El régimen de Nicaragua, encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, manifestó su rechazo ante la reciente acusación emitida en Estados Unidos contra Raúl Castro.
La imputación, relacionada con el derribo de dos avionetas en 1996, fue calificada por el Ejecutivo nicaragüense como “sumamente peligrosa”, según destaca una nota publicada por la agencia EFE.
Desde Managua, los copresidentes sostuvieron que la medida representa un irrespeto a los principios y valores de las Naciones Unidas.
PUBLICIDAD
En un comunicado oficial, difundido por EFE y varios medios nicaragüenses, Ortega y Murillo condenaron la acusación y advirtieron sobre los riesgos que implica para la soberanía de los países que, a su juicio, han luchado por su dignidad y derechos.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó esta semana cargos formales contra Raúl Castro por asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate el 24 de febrero de 1996, un caso que reaparece en medio de una nueva escalada entre Washington y La Habana, según el propio Departamento de Justicia.
El ataque dejó cuatro muertos: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales, de acuerdo con el Departamento de Justicia. La acusación fue presentada ante la corte federal del Distrito Sur de Florida y sostiene que las aeronaves civiles estaban desarmadas.
PUBLICIDAD
Junto con Castro fueron acusados otros cinco militares cubanos: Lorenzo Alberto Pérez-Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez, según el Departamento de Justicia. La imputación los señala por su presunta participación en la planificación y ejecución del ataque.
Reacciones del Gobierno nicaragüense ante la acusación contra Raúl Castro
El dictador Ortega y su esposa, Rosario Murillo, aliados históricos de Cuba, reiteraron su solidaridad con el expresidente cubano y con la dirigencia actual del país caribeño. En su mensaje, los mandatarios resaltaron el “respeto, admiración y cariño” que, según ellos, caracteriza las relaciones entre ambas naciones y sus revoluciones.
La pareja presidencial extendió su respaldo a Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, y a toda la dirigencia del partido y Gobierno cubanos. También expresaron su reconocimiento al fallecido líder Fidel Castro, a José Martí y a “todos los héroes y mártires” de la revolución cubana.
PUBLICIDAD
El comunicado enfatizó la “inalterable fuerza de fraternal unidad” entre Nicaragua y Cuba, y calificó a la isla como “potencia cultural, científica, solidaria, revolucionaria y de bien común”. Ortega y Murillo reafirmaron su apoyo al pueblo cubano en nombre del Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Contexto de la acusación y reacciones en Cuba
La acusación formal contra Raúl Castro surgió en un escenario de creciente hostilidad entre Estados Unidos y Cuba, marcado por la intensificación de medidas como el bloqueo petrolero impuesto desde hace cinco meses y la extensión de sanciones económicas a la isla.
La respuesta oficial de La Habana fue inmediata y categórica: las autoridades cubanas rechazaron totalmente la imputación, interpretándola como una nueva manifestación de la política hostil de Washington hacia el Gobierno cubano.
PUBLICIDAD
Los documentos judiciales estadounidenses no solo señalan a Raúl Castro, sino que incluyen a otros militares cubanos: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.
El Gobierno de Nicaragua, a través de sus máximos representantes, expresó su preocupación por el impacto de estas tensiones en la región. Enfatizó la necesidad de salvaguardar los principios de paz, seguridad y autodeterminación para los países del Caribe y América Latina, frente a la presión ejercida por Estados Unidos sobre Cuba.