Benito Fernández realizó una producción fotografica en Ushuaia, el extremo austral de Sudamérica, en tierras que fueran de yámanas, selk'nam, haush y alakalufes.
Benito y su equipo, recorrieron gran parte del archipiélago de Tierra del Fuego, eligiendo varias locaciones para presentar diseños de Alta Costura y Pret a Porter.
Su colección de verano tiene como eje dos paletas de colores, una mucho más suave, con rosas, verde agua; y otra con colores un poco más fuertes, como los naranjas, los rojos, los verdes y violetas. Las piezas guardan relación con una mujer muy femenina, en la que hay muchas flores, bordados, una morfología muy suave que va acompañando al cuerpo de la mujer, que no lo delimita.
La gasa de seda natural fue la protagonista de varios de los vestidos que le dieron movimiento y magia al entorno fueguino. El macramé, brodery y lino bordado en blanco se mezclan para dar lugar a prendas urbanas (maxipollera, bomber, maxi vestidos). Las flores en todas sus versiones unificaron la colección acompañados de transparencias, escotes y ruedos irregulares.
Ushuaia es una escarpada colina rodeada de montes, y el canal Beagle comparte la majestuosidad de los Andes, la colección de Benito enciende el entorno proponiendo siluetas clásicas, estampas en complemento con bordados, flecos y detalles en patchwork, prendas largas con géneros llenos de movimiento, frescura y distinción.
El Paso Garibaldi ofrece una vista inigualable, desde allí se ve el lago Escondido, el entorno se engalana con las estampas y los bordados además de una paleta de verdes, azules, violetas, amarillos, naranjas y rojos que logran una fusión con el paisaje con las distintas texturas y morfologías. El diseñador lanzó una colección súper femenina donde predominan las faldas amplias en gasa y los mix de bordados, encajes, piedras y volados.
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