22 días de angustia en Nicaragua: hallan sin vida a mujer desaparecida y su pareja es el principal sospechoso

Tras 22 días de intensa búsqueda, el cuerpo de Maricela Gertrudis Duarte García fue hallado sin vida y en avanzado estado de descomposición en el sector de La Pedrera, Telica

La comunidad de Telica lamenta el trágico final de Maricela Duarte, cuya vida fue arrebatada presuntamente por su pareja. -Imagen Ilustrativa Infobae IA

La incertidumbre de 22 días terminó bajo el sol inclemente del occidente de Nicaragua, no con el reencuentro esperado, sino con el silencio de una escena custodiada por cintas amarillas.

Maricela Gertrudis Duarte García, de 42 años, cuya fotografía circuló en redes sociales y carteles desde el pasado 2 de abril, fue localizada sin vida el 24 de abril en el sector de La Pedrera, a la altura del kilómetro 104 de la carretera que une León con Chinandega.

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El hallazgo, ocurrido en jurisdicción del municipio de Telica, ha rasgado el tejido social de una comunidad que se resistía a aceptar el peor de los desenlaces.

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El cuerpo de Maricela, en avanzado estado de descomposición, yacía a varios kilómetros de donde fue vista por última vez, un detalle que desde el primer momento sembró dudas sobre la intervención de terceras personas en su desaparición.

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La desaparición de Maricela comenzó como una ausencia inexplicable en el municipio de Telica. Durante tres semanas, su familia recorrió calles, hospitales y delegaciones policiales, alimentando una esperanza que se fue marchitando conforme pasaban las horas. El reporte de un cuerpo en el sector conocido como “El 104” movilizó de inmediato a las fuerzas de la Policía Nacional y a peritos de Medicina Forense.

Mientras los forenses realizaban el levantamiento de los restos para determinar las causas exactas del fallecimiento, los peritos recolectaban indicios en una zona árida y apartada. Sin embargo, lo que inicialmente se manejaba como una “investigación de causas de muerte”, pronto tomó un giro oscuro y definitivo: la captura de un sospechoso.

Maricela Gertrudis Duarte García, de 42 años, permaneció desaparecida 22 días antes de ser hallada sin vida en Telica, León (Cortesía mi Voz Nicaragua).

Un nombre detrás del horror: Francisco José Ríos Duarte

De acuerdo con las primeras indagaciones y testimonios recabados en el entorno de la víctima, el crimen habría sido motivado por el rechazo. Presuntamente, Francisco José Ríos Duarte acabó con la vida de Maricela porque ella ya no quería continuar con la relación sentimental.

Esta negativa de la víctima a seguir bajo el mismo vínculo con el agresor se convirtió en la sentencia de muerte que hoy enluta a una familia nicaragüense, evidenciando una vez más el patrón de control y posesión que caracteriza a los feminicidios en el país.

La rapidez de las diligencias posteriores al hallazgo permitió a las autoridades judiciales poner bajo custodia a Francisco, señalado directamente por la Policía Nacional como el presunto autor del crimen, Ríos Duarte enfrenta ahora la justicia bajo la sombra del delito más atroz contra una mujer: el feminicidio.

Francisco José Ríos Duarte, señalado por la Policía Nacional como el autor del feminicidio de Maricela Duarte García.

El caso de García no es un hecho aislado. Su muerte resuena con una fuerza dolorosa en las estadísticas de violencia de género en el país. Según los registros del blog especializado La Lupa Feminista, antes de este hallazgo se contabilizaban al menos 6 casos de feminicidio en lo que va del año. Con la confirmación de este crimen en Telica, la cifra asciende, evidenciando una urgencia de protección y justicia para las mujeres que parece no llegar a tiempo.

Los vecinos, que recordaban a Maricela como una mujer de su comunidad, hoy se debaten entre el luto y la indignación. Tanto familiares como conocidos de las víctimas esperan que en las próximas horas las autoridades brinden un informe pormenorizado sobre el modo de operar del agresor y las circunstancias que rodearon la desaparición de Maricela desde aquel fatídico 2 de abril.

Mientras el departamento de León intenta asimilar la noticia, el nombre de Maricela se convierte en un símbolo más de la lucha contra la violencia machista. Su historia, que comenzó con una desaparición forzada de 22 días, termina con la exigencia colectiva de que el peso de la ley caiga sobre su agresor, para que el silencio de La Pedrera no sea la última palabra en la vida de una mujer que solo quería volver a casa.

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