas flores amarillas que florece una vez al año y que puede ser encontrada en la zona sur de Europa, África, Asia y Australia.
La Tribulus terrestris es una hierba que pertenece al género Tribulus, de la familia de la Zygophyllaceae y que surge principalmente en los climas cálidos y templados. Sus tallos son ramosos y pueden llegar a medir hasta un metro de altura.
Las hojas del abrojo son cortas y van entre cuatro y ocho pares de folíolos de unos siete milímetros de largo, que para que puedan hacer un repliegue hacia arriba necesitan la ausencia de la luz solar.
En cuanto a las flores, se tratan de cinco sépalos lanceolados que son solitarias y que nacen de las axilas de las hojas. En cuanto a los frutos, son muy duros y llevan dos espinas agudas de 10 milímetros de largo que son lo suficientemente fuertes como para pinchar la llanta de una bicicleta.
Esta hierba se encuentra ampliamente naturalizada en todo el mundo, excepto en las regiones más altas. Además, en algunas partes de Estados Unidos es considerada una planta invasora. Es capaz de sobrevivir en climas de desierto como en Chihuahua, México.
Uso medicinal

De acuerdo con el Atlas de las Plantas de la Medicina Tradicional Mexicana elaborado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el siglo XX varios botánicos registraron que esta planta sirve para las afecciones de oído, como astringente vascular y diurético.
De igual forma, se emplea en tratamientos de trastornos renales como lo es el llamado mal de orina o la inflamación de la vejiga. Para tratar enfermedades relacionadas bastará con hacer una infusión del tallo y tomarlo en ayunas.
Los antiguos mayas recurrían al abrojo para tratar la disentería (heces con sangre) ya sea por concentración de calor o de frío en el estómago. En este caso se hace una infusión de las hojas y la flor y se toma diario si la enfermedad es aguda o cada tercer día cuando ya no es tan grande.
La Tribulus terrestris ha sido muy usada en la medicina tradicional de China para tratar problemas urinarios, la próstata e insuficiencia en la producción de leche materna. También se usa contra las afecciones del pecho, la gonorrea y la oftalmía.
Esta planta también es un excelente afrodisíaco, por lo que se recomienda para incrementar la potencia sexual; este uso se hizo popular en 1970 en Bulgaria.
De igual forma posee sustancias activas que fortalecen la hormona LH, que es la encargada de controlar y regular la testosterona. Los pétalos de las flores ayudan a fortalecer los tejidos musculares al aumentar la síntesis de proteínas.
En otras regiones también se emplea para aliviar los síntomas de la menopausia como los sofocamientos, la depresión, los niveles de colesterol y para mejorar el ánimo y el bienestar. En mujeres jóvenes ayuda a regular la menstruación.
Precauciones

Como todo tipo de plantas, el empleo del abrojo como hierba medicinal debe realizarse con la supervisión de algún experto, pues en ocasiones su uso podría resultar contraproducente.
No se recomienda su consumo en personas que están embarazadas, pues podrían presentarse dificultades en el correcto desarrollo del feto. De igual forma, no debe ser usado por personas que padezcan diabetes o quienes vayan a estar sometidas a una cirugía.
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