México sigue ganando terreno como destino de inversión. De acuerdo con el Índice de Confianza de Inversión Extranjera Directa (IED) 2026, elaborado por la consultora Kearney, el país escaló seis posiciones: pasó del lugar 25 al 19 entre las economías más atractivas del mundo para los grandes capitales internacionales.
El reporte, publicado este jueves, recaba las opiniones de ejecutivos y líderes empresariales globales y se considera uno de los termómetros más relevantes para medir el apetito inversor hacia distintas naciones.
¿Por qué sube México en el ranking?
Según Gerardo Rocha, socio director de Kearney México, el avance se explica en gran medida por la posición estratégica del país dentro de una gran plataforma regional junto a Estados Unidos y Canadá, los dos países mejor calificados en el listado, que se mantuvieron en el primero y segundo lugar, respectivamente.
Esa integración regional le da a México ventajas competitivas frente a otras naciones, incluso en un entorno global marcado por la incertidumbre. No obstante, Rocha advirtió que aún existen retos pendientes para que esta confianza se traduzca en inversiones concretas.
Un regreso con fuerza al mapa inversor mundial
Vale recordar que México había estado ausente de este índice durante cinco años consecutivos, hasta que en 2024 reapareció en el lugar 21. En apenas dos ediciones, el país ya sumó dos posiciones adicionales, consolidando una tendencia positiva.
En el resto del ranking destacan los movimientos de:
- Japón: subió del cuarto al tercer lugar
- China: escaló del sexto al cuarto sitio
El mundo también apuesta más por la inversión
El optimismo no es exclusivo de México. La encuesta de Kearney revela que 88% de los empresarios consultados planea aumentar su inversión extranjera directa en los próximos seis años, seis puntos porcentuales más que el año anterior, lo que refleja una recuperación generalizada de la confianza empresarial a escala global.
Para México, este contexto representa una ventana de oportunidad que, de aprovecharse con políticas claras y certeza jurídica, podría consolidar al país como uno de los grandes imanes de capital en la región.