El acceso a internet y dispositivos digitales se ha convertido en una parte esencial de la vida de niñas, niños y adolescentes. Este entorno tecnológico está presente en sus rutinas, desde el juego hasta las tareas escolares y la comunicación cotidiana. Sin embargo, la amplia oferta de contenido en sitios web no siempre es apropiada para su edad ni garantiza un entorno seguro para su desarrollo.
Frente a este escenario, surge la necesidad de aprender a gestionar el uso de las plataformas. El control parental, junto con el acompañamiento activo de madres, padres o personas cuidadoras, se presenta como una herramienta clave para reducir riesgos y fomentar un espacio más protegido, aunque no elimina por completo los peligros.
Supervisar el uso de la web en casa implica también cuidar la información personal y la economía familiar. La combinación de filtros, restricciones y diálogo promueve una experiencia más segura y responsable.
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Riesgos digitales según la etapa de desarrollo
Cada grupo de edad enfrenta riesgos específicos al navegar en internet. Estas medidas ayudan a prevenir o reducir los siguientes peligros:
- Preescolar:
- Exposición a contenido inapropiado.
- Dependencia emocional.
- Afectaciones al desarrollo del lenguaje.
- Primaria:
- Ciberacoso.
- Grooming.
- Compras no autorizadas.
- Contenido de odio.
- Preadolescentes:
- Retos virales.
- Sextorsión.
- Radicalización.
- Presión social.
- Pérdida de privacidad.
- Adolescentes:
- Adicción a redes y videojuegos.
- Estafas digitales.
- Acceso a contenido para adultos.
- En todas las edades:
- Sedentarismo.
- Alteraciones del sueño.
- Menor convivencia presencial.
Estos riesgos muestran que la supervisión y el uso de herramientas digitales son necesarios para cada etapa, con estrategias adaptadas a las necesidades y el contexto de cada infancia o juventud.
Configuración de filtros y restricciones según la edad
El uso de filtros de contenido es fundamental para evitar el acceso a páginas o materiales que no corresponden al rango de edad. Estas funciones pueden activarse directamente desde la configuración del dispositivo, en las tiendas de aplicaciones o en las plataformas digitales que utiliza la familia.
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Antes de instalar videojuegos o aplicaciones, es recomendable revisar la clasificación por edad y observar alertas sobre violencia, lenguaje inapropiado, interacción con otros usuarios o compras integradas. Esta información permite tomar decisiones mejor informadas y seleccionar contenidos que sean seguros y apropiados.
Herramientas de control parental y seguridad digital
Existen mecanismos específicos para gestionar el uso de las pantallas en los diferentes sistemas operativos:
- Android:
- Descarga Google Family Link desde Google Play Store.
- En el dispositivo del menor, accede a: Ajustes > Bienestar digital y controles parentales > Controles parentales.
- Sigue los pasos que aparecen en pantalla para completar la configuración.
- iPhone (iOS):
- Ingresa al dispositivo del menor y ve a Configuración > Tiempo en pantalla.
- Define restricciones en Límites de uso conforme a tus necesidades.
- Utiliza Bloquear configuración para generar un código de protección.
La seguridad digital también implica proteger el equipo con contraseñas, PIN o huella digital, así como limitar cambios o instalaciones no autorizados. La privacidad se refuerza al controlar qué datos personales se comparten y ajustar los permisos en ubicación, cámara o contactos.
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Respecto a las compras en aplicaciones, es prioritario evitar cargos no autorizados. Para ello:
- Activa autenticación para cada compra.
- Desactiva compras dentro de aplicaciones.
- Evita guardar métodos de pago.
- Revisa los estados de cuenta bancarios.
- Descarga solo aplicaciones de tiendas oficiales.
- Activa notificaciones bancarias.
- Mantén actualizado el sistema operativo y las aplicaciones.
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