Bolivia reclama a Chile medidas para destrabar un paso fronterizo comercial clave

Obras de infraestructura en el complejo Colchane-Pisiga generaron demoras que mantienen entre 400 y 500 camiones detenidos y volvió a poner en foco la capacidad de los pasos fronterizos estratégicos

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Las autoridades chilenas comunicaron que las restricciones responden a trabajos de mantenimiento, conservación y mejora de la infraestructura del complejo fronterizo de Colchane (Imagen: Shutterstock)

Las demoras operativas en el paso fronterizo entre Pisiga (Bolivia) y Colchane (Chile) volvieron a generar preocupación en el transporte internacional de cargas. El Gobierno boliviano solicitó formalmente a las autoridades chilenas la adopción de medidas que permitan agilizar el tránsito en ese corredor, luego de que cientos de camiones quedaran varados debido a la reducción temporal del horario de atención del complejo fronterizo.

Según informó la Cancillería boliviana, las gestiones diplomáticas buscan reducir las afectaciones sobre el comercio exterior y el transporte internacional, al tiempo que se mantienen conversaciones permanentes con autoridades chilenas e instituciones presentes en la frontera para monitorear la evolución de la situación.

Un horario reducido que afecta la operación

De acuerdo con la información oficial, las autoridades chilenas comunicaron que las restricciones responden a trabajos de mantenimiento, conservación y mejora de la infraestructura del complejo fronterizo de Colchane. Como consecuencia, hasta el próximo 30 de noviembre el paso funcionará únicamente entre las 8:00 y las 20:00 horas, dejando sin actividad el período nocturno.

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Frente a este escenario, Bolivia solicitó reforzar la capacidad operativa del complejo, optimizar los procesos de control y despacho y reducir los tiempos de espera que afectan a los transportistas y a la circulación de mercancías entre ambos países.

La Cancillería también expresó su compromiso de continuar impulsando, mediante el diálogo bilateral, las acciones necesarias para garantizar la continuidad del comercio exterior y preservar el funcionamiento normal de uno de los principales corredores de integración regional.

Bolivia solicitó reforzar la capacidad operativa del complejo, optimizar los procesos de control y despacho y reducir los tiempos de espera que afectan a los transportistas y a la circulación de mercancías entre ambos países (Foto: Shutterstock)

Hasta 500 camiones esperan cruzar la frontera

El impacto de las restricciones ya comenzó a reflejarse sobre la operación diaria del transporte de cargas. El presidente de la Cámara Departamental del Transporte Pesado de La Paz, Álvaro Ayllón, aseguró que entre 400 y 500 camiones permanecen detenidos en las filas de acceso al complejo fronterizo a la espera de poder completar los trámites de ingreso.

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El dirigente sostuvo que el complejo de Colchane-Pisiga ya representaba un cuello de botella logístico para el comercio exterior boliviano debido a sus dimensiones y capacidad operativa, una situación que ahora se profundiza con el funcionamiento limitado durante las obras.

Según explicó, el sector transportista presentó notas tanto al Gobierno boliviano como al Consulado de Chile solicitando que el complejo mantenga una operación las 24 horas o, alternativamente, que se habiliten espacios donde los camiones puedan esperar mientras avanzan los trabajos de mantenimiento.

Un corredor estratégico para la integración regional

El paso Colchane-Pisiga constituye uno de los principales puntos de conexión terrestre entre Bolivia y Chile para el movimiento de mercancías con destino a los puertos del Pacífico. Por ese motivo, cualquier restricción operativa tiene un impacto directo sobre los tiempos logísticos, la planificación del transporte y la continuidad de las cadenas de abastecimiento.

Si bien las autoridades chilenas atribuyen la reducción horaria a mejoras de infraestructura de carácter temporal, el episodio vuelve a poner de relieve la importancia de contar con pasos fronterizos con capacidad suficiente para responder al creciente flujo de cargas internacionales y minimizar interrupciones en uno de los corredores más relevantes para el comercio entre ambos países.