Aduanas centroamericanas avanzan en el reconocimiento mutuo para reducir demoras fronterizas

En Paso Canoas el proceso de importación pasó de 7,6 horas a cerca de una, y las empresas certificadas podrían acceder a inspecciones más ágiles y atención preferencial en los países firmantes

Centroamérica
El objetivo es reducir los tiempos de espera y los costos del comercio en un corredor clave para el intercambio entre los países del istmo (Foto: Shutterstock)
Guardar

Las administraciones aduaneras de Centroamérica trabajan en un esquema para que las mercancías de empresas certificadas como Operadores Económicos Autorizados (OEA) crucen las fronteras de la región con menos demoras. El objetivo es reducir los tiempos de espera y los costos del comercio en un corredor clave para el intercambio entre los países del istmo.

La herramienta elegida es el reconocimiento mutuo de certificaciones: cuando una aduana valida que una compañía cumple requisitos de seguridad, controles internos y normativa, las demás aceptan ese aval. Así, la firma accede a inspecciones más ágiles, prioridad en el despacho y atención preferencial en los pasos fronterizos de los países participantes.

PUBLICIDAD

El plan cuenta con el acompañamiento de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca) y el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Se enmarca en la Estrategia Centroamericana de Facilitación del Comercio y Competitividad, actualizada en 2023, que apunta a simplificar trámites y modernizar la gestión en frontera.

Qué cambia en la frontera para una carga certificada

Para un exportador o un transportista, la diferencia se mide en horas de camión detenido. Un operador certificado en su país de origen puede recibir tratamiento preferencial en el país vecino porque la aduana de destino ya considera confiable su cadena de suministro, lo que reduce la probabilidad de revisiones físicas y documentales.

PUBLICIDAD

Según la Organización Mundial de Aduanas (OMA), los Acuerdos de Reconocimiento Mutuo (ARM) permiten extender a otros países los beneficios que cada operador obtuvo en su propia jurisdicción. El esquema se apoya en estándares internacionales de seguridad y gestión de riesgos, que orientan los controles hacia los envíos que presentan mayores alertas.

En la región, Guatemala, El Salvador, Costa Rica y Panamá suscribieron un Arreglo de Reconocimiento Mutuo del OEA, al que Honduras se sumó en diciembre de 2021. Mediante ese instrumento, las aduanas reconocieron la compatibilidad de sus programas y reforzaron la cooperación técnica entre administraciones.

Horas menos en los cruces de Peñas Blancas y Paso Canoas

La modernización de la infraestructura fronteriza ya muestra efectos. De acuerdo con datos difundidos este año por el BID, el tiempo de importación en Peñas Blancas, entre Costa Rica y Nicaragua, bajó de 10,5 a 1,3 horas. En Paso Canoas, en el límite entre Costa Rica y Panamá, el proceso pasó de 7,6 horas a cerca de una hora.

Centroamérica
Si el reconocimiento mutuo se consolida, las cadenas logísticas centroamericanas podrían ganar previsibilidad en corredores donde cada hora de espera repercute en fletes, inventarios y plazos de entrega (Foto: Shutterstock)

La representante del BID en Guatemala, María José Jarquín, atribuyó esos avances a mejoras en infraestructura, en gestión de riesgos y en la interoperabilidad de los sistemas nacionales a través de la Plataforma Digital de Comercio Centroamericana (PDCC), que conecta las plataformas de las distintas administraciones.

“El siguiente paso es lograr que esos avances se traduzcan en beneficios concretos para las empresas que invierten en certificarse como Operadores Económicos Autorizados”, sostuvo Jarquín, quien adelantó que el organismo seguirá trabajando en coordinación con la Sieca para impulsar un comercio regional más ágil y seguro.

El secretario general de la Sieca, Alden Rivera Montes, describió el mecanismo como una evolución hacia un modelo basado en la confianza. “El Acuerdo de Reconocimiento Mutuo representa uno de los mayores avances de la integración económica centroamericana porque convierte la confianza entre nuestras autoridades aduaneras en un activo para el desarrollo”, afirmó.

El peso del comercio dentro y fuera del istmo

El alcance potencial de la medida se dimensiona con las cifras de la Sieca. Al cierre del tercer trimestre de 2025, las exportaciones de bienes de la región sumaron USD 47.079 millones, con una suba interanual del 13,6%. El 26,2% de ese total tuvo como destino otro país centroamericano, un flujo intrarregional que creció 6,9%.

Ese intercambio involucró a 3.638 empresas exportadoras, concentradas principalmente en Guatemala, Costa Rica y El Salvador. Dentro del bloque se movieron sobre todo medicamentos, preparaciones alimenticias y artículos plásticos para envasado, productos para los que la previsibilidad en los tiempos de tránsito resulta relevante.

Fuera de la región, los principales envíos fueron instrumentos y aparatos de medicina, café y bananas. Estados Unidos se mantuvo como primer destino con el 38,6% de las ventas, seguido por el propio mercado centroamericano y la Unión Europea. En paralelo, las importaciones alcanzaron USD 90.338 millones, encabezadas por los combustibles.

El reto pasa ahora por convertir la cooperación entre aduanas en ventajas operativas visibles para quienes se certifican. Obtener el estatus de OEA implica auditorías y exigencias en seguridad de la carga y controles internos, por lo que el valor del sello depende de que las facilidades previstas se apliquen de manera homogénea en cada frontera.

Si el reconocimiento mutuo se consolida, las cadenas logísticas centroamericanas podrían ganar previsibilidad en corredores donde cada hora de espera repercute en fletes, inventarios y plazos de entrega. El desafío es que la digitalización aduanera y la confianza entre administraciones se traduzcan en mayor competitividad y capacidad para atraer inversiones.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD