La intimidación a periodistas sigue siendo una preocupación creciente en México. La periodista María Rodríguez Zárate, directora de Noticias con Valor en San Miguel de Allende, Guanajuato, recientemente fue objeto de vigilancia y señalamientos infundados por parte de elementos de Seguridad Pública mientras ejercía su labor informativa.
De acuerdo a la organización Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), el 8 de junio de 2026, María acudió a la escena de un incidente delictivo para cumplir con su labor periodística. Siguiendo los protocolos, se identificó plenamente ante las autoridades, mostró su acreditación de prensa e inició una transmisión en vivo. Sin embargo, su trabajo se vio interrumpido cuando un agente policial comenzó a grabarla sin su consentimiento y sin ofrecer explicación alguna sobre la finalidad o el destino de ese material audiovisual.
La situación escaló cuando el mismo agente la señaló públicamente y la acusó, de manera completamente infundada, de ser un “halcón”, término utilizado para referirse a personas que presuntamente vigilan a las fuerzas de seguridad para informar a grupos criminales.
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CIMAC condenó esta acusación, carente de fundamento, al considerar que no solo representa una difamación, sino que pone en riesgo la integridad, seguridad y vida de la periodista.
Riesgo para la libertad de prensa y el derecho a informar
El acto de grabar a una periodista sin autorización y sin justificación, además de la descalificación como “halcón”, constituye una forma de intimidación que puede tener graves consecuencias. Según CIMAC, este tipo de prácticas busca inhibir el derecho a informar libremente y limitar el acceso de la sociedad a información sobre hechos de interés público.
El caso de María Rodríguez Zárate se suma a una serie de incidentes recientes en los que periodistas, especialmente mujeres, han sido blanco de intimidaciones, campañas de desprestigio y amenazas en distintos estados del país. Estos hechos reflejan un patrón preocupante de vulnerabilidad para quienes cubren temas de seguridad, crimen o asuntos de interés público.
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Contexto nacional: Crecientes agresiones contra comunicadoras
El incremento de actos de intimidación y campañas de desprestigio contra comunicadoras en distintas regiones del país evidencia un entorno adverso para la libertad de prensa.
Recientemente, en Sinaloa se registró también un caso de agresión contra la periodista América Armenta, quien fue víctima de amenazas y de una campaña de desprestigio en redes sociales.
A través del portal de Facebook “PUNTO ROJO”, presuntamente un medio de comunicación de Sinaloa,se compartió información visiblemente hecha con Inteligencia Artificial donde se acusó a los periodistas América Armenta Zúñiga y a otro comunicador de servir al narcotráfico: “¿Periodistas o halcones con gafete?“, se lee en una de estas imágenes.
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Los hechos también fueron reportados por CIMAC y otras organizaciones en defensa de los derechos humanos y la protección a periodistas.
El llamado de las organizaciones es claro: ninguna periodista debe ser objeto de sospechas, descalificaciones o actos de vigilancia por cumplir con su trabajo. Exigen a las autoridades respetar, proteger y garantizar el ejercicio pleno de la libertad de expresión y asegurar que el periodismo pueda ejercerse sin miedo ni represalias en Guanajuato y en todo el país.