Más de trece millones de personas en México sufrieron fraudes digitales en 2025. Bancos y autoridades advierten que la urgencia y la emoción son las principales armas de los delincuentes para obtener datos personales y financieros.
La Asociación de Bancos de México (AMB) y el Buró de Crédito recomiendan revisar el historial crediticio y reforzar medidas de seguridad para evitar créditos falsos y robo de identidad.
La aparición de créditos o préstamos no solicitados, consultas frecuentes de instituciones desconocidas, cambios en datos personales y aumentos inesperados en saldos de tarjetas encabezan las señales de alerta.
Solicitar el reporte de crédito al menos una vez al año permite detectar estos movimientos y actuar de inmediato. Cuando hay inconsistencias, la ABM indica que la persona debe notificar a la entidad financiera y al Buró de Crédito para evitar afectaciones mayores.
Los fraudes usan ofertas, llamadas y mensajes falsos
Los delincuentes utilizan anuncios de productos baratos, ofertas de créditos rápidos, correos apócrifos del SAT y llamadas telefónicas para engañar a víctimas de todas las edades.
Los jóvenes son blanco de anuncios donde se les pide información personal o selfies, mientras que los adultos mayores suelen confiar en la voz de quien llama. Las estafas sentimentales afectan sobre todo a personas en situación vulnerable.
La ABM advierte que los fraudes pueden llegar por teléfono, mensaje de texto, correo electrónico o enlaces falsos. Los criminales suelen alegar depósitos retenidos, cargos no reconocidos o bloqueos de tarjeta para obtener contraseñas, NIP o códigos de seguridad.
Hay que tomar en cuenta que los bancos nunca solicitan esta información por teléfono, SMS ni correo electrónico. Cuando la llamada muestra el nombre del banco, pero el número no coincide con el oficial, no se debe entregar ningún dato.
Recomendaciones para evitar fraudes digitales
Se recomienda no proporcionar datos personales o bancarios por teléfono, salvo que la llamada la inicie la persona usuaria y haya verificado la identidad del interlocutor.
El organismo pide destruir documentos con datos personales antes de desecharlos y asegurarse de que la correspondencia bancaria llegue a la dirección correcta tras un cambio de domicilio.
Para reducir riesgos, la ABM sugiere rechazar llamadas o mensajes sospechosos que pidan información confidencial y nunca acceder a enlaces en mensajes no verificados.
La revisión periódica del historial en el Buró de Crédito y la aplicación de reglas familiares para no dar información a desconocidos son herramientas clave para reducir el robo de identidad.
Si una persona detecta movimientos extraños, debe contactar de inmediato a la institución financiera y reportar la posible suplantación.