A vísperas de la Copa del Mundo 2026, el país se encuentra envuelto en múltiples polémicas, derivadas de toda la atención que se ha puesto en el evento deportivo, ignorando la crisis de desapariciones, que se ha agravado en los últimos años.
De acuerdo con The New York Times, desde 2025 las autoridades mexicanas han centrado sus esfuerzos en la remodelación y construcción de espacios para el Mundial, lo que ha generado críticas por parte de las familias afectadas por este delito, quienes argumentan que las medidas de seguridad implementadas para equipos, aficionados y visitantes extranjeros pasan por alto la búsqueda de sus seres queridos.
“Estamos en un helicóptero Black Hawk con la policía mexicana sobrevolando el Estadio Akron de Guadalajara. Mientras México se prepara para albergar cuatro partidos del Mundial en junio, está desplegando todo su arsenal de seguridad, con miles de agentes más y reforzando la vigilancia”, escribió el medio.
Crisis de seguridad en Jalisco
Jalisco es uno de las regiones que reporta mayores números de desapariciones en México, con cifras de más de 16 mil personas, las cuales se cree que fueron asesinadas por cárteles de la droga, individuos y policías corruptos.
“Las familias de las víctimas afirman que el despliegue de fuerza para el Mundial no sirve para protegerlas ni para ayudar a encontrar a sus seres queridos”, aseguró el periódico.
Durante el mes de febrero, esta región se enfrentó a uno de los episodios de violencia más difíciles que se han registrado en el país. Después de que se confirmara la muerte del narcotraficante mexicano, Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación desde su fundación en 2009.
A pesar de esta situación, el gobierno de Jalisco se esfuerza por proyectar una imagen de seguridad y orden como estrategia para incentivar el turismo en el estado, a semanas de que comience el Mundial.
“El secretario de seguridad de Jalisco nos muestra algunas de sus nuevas inversiones por valor de 55 millones de dólares”, declaró.
La realidad de las familias de desaparecidos en la región
The New York Times relató el caso de cuatro integrantes de la familia de Ana Hatsumi Muñoz, cuyo paradero aún se desconoce, sin que se haya determinado si fueron víctimas de desaparición o de homicidio. Su hermana Virginia, quien era policía, fue vista por última vez en 2021, cuando hombres armados la secuestraron.
Tras este fatídico hecho, Ana comenzó a formar parte de un colectivo llamado Guerreros Buscadores, quienes recibieron una denuncia anónima que indicaba que el cuerpo de uno de sus sobrinos podría haber sido quemado y enterrado en este terreno baldío, cerca del aeropuerto de Guadalajara.
“Cada uno de estos buscadores ha perdido al menos a un familiar. Tras dos horas de excavación, no encontraron ninguna pista. El gobierno afirma estar persiguiendo a los grupos criminales responsables de las desapariciones. Recientemente liberó a varias personas del escondite de este secuestrador, cerca del estadio Akron”, contó el medio.
En Jalisco, el número de víctimas por este delito sigue registrando altas cifras, dando como resultado que los seres queridos de los afectados sean los que se encarguen de la labor de búsqueda, mientras las autoridades ponen su atención a los eventos deportivos y culturales que se celebraran en el mes de junio y julio.
“Si bien México cuenta con una comisión de búsqueda, los colectivos suelen excavar por su cuenta, sin protección policial”, manifestó la fuente.