El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) puso en marcha un nuevo sistema digital para controlar el movimiento de productos veterinarios en todo el país. La medida, oficializada esta semana, busca ordenar una cadena logística que abarca desde la importación de insumos hasta su entrega final en establecimientos productivos, con foco en la trazabilidad sanitaria.
La Resolución 654/2026, publicada el día de hoy en el Boletín Oficial, crea el Sistema Integrado de Gestión de Trazabilidad de Productos Veterinarios (SIGTRAZAVET). La herramienta reemplaza mecanismos previos de seguimiento y busca dar mayor previsibilidad a un sector que mueve insumos críticos para la sanidad animal y la exportación de alimentos.
Un registro obligatorio para toda la cadena de distribución
El nuevo esquema alcanza a importadores, exportadores, elaboradores, fraccionadores, distribuidores y también a los propios profesionales veterinarios. Todos deberán inscribirse y operar bajo declaración jurada, identificándose mediante su Clave Única de Identificación Tributaria ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
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Entre las obligaciones más relevantes para la operatoria diaria, las importaciones, elaboraciones y fraccionamientos deberán quedar registrados dentro de las 96 horas de concretados. En cambio, la distribución, la comercialización y las exportaciones exigen una declaración en tiempo real, lo que implica una actualización constante de los sistemas internos de cada actor.
Plazos ajustados y bloqueos automáticos ante demoras
Cada movimiento entre depósitos o establecimientos debe quedar confirmado por quien recibe la mercadería dentro de los 20 días corridos. La falta de esa confirmación, o la ausencia de anulación por parte de quien remite, produce el bloqueo automático de la operación dentro del sistema, una figura que busca evitar el extravío de trazabilidad en tramos intermedios de la cadena.
La norma también regula qué ocurre si un envío no llega a destino: el receptor debe declarar la falta de entrega con carácter de declaración jurada, y esto provoca el bloqueo automático del depósito de origen hasta que el organismo evalúe las causas, pudiendo requerir inspecciones adicionales en el establecimiento involucrado.
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La receta electrónica, requisito para retirar mercadería
Un cambio central es la incorporación plena de la Receta Veterinaria Electrónica como condición para la entrega, venta o suministro de productos sujetos a prescripción. El documento digital, con un código único de verificación, deberá emitirse por autogestión y quedará vinculado de forma directa al movimiento de stock declarado en el sistema.
La resolución define cuatro tipos de receta electrónica, según se trate de la adquisición de insumos, del tratamiento de animales de producción o équidos, o de la atención de mascotas. Cada una fija datos obligatorios como el establecimiento productivo, la especie tratada, las dosis y los períodos de retiro antes de la faena.
Impacto en la competitividad exportadora
Para el comercio exterior agroalimentario, la trazabilidad de insumos veterinarios funciona como un requisito cada vez más exigido por los mercados internacionales. Contar con un sistema unificado de seguimiento permite certificar de forma más ágil el cumplimiento sanitario, un factor que pesa en las negociaciones de acceso a destinos exigentes en materia de inocuidad, sobre todo en carnes y lácteos con destino a la Unión Europea y otros bloques.
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El organismo sanitario deberá además definir, mediante disposiciones complementarias, el cronograma de incorporación de cada principio activo y producto al nuevo sistema, así como los plazos para que la emisión de la receta electrónica migre de forma completa a la plataforma SIGTRAZAVET.
El incumplimiento de los plazos de declaración o la falta de emisión de la receta cuando resulte obligatoria constituirá falta grave, con sanciones previstas en la Ley 27.233. La medida entró en vigencia con su publicación y anticipa una etapa de adaptación operativa para todos los eslabones de la cadena veterinaria y agroexportadora.