El Jardín Flotante Tlallipan —el corredor peatonal elevado construido sobre la Calzada de Tlalpan en la Ciudad de México— no resistió sus primeras horas de vida: por segundo día consecutivo, el espacio registró encharcamientos tras las fuertes lluvias capitalinas, con grandes charcos tanto en los extremos como en distintas zonas centrales del corredor peatonal.
La obra, con un costo superior a los 2 mil millones de pesos de acuerdo con la Secretaría de Administración y Finanzas en el portal de transparencia mundialista, fue inaugurada apenas el domingo 8 de junio por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, a cuatro días del inicio del Mundial de Fútbol 2026.
Inauguración apresurada y obra inconclusa
El Jardín Flotante Tlallipan abrió sin que la estructura estuviera completa al 100%. Falta la conexión con la estación del Metro Chabacano de la Línea 2 y la terminación de puentes peatonales que servirán de acceso de transeúntes al espacio elevado.
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Un día después de la inauguración, aún se observó a trabajadores realizando labores en los puentes peatonales que siguen cerrados y que no conectan con la estructura elevada.
Ante las críticas, el Secretario de Obras de la CDMX, Raúl Basulto, explicó que continuarán los trabajos para ampliar el número de bajadas pluviales y colocar más canales para que no existan problemas de goteras y encharcamientos. Por su parte, la propia Brugada admitió que el jardín flotante aún no ha concluido.
El costo que genera polémica
El secretario Basulto defendió la inversión de mil 913 millones 934 mil 356 pesos procedentes del FIMAS y negó que haya sobreprecio, argumentando que se trata de un contrato “a precio alzado” cuyo monto se mantuvo fijo desde el día uno.
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Sin embargo, el PAN capitalino acusó que la obra no resuelve problemas de movilidad, seguridad o inundaciones, y fue inaugurada pese a que continuaban trabajos de construcción.
Lo que sí existe: 1.8 km de corredor con encharcamientos
El proyecto consiste en un corredor peatonal y ciclista de 1.5 kilómetros construido sobre la Calzada de Tlalpan, aprovechando la infraestructura existente de la Línea 2 del Metro, que conecta Plaza Tlaxcoaque —cerca de Pino Suárez— con la estación Chabacano. La obra incluye siete tramos temáticos inspirados en especies endémicas como el ajolote, el xoloitzcuintle, el colibrí, el teporingo y el cacomixtle, además de siete pérgolas, ocho velarias para actividades recreativas y culturales, 18 esculturas, nueve fuentes y una pantalla para proyecciones.
“hay partes donde se hacen unos charcos enormes y sí está difícil”, señaló una visitante citada por El Universal.
El episodio se suma a un contexto de señalamientos sobre la gestión de obras públicas en la capital antes del Mundial, que arranca el 11 de junio.
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