El Festival de Café, Chocolate y Pan de Muerto celebrará su décima edición este sábado 24 y domingo 25 de octubre en una nueva sede al sur de la Ciudad de México. El evento, de entrada gratuita, reunirá más de 100 propuestas gastronómicas junto con actividades culturales relacionadas con el Día de Muertos.
La cita se instalará en el Teatro Glaxo del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, un recinto que no había albergado antes esta feria y que se ubica en la alcaldía Tlalpan, al sur de la capital.
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Fecha, sede y horario del festival
El Festival de Café, Chocolate y Pan de Muerto se realizará el sábado 24 y el domingo 25 de octubre de 2026, con un horario corrido de 10:00 a 19:00 horas durante ambas jornadas.
La sede elegida para esta edición es el Teatro Glaxo del Tecnológico de Monterrey, campus Ciudad de México, ubicado en Calzada México-Xochimilco 4864, colonia Guadalupe Tlalpan, en la alcaldía Tlalpan.
El acceso al recinto será por la puerta 19 del campus. La entrada al festival es gratuita, por lo que los visitantes solo deberán presentarse en el horario indicado para ingresar y recorrer los puestos instalados.
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Quienes se pregunten qué es y cuándo se realiza este festival encontrarán la respuesta en su propia convocatoria: se trata de un encuentro gastronómico y cultural dedicado al café, el chocolate y el pan de muerto, que este año llega a su décimo aniversario y se celebrará el 24 y 25 de octubre en el campus de Tlalpan del Tecnológico de Monterrey, con entrada libre de 10:00 a 19:00 horas.
Diez años de café, chocolate y pan de muerto
Esta edición marca el décimo aniversario del festival, que desde su primera convocatoria se ha enfocado en combinar la tradición del Día de Muertos con la cultura cafetalera y chocolatera mexicana.
La oferta gastronómica incluirá café de diferentes regiones de México, cacao, chocolate artesanal y una variedad de panes de muerto, elaborados por distintos productores que se instalarán en el recinto durante las dos jornadas.
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A esto se sumarán opciones gastronómicas adicionales para comer durante el recorrido, así como artesanías y productos vinculados a las tradiciones mexicanas de la temporada.
En total, la organización anticipa más de 100 propuestas entre productos y expositores disponibles para los visitantes a lo largo del sábado y el domingo.
Actividades y novedades de la edición
El recinto contará con un área de picnic, pensada para que los asistentes puedan sentarse a degustar sus compras junto con familiares o amigos, sin necesidad de salir del espacio del festival.
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Por primera vez en la historia del evento, la programación incorporará una experiencia inmersiva, que se suma como una de las novedades centrales de este décimo aniversario.
También se desarrollarán talleres, charlas y presentaciones de música en vivo a lo largo de las dos jornadas, como parte de la oferta cultural que acompaña al recorrido gastronómico.
El festival contempla además un desfile de catrinas, actividad que reforzará el ambiente festivo propio de la temporada de Día de Muertos dentro del recinto.
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Cómo llegar al festival desde distintos puntos de la CDMX
Para quienes se trasladen en transporte público, una de las alternativas más prácticas es utilizar el Tren Ligero y descender en la estación Xomali, que se encuentra frente a la zona del campus donde se instalará el festival.
Desde esa estación, el trayecto hasta el acceso indicado para el evento toma apenas unos minutos a pie.
Quienes prefieran trasladarse en automóvil pueden dirigirse directamente a Calzada México-Xochimilco 4864, en Tlalpan. La organización confirmó que el recinto contará con estacionamiento disponible para los asistentes.
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De cualquier forma, se recomienda considerar el tráfico y la posible afluencia de visitantes durante el fin de semana, dado que se trata de un evento de entrada gratuita y con una oferta amplia de expositores.
El festival como antesala de la temporada de Día de Muertos
El fin de semana del 24 y 25 de octubre en que se realizará el festival funciona como antesala del Gran Desfile de Día de Muertos, previsto para el 31 de octubre en la Ciudad de México.
Durante esas mismas fechas, la capital concentra una decena de actividades gratuitas vinculadas a la temporada, entre las que se cuentan rodadas nocturnas, recorridos por leyendas del Centro Histórico y otras ferias de pan de muerto y gastronomía.
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En ese contexto, el Festival de Café, Chocolate y Pan de Muerto se suma como una de las propuestas que marca el inicio del calendario de festejos previo al Día de Muertos en la ciudad.
La feria, con su desfile de catrinas, su área de picnic y las más de 100 propuestas gastronómicas, se perfila como uno de los puntos de encuentro para quienes buscan anticipar los sabores y tradiciones de la temporada en el sur de la capital.
El significado del pan de muerto en la tradición mexicana
El pan de muerto que se ofrece en festivales como este tiene raíces que combinan elementos prehispánicos y españoles. Según Erika María Méndez Martínez, maestra en antropología por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, el origen de este alimento se remonta a la época prehispánica, cuando se elaboraba un pan de amaranto y maíz llamado papalotlaxcalli, ofrecido a los dioses.
La forma circular que distingue al pan de muerto actual simboliza el ciclo de la vida y la muerte. La bolita de masa en el centro representa el cráneo, mientras que las tiras cruzadas sobre la superficie evocan los huesos del difunto, de acuerdo con el simbolismo documentado por distintas instituciones académicas.
La receta tal como se conoce hoy, con sabor a azúcar, mantequilla y naranja, corresponde a las tradiciones del centro del país. Sin embargo, en otras regiones de México la relación entre la muerte y este alimento se representa de formas distintas.
Entre los chinantecos de Oaxaca, por ejemplo, se elabora un pan con forma de sirena que se ofrenda a los dueños del agua para garantizar una buena pesca. En Tepoztlán, Morelos, se prepara un pan con forma de mujer con un bebé para conmemorar a quienes murieron en labor de parto.
La investigadora María Angélica Galicia Gordillo, del mismo instituto de la UNAM, explicó que la prohibición española al uso ritual del amaranto dio paso a un proceso de sincretismo alimentario. “Empieza a surgir ese proceso sincrético alimentario que da lugar al mole o a diferentes tipos de panes, como el de muerto”, señaló la investigadora.
Según Galicia Gordillo, el pan de muerto “es un símbolo de identidad cultural y un recordatorio tangible de nuestra conexión con quienes ya no están”. Su elaboración, de acuerdo con la especialista, trasciende el consumo de temporada y mantiene un papel ritual dentro de las ofrendas del Día de Muertos.
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