México cierra segunda de negociaciones del T-MEC en Washington: Trump insiste que no lo necesita

Ebrard concluye la segunda ronda del T-MEC en Washington; el 1 de julio marcará el inicio formal de la revisión, mientras Trump amenaza con no renovar el acuerdo

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Ebrard concluye la segunda ronda del T-MEC en Washington; el 1 de julio marcará el inicio formal de la revisión, mientras Trump amenaza con no renovar el acuerdo. (Infoabe-Itzallana)

La segunda ronda de conversaciones preparatorias para la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC) concluyó este miércoles en Washington. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmó desde la capital estadounidense que los equipos negociadores abordaron temas clave como reglas de origen, seguridad económica, agricultura e industria automotriz, y que México presentó sus propuestas formales a la contraparte encabezada por el embajador estadounidense Jameson Reed.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informa que las delegaciones trataron reglas de origen, seguridad económica, agricultura y la industria automotriz, y que la representación mexicana entregó planteamientos formales al equipo de Jameson Reed

El 1 de julio: no el fin, sino el inicio

Ebrard fue enfático en aclarar un punto de confusión pública: el 1 de julio no es la fecha límite para cerrar el acuerdo, sino el arranque formal de la revisión. Ese día, los tres países —México, Estados Unidos y Canadá— sostendrán una reunión virtual para presentar sus posiciones oficiales sobre el futuro del tratado. En esa instancia se definirá cuál de las dos opciones previstas en el texto tomará forma: una extensión automática de 16 años o una prórroga de 10 años con revisiones periódicas.

La siguiente ronda presencial está programada para el 20 de junio en la Ciudad de México, donde los negociadores pasarán de las posiciones generales a discutir textos concretos y contenidos más detallados, según precisó el funcionario.

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Trump sube el tono: “No busco renovarlo”

El escenario diplomático que enfrenta la delegación mexicana no es sencillo. El pasado 10 de junio, el presidente Donald Trump declaró desde la Oficina Oval que su gobierno “no sabe si lo va a renovar”, argumentando que Estados Unidos no necesita los autos, la madera ni la energía de sus vecinos.

Desde la Cumbre del G7 en Francia, el mandatario plantea en París su rechazo a seguir dentro del acuerdo comercial con México y Canadá, aunque evita lanzar una amenaza directa de salida

Apenas ayer, 17 de junio, Trump fue más lejos. Desde la Cumbre del G7 en Francia, el mandatario señaló que preferiría que Estados Unidos no formara parte del T-MEC, aunque evitó amenazar explícitamente con abandonar el pacto. “Preferiría no tener el T-MEC”, dijo desde París.

El mandatario hace la declaración este 17 de junio desde París, Francia, y aclara que no lanza una advertencia directa de salida del acuerdo comercial con México y Canadá durante su participación en el encuentro

La narrativa del narco, un frente paralelo

Junto con las tensiones comerciales, Trump mantuvo otro frente abierto: el discurso sobre seguridad. También desde el G7, el presidente estadounidense reiteró que los cárteles controlan México y calificó a la presidenta Claudia Sheinbaum como “una mujer muy asustada”. “México ha perdido el control de su país”, declaró en Evian, Francia.

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La presión no viene solo del presidente. Sara Carter, zar antidrogas de la administración Trump, advirtió que el gobierno estadounidense apunta actualmente a políticos mexicanos que trabajan con organizaciones criminales, e indicó que ya se buscan órdenes de aprehensión contra funcionarios vinculados al Cártel de Sinaloa.

El mandatario estadounidense sostiene que el país perdió el control del territorio y que el narco ejerce el poder real, una postura que repite desde el inicio de su segundo mandato y que causa repercusión binacional

La complejidad del tablero

El T-MEC no expira sino hasta 2036, pero el mecanismo de revisión a seis años —activado este 2026— abre una ventana de renegociación que cualquiera de los tres países puede aprovechar, o convertir en presión. Cualquier nación participante puede retirarse del acuerdo con tan solo seis meses de preaviso.

México llega a estas negociaciones en una posición compleja: con un tratado que gestiona casi 2 billones de dólares en comercio trilateral anual, una contraparte que mezcla la mesa comercial con el discurso de seguridad, y un socio que en público dice no necesitar el acuerdo mientras sus negociadores siguen sentados frente a los mexicanos.

La próxima semana definirá si el diálogo avanza o si las declaraciones de Trump desde Europa marcan el tono real de lo que viene.