José Luis Cervantes Martínez, fiscal general de Justicia del Estado de México, afirmó que el tiroteo que ocurrió ayer en Teotihuacán, que dejó un saldo de una persona fallecida y varias más lesionadas, derivó de que el autor del atentado, Julio César Jasso, tenía un padecimiento mental.
El fiscal mexiquense fue cuestionado en la conferencia ‘La Mañanera del Pueblo’ sobre si el ataque fue por racismo, a lo que respondió recordando que el agresor se quitó la vida tras el tiroteo, lo que imposibilita conocer a fondo sus motivos.
Esto, luego de que en uno de los videos del momento del ataque se escucha a Julio César gritar la frase: “Vinieron de Europa y no van a regresar”.
Sin embargo, Cervantes Martínez dijo que con base a la información que se ha recabado sobre el autor del tiroteo, se podría señalar una psicopatía o un padecimiento mental.
Tenemos ya circunstanciado prácticamente el hecho en modo, tiempo y lugar. Yo no hablaría de un móvil, yo hablaría de una psicopatía, yo hablaría de un padecimiento, yo hablaría de una enfermedad. Y en el marco de esa enfermedad uno puede cometer cualquier cosa, barbaridades.
“Y para nosotros como fiscalía, de manera muy preliminar, a 22 horas de que fue el evento, tenemos una conclusión, pues preliminar, que nos hace suponer que todo indica que fue producto de un padecimiento de carácter mental, aunado a que él se encontraba desconectado del mundo real, del mundo que vivimos nosotros, y tiene una realidad propia”, dijo en Palacio Nacional.
Recalcó que en este sentido, el joven “actuó en función de lo que él creía que debía ser, de manera equivocada”, reiterando que esto forma parte de las actitudes “vertientes de la violencia homicida”.
Autor de tiroteo actuó solo e intentó copiar masacre de Columbine
El fiscal del Estado de México detalló que el ataque armado en Teotihuacán no fue espontáneo y que el agresor actuó solo, sin la participación de otras personas.
Comentó que Julio César Jasso Ramírez portaba una mochila con un arma calibre .38 Special, 52 cartuchos útiles, documentos personales, boletos de autobús, un teléfono y material escrito relacionado con la masacre de Columbine ocurrida en Estados Unidos en 1999.
Las autoridades aseguran que estos elementos apuntan a que el tirador imitó ataques previos, ya que entre sus pertenencias había manuscritos y literatura alusiva a ese caso.
El arma utilizada, una Smith & Wesson .38 Special, no pudo ser rastreada debido a su antigüedad; fue fabricada antes de 1968, por lo que su origen no aparece en los registros actuales.
La Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) de Estados Unidos colaboró en la investigación, pero tampoco logró rastrear el arma.
El ataque ocurrió cuando Jasso Ramírez subió a la Pirámide de la Luna al mediodía, armado y con municiones. Intimidó a turistas antes de disparar desde la parte alta.
Pocos minutos después, elementos de la Guardia Nacional lo hirieron en una pierna durante el operativo, pero el agresor se disparó él mismo cuando fue inmovilizado.
La investigación apunta a una preparación previa, dada la cantidad de municiones y la capacidad operativa del tirador para prolongar la agresión.