La bugambilia (Bougainvillea) es una de las plantas ornamentales más reconocibles en México y otros países de América Latina. Sus intensos colores fucsia, morado, rojo, rosa, naranja o blanco alegran fachadas y jardines; sin embargo, también ha sido aprovechada durante generaciones como un remedio casero para atender diferentes malestares, principalmente los relacionados con las vías respiratorias.
Aunque comúnmente se habla de las “flores de bugambilia”, las partes de colores llamativos son en realidad brácteas, es decir, hojas modificadas que protegen a las pequeñas flores blancas ubicadas en el centro.
En la medicina tradicional, la bebida preparada con estas brácteas se utiliza para calmar la tos, facilitar la expulsión de flemas y disminuir la irritación de garganta. También suele consumirse durante resfriados o como complemento ante molestias relacionadas con los bronquios.
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Una revisión científica publicada en 2023 confirma que la Bougainvillea glabra ha sido empleada tradicionalmente contra la tos, la bronquitis, el asma y algunos padecimientos gastrointestinales.
No obstante, este uso histórico no significa que su eficacia clínica esté completamente demostrada ni que pueda sustituir medicamentos o tratamientos indicados por profesionales de la salud.
¿Cuáles son los beneficios atribuidos a la bugambilia?
Uno de los principales beneficios atribuidos a la bugambilia es su posible acción antitusiva y expectorante. En la herbolaria se considera que puede contribuir a reducir el reflejo de la tos, aflojar las secreciones y facilitar su expulsión, además de proporcionar una sensación de alivio en la garganta irritada.
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También se le atribuye un efecto febrífugo, por lo que algunas personas consumen su infusión para ayudar a disminuir la fiebre. Sin embargo, una temperatura alta o persistente puede ser señal de una infección que requiere valoración médica.
La planta contiene flavonoides, compuestos fenólicos y otros componentes estudiados por su actividad antioxidante. Estas sustancias ayudan a combatir el efecto de los radicales libres, aunque todavía se necesita mayor investigación para conocer el alcance de sus beneficios en el organismo humano.
Otro de sus usos tradicionales se relaciona con molestias digestivas leves, como indigestión, acidez o malestar estomacal. Asimismo, investigaciones preliminares han explorado un posible efecto hipoglucemiante de determinados extractos de la planta. Estos hallazgos no justifican emplearla para controlar la diabetes ni reemplazar los medicamentos prescritos.
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Cómo preparar una infusión de bugambilia para la tos
La infusión es la forma más habitual de consumir la bugambilia. Para preparar una taza se necesitan entre cinco y ocho brácteas frescas o secas, una taza de agua y, de manera opcional, miel de abeja y unas gotas de limón.
Primero se deben lavar y desinfectar cuidadosamente las brácteas, especialmente cuando se recogen de jardines o espacios expuestos a polvo, contaminación, fertilizantes o pesticidas. Después se hierve una taza de agua y se apaga el fuego.
Las brácteas se agregan al agua caliente y la preparación se deja reposar, tapada, entre cinco y 10 minutos. Finalmente, se cuela y se puede añadir una cantidad moderada de miel y limón.
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En algunos remedios tradicionales, la bugambilia se combina con gordolobo u otras plantas. Estas mezclas requieren cautela debido a que los productos naturales también pueden causar reacciones adversas o interactuar con medicamentos.
Plantas y frutas de temporada: un saber transmitido por generaciones
El uso de la bugambilia forma parte de un conocimiento popular que relaciona los ciclos de la naturaleza con las necesidades del cuerpo. Desde esta visión, durante los meses calurosos se privilegian frutas ricas en agua, como sandía, piña y melón, mientras que en temporada de frío se consumen guayaba, mandarina y tejocote, alimentos reconocidos por su contenido de vitamina C.
Este saber también incluye plantas como la caléndula y la hoja de guayaba. Aunque estas prácticas forman parte del patrimonio herbolario de numerosas comunidades, conviene distinguir entre el uso tradicional y los efectos confirmados mediante estudios clínicos.
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Precauciones antes de consumir té de bugambilia
Por prudencia, no se aconseja consumir preparaciones frecuentes o muy concentradas durante el embarazo o la lactancia, ni administrarlas a niños pequeños sin consultar previamente a un profesional. Las personas con enfermedades renales o hepáticas graves también deben solicitar orientación médica antes de probarlas.
La infusión no reemplaza antibióticos, inhaladores ni ningún tratamiento prescrito. Se debe buscar atención médica cuando la tos sea persistente o recurrente, aparezca sangre al toser, exista fiebre alta, dolor en el pecho o dificultad para respirar. Estas señales pueden indicar un problema que necesita diagnóstico y tratamiento oportunos.
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