En México, las condiciones para aprobar una legislación histórica sobre el derecho a la muerte digna están dadas, según senadores y activistas promotores de la llamada “Ley Trasciende por una Muerte Digna”.
Legisladores, especialistas y pacientes participantes coinciden en la urgencia de legislar en la materia y reconocen la demanda social para avanzar hacia un marco legal que garantice este derecho humano fundamental.
La “Ley Trasciende por una Muerte Digna” propone que personas con enfermedades irreversibles, bajo dictamen médico y solicitud formal del paciente y su familia, puedan acceder a la eutanasia como opción, junto con cuidados paliativos y otros tratamientos permitidos por la ley.
Más de 128 mil ciudadanos y cerca de dos mil profesionales de la salud respaldan la iniciativa, consolidando un consenso social relevante sobre la importancia de la muerte digna en el país.
Senado espera opinión de Secretaría de Salud
Durante el conversatorio “Ley Trasciende: el camino hacia el derecho a la muerte digna”, realizado el día de hoy, el senador Emmanuel Reyes Carmona, de Morena, resaltó que existe una “oportunidad histórica” para impulsar la Ley Trasciende. Apuntó que los distintos grupos parlamentarios del Senado mantienen una agenda común en torno a la incorporación del derecho al bien morir entre los derechos humanos.
Aunque todavía falta la opinión técnica de la Secretaría de Salud, los trabajos legislativos pueden iniciar para discutir y dictaminar el proyecto. Según el legislador, estudios cuantitativos y cualitativos reflejan que más del 70% de la población apoya que el Congreso de la Unión legisle a favor de la Ley Trasciende, lo que incluye la garantía de la muerte digna y el derecho a solicitar la eutanasia en México.
El senador subrayó que el Estado tendría la responsabilidad de garantizar este derecho, mediante la solicitud expresa del paciente y de familiares, así como la evaluación de un comité de ética y de bioética antes de cualquier procedimiento. Además, aclaró que la eutanasia se plantea como una opción adicional, sin sustituir a los cuidados paliativos ni a otros tratamientos médicos.
Iniciativa de “Ley Trasciende” surgió de la empatía
La activista Samara Martínez, paciente e impulsora de la “Ley Trasciende”, enfatizó durante el conversatorio que la lucha por este derecho nació de la indignación y la empatía social, no en recintos institucionales. Argumentó que el reto consiste en revisar y cuestionar lo que se ha normalizado en torno a la muerte y el sufrimiento, advirtiendo que legislar sobre la muerte digna implica definir qué tipo de país se quiere construir.
La Ley Trasciende cuenta con el respaldo de más de 128 mil firmas ciudadanas y casi dos mil especialistas en salud, reflejando su aceptación social. El proyecto establece:
- El derecho a la muerte digna como una garantía humana.
- El acceso a la eutanasia como opción adicional a los cuidados paliativos y tratamientos médicos.
- Requisitos formales: solicitud expresa del paciente y la familia, y valoración obligatoria de un comité ético y de bioética antes de cualquier intervención.
- Un compromiso estatal de legislar considerando los resultados de estudios de opinión que muestran un amplio apoyo.
Además, se reconoce que el proceso de morir en México está atravesado por importantes desigualdades y que las reformas deben responder tanto a demandas individuales como a asuntos de justicia y equidad en salud pública.
La discusión, en voz de legisladores, especialistas y pacientes, sostiene que el Estado mexicano tiene el deber de garantizar un marco legal que respete plenamente la dignidad humana en la etapa final de la vida.