El Gran Rosario concentra cerca del 64% de la soja comercializada en Argentina, equivalente a unas 25,6 millones de toneladas por campaña, de acuerdo con un análisis de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) basado en registros de SIO Granos. El dato refleja el peso que mantiene el corredor del Up-River como principal destino de una producción que se origina mayormente en la región central del país.
El flujo está directamente relacionado con la estructura exportadora del complejo sojero. En esa zona se concentra la mayor capacidad de procesamiento de oleaginosas del país y el principal nodo portuario, desde donde se canaliza buena parte de la producción destinada tanto a la exportación de poroto como, principalmente, a su industrialización para obtener harina y aceite.
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Casi 80% de la soja se origina en tres provincias
Según el relevamiento de la BCR, durante las campañas 2020/21 a 2024/25 se comercializaron en promedio 40,2 millones de toneladas de soja por ciclo comercial. Aunque la originación se distribuye en buena parte del territorio nacional, existe una marcada concentración en Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba.
Santa Fe representó el 38% de la soja vendida, Buenos Aires el 22% y Córdoba el 19%. En conjunto, las tres provincias explicaron casi el 80% del origen de la mercadería y una proporción similar de la producción nacional durante las últimas cinco campañas.
Desde esas zonas productivas, el mayor volumen converge hacia el Gran Rosario. Por detrás aparecen el sur de Córdoba, sudoeste de Santa Fe y noroeste de Buenos Aires, que recibieron en conjunto unas 5,6 millones de toneladas por campaña, equivalentes al 14% de la soja comercializada. A los puertos de Quequén y Bahía Blanca se dirigió otro 6%, alrededor de 2,5 millones de toneladas.
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La relevancia logística del Up-River también se explica por su integración con la industria aceitera. La Bolsa de Comercio de Rosario señaló que más del 80% de la capacidad de crushing de oleaginosas del país se concentra en esta región, lo que conecta originación, procesamiento y exportación dentro de un mismo corredor.
Cómo se negocia y entrega la soja
El informe también analizó las modalidades utilizadas para comercializar el grano. En promedio, el 69% de la soja se negocia durante la propia campaña comercial, que se extiende de abril a marzo, mientras que un 28% se comercializa de manera anticipada y apenas un 3% después de terminado el ciclo. A su vez, el 97% de las operaciones corresponde a compraventa y el 3% restante a canje.
En cuanto a la logística de entrega, los contratos se dividen entre operaciones con disponibilidad inmediata y negocios forward, en los que la entrega se realiza más adelante. Considerando el total de las negociaciones de las últimas campañas, el 57% correspondió a entregas disponible o contractual y el 43% a entregas diferidas.
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La modalidad cambia según el momento de la negociación. Antes del comienzo de la campaña, el 93% de las operaciones se realiza mediante contratos forward, mientras que durante el ciclo comercial el 76% corresponde a negocios con entrega disponible o contractual. Una vez finalizada la campaña, esa participación asciende al 93%.
Además, el 85% de la mercadería negociada mediante contratos forward tiene ventanas de entrega de entre 0 y 30 días desde que se habilita la posibilidad de descarga. Según la BCR, esta concentración en períodos acotados responde a la necesidad de contar con la mercadería en momentos determinados del año para abastecer la industrialización y cumplir compromisos de exportación.
Qué está pasando en la campaña 2025/26
Para la campaña actualmente en curso, la BCR informó que ya se encuentran comercializadas 40,3 millones de toneladas de soja, de las cuales 15,1 millones se habían vendido antes del inicio del ciclo en abril. Frente a una producción estimada en 51,5 millones de toneladas, eso implica que antes del comienzo formal de la campaña ya estaba negociado el equivalente al 29% de la cosecha prevista.
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Hasta el momento, el 64% de los contratos de la campaña 2025/26 se pactó con entrega diferida, mientras que el 36% correspondió a operaciones disponible o contractual. La Bolsa aclaró, sin embargo, que el ciclo comercial se encuentra todavía en desarrollo y que esa distribución puede modificarse a medida que avance la campaña.
También se observa una mayor participación de operaciones con precio a fijar y de pagos anticipados respecto del promedio reciente. En los contratos de compraventa, el 56% de las toneladas se negoció a precio hecho y el 44% con precio a fijar, ocho puntos porcentuales por encima del promedio de las últimas campañas para esta última modalidad.
De esta manera, el recorrido comercial de la soja muestra una fuerte concentración tanto en su origen como en su destino: gran parte de la producción parte de la región central y más de seis de cada diez toneladas comercializadas convergen hacia el corredor del Gran Rosario, donde se articulan la capacidad industrial, la infraestructura portuaria y los compromisos de exportación del principal complejo exportador argentino.
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