La logística internacional en Argentina sigue siendo un sector de grandes fluctuaciones. Sin embargo, según Pablo, “la falta de consumo sigue siendo un tema complicado”. En esta entrevista, explora cómo los avances tecnológicos y la apertura de políticas permiten a los importadores y exportadores adaptarse a los desafíos de un mercado cambiante.
¿Cómo ves la situación de la logística internacional en Argentina en este momento?
La logística internacional acá en Argentina siempre ha sido un tema bastante cambiante, dependiendo del gobierno y las políticas que se implementen. Hoy, con este nuevo gobierno, la cosa está un poco mejor, aunque todavía estamos un poco lejos de lo que se manejaba históricamente.
Los importadores y exportadores tienen un poco más de libertad para trabajar, pero el consumo sigue siendo un tema complicado. Si no hay consumo, el mercado no tiene los volúmenes que tendría que tener, y eso es lo que nos frena un poco.
¿Qué tendencias creés que marcarán la agenda de la logística en Argentina este año?
Este año se viene fuerte el crecimiento de los volúmenes y la implementación de más tecnología. La inteligencia artificial, la digitalización, todo eso está tomando cada vez más protagonismo. Ya no tenemos que presentar los manifiestos de aduana en papel, ahora todo es digital, y aunque eso es un avance, todavía estamos muy atrás. Hay mucho por hacer, sobre todo en agilizar procesos, pero en general veo una tendencia positiva.
¿Cuál es el impacto de la competencia con Brasil, especialmente en lo que respecta a los buques y el tráfico de mercancías?
Brasil es un jugador importante, y lo que pase ahí afecta mucho a Argentina. Cuando las grandes marcas, por ejemplo, operan sus propios buques, como en el caso de los autos eléctricos, se descomprime un poco la terminal en Zárate, y eso ayuda a que los buques portacontenedores no se vean tan afectados. Pero bueno, el tráfico y las tarifas están muy marcados por lo que pasa en Brasil, y todo eso impacta directamente en la logística en Argentina.
Para liderar un forwarder, ¿qué conocimientos son imprescindibles?
No solo tenés que administrar, sino tener un conocimiento sólido de todo lo que pasa en la cadena logística. Nosotros, como forwarders, somos el eslabón que conecta todo lo que hacen otros equipos: los diseñadores, los que venden, los que compran.
Tenés que saber qué necesitás importar, cómo lo vas a hacer llegar, qué herramientas tenés para manejar los riesgos, y sobre todo, cómo gestionar el equipo para que todo salga bien. Cuanto más sabés, más fácil es todo.
¿Cómo manejás los errores dentro de un entorno tan dinámico como la logística?
Los errores son parte de este negocio, no hay forma de evitarlos todos. A veces, lo que parece un error, no es necesariamente culpa nuestra, sino que son cosas que pasan, como cambios en la regulación o paros en los puertos. Lo importante es minimizar los errores, anticiparse lo más posible, y cuando pasa algo, resolverlo rápido. Es clave tener comunicación con todos los involucrados y mantener todo bajo control.
¿Y cómo puede afectar un error en la cadena a un ciudadano común?
Depende de lo grande que sea el error. Si es algo menor, no pasa nada, pero hay casos graves donde se traba toda una línea de producción. A mí me pasó ver casos de empresas que quebraron por problemas logísticos. Un mal asesoramiento, como un importador que trajo motores con un voltaje que no podía liberar, puede generar un problema enorme, y eso termina afectando la cadena completa. Entonces, un pequeño error puede generar un gran impacto.
¿Qué te atrajo inicialmente de la logística y el comercio exterior?
Cuando tenía 17 años viví un tiempo en Canadá, y ahí empecé a ver productos argentinos en otros países. Eso me despertó la curiosidad: ¿Cómo llegó este vino argentino hasta acá? ¿Quién se encargó de que llegara? Siempre me gustó el inglés, los viajes, la idea de conocer cómo funciona todo lo que está detrás de los productos que consumimos. Cuando descubrí esta carrera, supe que era lo mío, y bueno, nunca me arrepentí.
¿Qué opinás de la creciente digitalización de los procesos logísticos?
La digitalización es fundamental. Ya hemos dado algunos pasos, como la digitalización en aduanas, pero todavía queda mucho por hacer. La inteligencia artificial y la automatización van a cambiar completamente la logística, ya se está viendo en Europa y Estados Unidos. Acá, en Latinoamérica, ya las grandes empresas están implementando esas tecnologías, pero en un par de años va a ser algo común en todas las empresas.
¿Qué le recomendarías a alguien que está pensando en ingresar al mundo del comercio exterior?
Le diría que le dé para adelante. El comercio exterior es súper dinámico, y si te gusta estar en constante aprendizaje, adaptándote a nuevas realidades, es ideal. Te permite entender cómo se conecta el mundo, cómo las culturas, los países y las economías interactúan. Es una carrera que te permite estar en movimiento todo el tiempo y te da una red de contactos enorme. Lo recomiendo al 100%.