El costo de la canasta básica en México terminó el mes de abril rebasando los 2,100 pesos mexicanos, según el monitoreo de precios correspondiente a este mes realizado por la ANPEC.
La organización advirtió que la inflación alimentaria no se detiene y cada día representa una carga más pesada para millones de familias en todas las regiones del país .
Productos esenciales como el jitomate, la papa y el chile han experimentado aumentos marcados en sus precios. Comer bien se vuelve cada vez más complicado para una parte considerable de la población, lo que genera preocupación a nivel nacional y en los comerciantes.
Entre los factores que agravan este escenario, la ANPEC señaló el encarecimiento de la gasolina, la inseguridad, la extorsión y los costos logísticos. La inflación, no es un hecho aislado a esta situación, sino una presión permanente que afecta a la economía mexicana cotidiana de todos los hogares.
Los pequeños comerciantes aseguraron que a pesar de que el PACIC (Paquete Contra la Inflación y la Carestía) fue implementado para contener los precios, no ha logrado frenar las carencias, ni llegar a quienes más lo necesitan. Por lo que, se solicita que se diseñen políticas que realmente permitan que los apoyos alcancen el consumo popular y que fortalezcan el mercado local.
Enfatizó que es necesario corregir el rumbo y adoptar nuevas medidas que permitan hacer frente al incremento constante de los precios en productos básicos.
Inflación en México: alimentos que más subieron de precio
La presión inflacionaria en el país mostró un leve descenso en la primera quincena de abril, pero los precios de la canasta básica siguieron presionando el bolsillo familiar.
Alimentos como el jitomate, chile poblano y cebolla registraron alzas de hasta 24%, según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INEGI), así mismo se reportó un avance del 0.11% y la inflación anual quedó en 4.53%, aún fuera del rango objetivo del Banco de México.
El mayor impacto se sintió en frutas y verduras, que subieron 23% respecto al año anterior. Los productos agropecuarios en general aumentaron 8.68% anual. En contraste, algunos precios bajaron, como el tomate verde (-26.86%), electricidad (-14%) y calabacita (-14.92%), aunque estos descensos fueron considerados estacionales.
La tendencia inflacionaria podría llevar a Banxico a pausar futuros recortes en su tasa de referencia, ante la persistencia de una inflación superior al objetivo.
Analistas prevén que el 2026 cierre en 4.26% y los tipos en 6.50%. La inflación subyacente, que excluye bienes volátiles, fue de 4.27% anual. Así, las familias mexicanas siguen enfrentando precios altos en productos básicos y servicios.