Aunque muchos propietarios interpretan el recibimiento efusivo de sus perros como una muestra pura de felicidad, los expertos sugieren una lectura distinta.
Ese comportamiento, caracterizado por ladridos, saltos descontrolados e incluso micción involuntaria, suele esconder un cuadro de estrés o ansiedad por separación, de acuerdo con información de Europa Press.
Los perros son animales sociables y afectuosos por naturaleza y es completamente normal que se acerquen a saludar. Sin embargo, de acuerdo a los expertos, el problema surge cuando esa bienvenida es desproporcionada, ya que el nivel de agitación puede indicar que la mascota ha sufrido mucho durante la ausencia de su dueño.
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Esta reacción y tensión puede afectar a su salud, siendo los perros de edad avanzada los más vulnerables, pues estos episodios de estrés pueden provocar una sobrecarga en el corazón, aumentando el riesgo de problemas cardiovasculares.
Medidas para corregir la sobreexcitación en los perros
Los dueños deben modificar las rutinas diarias, ya que muchos suelen cometer el error de hacer despedidas largas, así como saludos excesivos al volver, lo cual, de acuerdo con información de Europa Press, refuerza la sensación de incertidumbre del animal.
Modificando las rutinas diarias, sobre todo en los momentos de salida y llegada a casa. Muchos dueños cometen el error de hacer despedidas largas y repletas de emoción, así como saludos excesivos al volver. Algo que refuerza la sensación de incertidumbre del animal.
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Los veterinarios recomiendan hacer despedidas breves, de apenas unos segundos y evitar montar escenas al volver. De esta forma, el canino entenderá que la salida de su amor no es un motivo para angustiarse.
Poco a poco, con el transcurso de las semanas, estos pequeños cambios ayudan a controlar y reducir la ansiedad del animal, estando mucho más tranquilo cuando el dueño está fuera de casa.
Señales de que tu perro sufre ansiedad por separación
Además de las bienvenidas excesivas, existen otros signos que pueden indicar ansiedad por separación como destrucción de objetos, llanto o aullidos cuando el dueño no está, intentos de escape y cambios en el apetito.
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Detectar estos comportamientos permite a los propietarios actuar a tiempo y buscar el apoyo de un veterinario o etólogo, especialmente si los episodios se presentan de forma recurrente.
Algunos perros también pueden mostrar síntomas físicos como vómito, diarrea o salivación excesiva cuando se quedan solos. Estos signos suelen pasar desapercibidos si no se presta atención a la conducta del animal antes y después de cada ausencia, por lo que observar el ambiente y revisar si hay puertas o cortinas dañadas resulta útil para identificar el problema.
La ansiedad por separación puede aparecer en perros de cualquier edad, pero es más común en animales adoptados recientemente o que han experimentado cambios en su rutina o entorno.
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Ante la presencia constante de estos síntomas, los expertos sugieren implementar ejercicios de independencia y, de ser necesario, consultar a un profesional para diseñar un plan de manejo adaptado a cada caso.