El descenso de la maternidad responde a factores sociales y biológicos, afirma experta

Continúa el debate sobre la maternidad y la identidad femenina

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Factores sociales y de salud determinantes para que mujeres decidan no ejercer su maternidad  (iStock)
Factores sociales y de salud determinantes para que mujeres decidan no ejercer su maternidad (iStock)

El movimiento NoMo redefine el concepto de ser mujer y cuestiona la imposición social de la maternidad. La relación entre maternidad e identidad femenina se encuentra en revisión, destacó la psicóloga Diana Laura Gutiérrez Gutiérrez para Infobae México.

En entrevista, la experta señaló que el movimiento NoMo (Not Mother) impulsa una reflexión sobre el significado de ser mujer en una sociedad donde la maternidad mexicana se considera un mandato. La experiencia de no ser madre, ya sea por elección o por causas biológicas, tiene efectos que trascienden lo individual y generan cuestionamientos sobre los roles asignados a las mujeres.

“Estrés, depresión, ansiedad y conflictos de pareja figuran dentro de los efectos que la no maternidad provoca en la salud mental y emocional de algunas mujeres", mencionó la experta por la UAM Xochimilco.

Dichos impactos surgen cuando la decisión de no tener hijos es libre como cuando existe una incapacidad biológica.

“La ‘no maternidad’ genera vicisitudes y complejidades a nivel individual y colectivo”, explicó la especialista.

Baja la fecundidad en el país

Se redujo el porcentaje de maternidad y se debe a diversos factores (SALUD ESPAÑA EUROPA COMUNIDAD VALENCIANA SOCIEDAD
IVI)
Se redujo el porcentaje de maternidad y se debe a diversos factores (SALUD ESPAÑA EUROPA COMUNIDAD VALENCIANA SOCIEDAD IVI)

De acuerdo con la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) publicada en mayo de 2024, en México, la tasa de fecundidad de mujeres entre 15 y 49 años descendió a 1.60 hijos por mujer, cifra que refleja una disminución respecto a los cinco años previos (2.07 hijos).

El descenso se mantiene como tendencia internacional: en el año 2000, el promedio mundial de fecundidad fue de 2.72 hijos, en 1980 de 4.78 y en 1960 de 6.76 hijos por mujer.

Entre las causas que explican la baja fecundidad, señala la experta en terapia de parejas, es el acceso de las mujeres a niveles académicos más altos, lo que favorece su inserción en el mercado laboral y el reajuste de prioridades vitales.

“La disponibilidad de métodos anticonceptivos permite una vida sexual activa sin el riesgo de embarazos no planeados. El acceso legal a la interrupción del embarazo en algunas regiones también influye en la decisión de no ser madre", refirió la psicoterapeuta.

Continúa la presión social

Pareja infertilidad - fertilidad masculina
Muchas mujeres posponen o descartar la maternidad por cuestiones de fertilidad (Freepik)

Las circunstancias de infertilidad o esterilidad biológica, sumadas al aumento en los costos de crianza y nivel de vida, contribuyen a la reducción en la cantidad de hijos.

Por igual, la Mtra. Diana Gutiérrez, mencionó que el ritmo de vida acelerado y el interés por el desarrollo profesional llevan a muchas mujeres a posponer o descartar la maternidad, aunque siguen recibiendo presión familiar y social por ello.

En 2011, la escritora Jody Day, fundadora de Gateway Women, acuñó el término NoMo para referirse a mujeres que no son madres por diversas razones.

El movimiento NoMo cuestiona la visión de la maternidad como un destino inevitable y propone separar la identidad femenina de la función biológica de los órganos reproductivos. Esta perspectiva desafía las expectativas culturales y sociales que históricamente han equiparado ser mujer con ser madre.

La experiencia de ser mujer, atravesada por la carga social que asocia la feminidad con la maternidad, puede generar confusión, ambivalencia y culpa en quienes deciden no tener hijos o no pueden hacerlo.

“En ocasiones el acompañamiento terapéutico puede apoyar en gestionar la presión que acarrea esa circunstancia o decisión de vida, pues muchas mujeres son etiquetadas de defectuosas, egoístas e inmaduras”, mencionó la analista en trauma.

La tasa general de fecundidad, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se calcula con el promedio de hijos nacidos vivos que una mujer tendría entre los 15 y 49 años.

Por su parte, la tasa de fertilidad se refiere a la capacidad biológica de una persona o pareja para reproducirse y concluir un embarazo. La esterilidad es la incapacidad de concebir, es decir, la imposibilidad de quedar embarazada.

Ante ello, Gutiérrez Gutiérrez señaló que ante el contexto complejo, las mujeres deben explorar sus deseos personales entre ejercer la maternidad o no.

“Busca espacios en los que puedas explorar su infuencia en las decisiones que tomas en esa área de tu vida, explorar cuáles son tus deseos propios, tus expectativas y motivaciones”, reflexionó la experta Sistémica-Relacional.

Si tienes alguna duda, puedes contactar a la experta a través de su Instagram, que es psic.lau.g.

El movimiento NoMo invita a reconocer la pluralidad de trayectorias posibles para las mujeres y a derribar estigmas vinculados a la no maternidad.