La carta encíclica Magnifica Humanitas de León XIV tiene como tema: “la custodia de la dignidad de la persona humana” y tiene como contexto “en el tiempo de la inteligencia artificial” como lo dice con claridad su subtítulo. Esto lo señalaba con tino el Card. Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la doctrina de la Fe en la presentación de la encíclica (25-V-2026).
No es un documento sobre la inteligencia artificial (IA). Es un documento sobre el ser humano y su cuidado. Esto es relevante porque esta es la clave con la que ha de leerse el documento para comprenderlo adecuadamente.
Gracias a los medios de comunicación conocemos que se publicó el 15 de mayo de 2026 celebrando el aniversario 135 de la Rerum Novarum; que León XVI considera que en este tiempo de la IA “nos enfrentamos a una transformación de dimensiones similares, con consecuencias tal vez aún mayores” (discurso en la presentación de la encíclica) que la transformación industrial en la época de León XIII; que “la inteligencia artificial debe ser desarmada” (eco de sus primeras palabras como Papa el 8-V-2025 en las que hablaba de “una paz desarmada y una paz desarmante”); que toda la humanidad está llamada a construir juntos y con esperanza la “civilización del amor” (término acuñado por Pablo VI). También hemos podido leer o escuchar –grosso modo– cómo está construida y algunos de los temas principales que aborda.
PUBLICIDAD
Quisiera señalar lo que ha llamado mi atención. En primer lugar, qué dicen de León XIV los signos que han rodeado la publicación y presentación de la encíclica. En segundo lugar, lo que considero que es más importante y por qué –no es propiamente el tema de la IA– en la Magnifica Humanitas.
Primero. El nombre del Papa, el aniversario de la Rerum Novarum, la doctrina social de la Iglesia (DSI), el que sea su primera encíclica, el que haya participado en la presentación hablando en inglés e invitando a un empresario de IA y profesoras: todo eso revela con claridad quién es León XIV (si es que todavía teníamos dudas). León XIV es León XIII hoy: mismo nombre; situado en una época de revoluciones en la que también genera su propia revolución: de justicia y paz (creo que estas dos palabras resumen y orientan el magisterio de León XIV) y con insistentes exhortaciones a la acción de los católicos y de todos los hombres de buena voluntad; quien propone los fundamentos y principios de la DSI (comienza sistemáticamente con León XIII) como criterio de actuación –vienen del Evangelio– para el cuidado del ser humano y la instauración en el mundo del Reino de Dios; quien promueve el diálogo con todas y todos a la vez que respeta los ámbitos de actuación profesionales y científicos y el de la Iglesia; quien se pone al frente a caminar unido con todos los católicos –sinodalidad– y con toda la humanidad; quien habla en inglés para que su mensaje tenga más alcance. Magnifica Humanitas dio ocasión a que el Papa se presentara con toda claridad como quien es. Ya sabemos quién es León XIV.
Segundo. Pienso que los dos grandes apartados en los que se puede dividir la encíclica tendrán vida propia: la doctrina social de la Iglesia (capítulos I y II), la IA y el cuidado de la humanidad (capítulos III en adelante).
PUBLICIDAD
Respecto a la DSI: explica su naturaleza y su desarrollo histórico; hace un resumen –será un gran vademécum– de sus fundamentos y principios; pareciera que la presenta “novedosamente” como una doctrina ya madura, sólida, suficientemente completa que puede emplearse metódicamente al “escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio” (expresión en Gaudium et Spes de 1965 del Concilio Vaticano II). Quizá esta primera parte sea la que esté llamada a tener una mayor influencia en extensión, profundidad e instrumento teológico práctico a lo largo de los siguientes años.
El Papa espera, ojalá así sea, que lo que dice acerca del cuidado del ser humano en la época de la IA tenga repercusiones a nivel mundial, estatal, de sociedades intermedias, y en cada persona. Señala peligros de la IA y hace propuestas concretas. Es positivo al afirmar que esta época ofrece la gran oportunidad de emplear la IA a favor de toda la humanidad para promover la justicia, solidaridad y la paz. Este apartado podría tener una aplicación prácticamente inmediata si los distintos actores lo hacen suyo. Los criterios de juicio tienen validez perenne.
Termino con una de las exhortaciones finales de León XIV que recoge algunos de los temas más relevantes que aborda en Magnifica Humanitas: “En esta obra estamos llamados a asumir un papel activo, sin refugiarnos en el espiritualismo ni en nuestros pequeños mundos: debemos ser fieles a la verdad, invertir en la educación, cuidar las relaciones, y amar la justicia y la paz” (15-V-2026, núm. 236).
PUBLICIDAD
* Dr. Luis Pesquera Olalde. Profesor investigador del Instituto de Humanidades de la Universidad Panamericana.