El atentado perpetrado por Julio César Jasso el pasado 20 de abril en la Pirámide de la Luna, dentro de la zona arqueológica de Teotihuacán, provocó la muerte de una turista canadiense y dejó trece personas heridas, en un hecho que las autoridades asocian con un intento de emular la matanza de Columbine ocurrida en Estados Unidos en 1999.
La intervención de la Guardia Nacional concluyó el episodio tras el suicidio del agresor. El análisis de sus perfiles en redes sociales revela que Jasso tuvo una vida previa con intereses en el fascismo y en nazismo.
Esta simpatía con ideologías radicales y de odio fueron confirmadas por algunos compañeros de escuela originarios de Acapulco, lugar donde el sujeto estudió la preparatoria.
En entrevista para N+, una de sus compañeras de clase aseguró que Julio César era: “super racista, era xenofóbico, era muy clasista, era gordofóbico, era homofóbico, era transfóbico, literalmente toda expresión de odio y discriminación él era eso”.
La joven aseguró que, como broma, ella y otros compañeros apostaban con que, algún día, Julio César protagonizaría un tiroteo; sin embargo, nunca creyeron que su chiste se volvería realidad.
Otro joven que habría estudiado con el agresor, contó a Imágen que: “siempre traía el logotipo de los nazis. Le pregunté por qué portaba ese collar con tanto orgullo. Él decía que empatizaba con las ideas de Hitler”.
Del mismo modo, reveló que tras dejar la escuela, comenzó una campaña de acoso contra varios de sus excompañeros: “creaba cuentas desechables de Facebook por donde mandaba mensajes a compañeros, para recriminarles algo que había pasado o para que compartieran mensajes".
El mismo joven relató que el asesino “hacía videos de odio hacia ciertas compañeras” y que estaba obsesionado con la Masacre de Columbine, hecho violento que, hace algunos días, quiso emular en uno de los pisos de la Pirámide de la Luna, en Teotihuacán.
La radicalización de Jasso llevó a un ataque inspirado en Columbine
Las primeras indagatorias de la escena del crimen en Teotihuacán apuntan a que el agresor buscó replicar el modus operandi y el sentido simbólico de la masacre de Columbine. Esa matanza, ocurrida en 1999, dejó 16 muertos y marcó un precedente en la historia de los tiroteos escolares en Estados Unidos.
Posteriormente, usuarios de internet rastrearon diversas huellas digitales de Jasso. Uno de los perfiles identificados en X —activo en 2016— muestra cómo el agresor empezó a expresar simpatías por ideologías fascistas, citando y compartiendo contenido favorable a figuras como Benito Mussolini y Adolf Hitler, así como al franquismo español. El perfil también seguía cuentas catalogadas de “extrema derecha” y solía celebrar el nacionalismo español.
Antes de adoptar posturas radicales, Julio César Jasso alternaba en redes sociales bajo el pseudónimo “EdmundMcCrowder”. En ese periodo definía su vida bajo otros principios: defendía el veganismo, promovía el respeto a los animales y daba muestras abiertas de admiración por Lady Gaga, artista relacionada con mensajes de inclusión y diversidad. En ese entorno digital, Jasso manifestaba ganas de dedicarse a la ciencia, y compartía contenidos relacionados con la protección del medio ambiente.
El mensaje final: un aviso antes del ataque en Teotihuacán
Horas antes de concretar el atentado, una cuenta de YouTube identificada como @Stas_poznyakov y también atribuida a Jasso difundió un mensaje en el video “EXTREME TOUGH BEARD SHAVE | Slow & Careful ASMR” del barbero italiano Daniele Maullu. En ese comentario, el agresor anticipó:
“Hoy, Méjico será atacado por Columbine ACT II. Yo seré el protagonista en Teotihuacán.”
El mensaje completa detalles personales y de admiración hacia el creador del canal al declarar:
“Quiero decirte que siempre estuve enamorado de ti. Me recuerdas tanto a Dick Grayson. Que sepas que yo siempre estuve loco por ti. Me fascinaste en cada momento y te respeto como sujeto, barbero y profesional. Que los Dioses te bendigan siempre, mi querido Danielle Maullu.”