La cancelación de las frecuencias de la emisora Stereo Romance en Nicaragua ha generado una nueva ola de denuncias sobre la censura estatal en ese país, según advirtió el Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua.
La organización, con sede en Costa Rica, condenó lo que consideró una decisión administrativa dirigida por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, que deja fuera del aire a un medio independiente activo desde hace más de tres décadas y representa un nuevo episodio en la política de restricciones a la libertad de prensa que se ha intensificado en los últimos años, de acuerdo con reportes de la agencia de noticias EFE.
La emisora Stereo Romance, que operaba en las frecuencias 105.3 FM y 91.1 FM, informó que la medida fue ejecutada el pasado 8 de mayo por orden del Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), el ente regulador estatal encargado de telecomunicaciones en Nicaragua.
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Ese mismo día, funcionarios del ente regulador retiraron los equipos de transmisión, imposibilitando a la emisora continuar con su labor informativa. Según explicó la radio en un comunicado, la acción responde a una resolución administrativa emitida por Telcor y representa la culminación de una serie de presiones y hostigamientos contra los medios independientes.
El Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua sostuvo que la clausura de Stereo Romance forma parte de una estrategia sistemática de censura y persecución contra el periodismo independiente.
“La clausura ejecutada por Telcor el 8 de mayo de 2026 es parte de una política sistemática de censura y persecución contra el periodismo independiente nicaragüense, contra la libertad de expresión, de asociación y el derecho a la información de los nicaragüenses”, detalla el comunicado de la organización, recogido por la agencia EFE. Para el colectivo, la decisión del gobierno de Nicaragua refleja una negativa hacia el libre ejercicio del periodismo y el debate público.
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Reacciones y consecuencias para los periodistas
En su declaración, la ONG también manifestó solidaridad con el director y el equipo de periodistas de Stereo Romance. La organización subrayó que el restablecimiento de la libertad de expresión y la devolución de los medios confiscados son condiciones indispensables para que los nicaragüenses en el exilio puedan regresar con seguridad al país.
“Para un retorno seguro de los nicaragüenses en el exilio, es vital el restablecimiento total de la libertad de expresión en el país, de la seguridad de los periodistas independientes para informar y de la devolución e indemnización de todos los medios de comunicación confiscados, cerrados o destruidos”, expresó la ONG en su comunicado.
La cancelación de Stereo Romance se suma a una larga lista de medios cerrados o confiscados en Nicaragua. Según datos del Colectivo de Derechos Humanos para la Memoria Histórica de Nicaragua, al menos sesenta medios de comunicación han sido cerrados, confiscados o destruidos desde abril de 2018. Entre los afectados se encuentran Radio Darío, La Prensa, Confidencial y 100 % Noticias, todos considerados referentes del periodismo independiente en el país. El colectivo atribuye esta ofensiva a la intención de las autoridades de suprimir cualquier voz crítica o alternativa al discurso oficial.
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Medios afectados desde 2018 y contexto internacional
La situación de la prensa en Nicaragua ha forzado al exilio a cientos de comunicadores. De acuerdo con cifras proporcionadas por la ONG y difundidas por EFE, en los últimos ocho años, veintidós periodistas han sido desnacionalizados y más de 310 se han visto obligados a abandonar el país. Muchos de ellos enfrentan situaciones de apatridia de facto porque el Estado les niega la renovación de pasaportes, la entrega de cédulas de identidad y otras documentaciones esenciales. Esta dinámica limita su capacidad para ejercer su profesión y afecta la vida cotidiana de quienes han optado por buscar refugio fuera de Nicaragua.
El contexto de represión se ha profundizado bajo el actual gobierno encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes han sido señalados por organismos internacionales y nacionales por implementar políticas que restringen las libertades fundamentales. El accionar contra Stereo Romance se interpreta como una reafirmación de la intención de las autoridades de restringir el periodismo crítico y la circulación de información independiente.
“Es una nueva muestra de que la dictadura de Nicaragua teme al periodismo independiente, al libre pensamiento, a la libertad de expresión y a que los nicaragüenses se informen adecuadamente”, puntualizó el colectivo.
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El panorama actual de la libertad de prensa en Nicaragua
En lo que va del año, la presión sobre los medios y periodistas independientes se ha mantenido, consolidando un escenario en el que la libertad de prensa y el acceso a la información enfrentan obstáculos crecientes. El caso de Stereo Romance se inscribe en una tendencia que, según organizaciones de derechos humanos, busca eliminar cualquier espacio para el disenso y restringir el acceso de la ciudadanía a información plural y verificada.