10 señales de alerta que envía el cuerpo antes de una crisis nerviosa por estrés crónico

Siete de cada diez personas laboralmente activas en México padecen síntomas de agotamiento mental, según la OMS

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Mujer con camisa gris y pantalón marrón claro, con expresión de cansancio, apoyada en una pared con la mano en la frente, en un interior con luz cálida
El cuerpo tiene límites claros frente al estrés que se vuelve crónico. (Imagen ilustrativa IA Infobae México)

El estrés se manifiesta de distintas maneras. A veces, como desesperación por estar atorado en el tránsito cuando se debe llegar a tiempo a la oficina; otras veces se presenta como una persistente inquietud antes de comenzar una junta importante o una angustia que nubla la mente cuando las cuentas no se ajustan para llegar a fin de mes.

Cada escenario representa un problema con solución alcanzable que requiere administración financiera, de tiempo o simplemente un cambio de actitud.

Por complejo que resulte, en cada situación una dosis mínima de estrés ayuda a que el cerebro se espabile e identifique una solución. Esa es su función. El problema surge cuando el estrés se vuelve constante y las personas, abrumadas por la presión mal gestionada, pierden la capacidad de encontrar soluciones.

El impacto del estrés crónico

El estrés crónico es un problema de salud identificado por autoridades de sanidad. Solo en México afecta a 7 de cada 10 personas laboralmente activas, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Anteriormente, este estado emocional era identificado como “colapso nervioso”; sin embargo, en años recientes, psicólogos y psiquiatras lo denominan “crisis de salud mental”.

Solo en México, el estrés crónico afecta a 7 de cada 10 personas laboralmente activas, según la OMS (Freepik)
Solo en México, el estrés crónico afecta a 7 de cada 10 personas laboralmente activas, según la OMS (Freepik)

Aunque comparte algunas características con el burnout laboral, una crisis de salud mental va más allá de un estado de agotamiento físico, emocional y mental crónico derivado del estrés laboral no gestionado. Depresión, ansiedad generalizada y desesperanza son algunos trastornos que puede presentar una persona con estrés crónico.

Vivir bajo esta presión no es sano y el cuerpo tiene límites claros y envía señales antes de que la presión se manifieste como dolencias físicas y una crisis nerviosa que afecta la calidad de vida.

Alertas físicas principales:

  • Fatiga crónica y agotamiento: Cansancio extremo que no mejora con el descanso.
  • Insomnio o alteraciones del sueño: Dificultad para conciliar el sueño o despertar constantemente.
  • Aumento de la frecuencia cardíaca y palpitaciones: Sensación de pánico o peligro inminente.
  • Tensión muscular y temblores: Dolor en cuello, hombros o espalda, y temblores musculares.
  • Problemas gastrointestinales: Náuseas, dolor abdominal, estreñimiento o diarrea.
  • Dolores de cabeza o mareos: Frecuentes y de alta intensidad. Sensación de inestabilidad.

Alertas emocionales y mentales:

  • Irritabilidad extrema y cambios de humor: Pequeñas molestias causan grandes reacciones.
  • Aislamiento social: Retirarse de amigos, familia o actividades habituales.
  • Dificultad para concentrarse: Problemas para gestionar tareas diarias o laborales.
  • Ansiedad constante o pánico: Sentimiento abrumador de desamparo o tristeza.
Un joven en terapia psicológica (AdobeStock)
La terapia es clave para evitar una crisis de salud mental. (AdobeStock)

¿Qué hacer en caso de identificar uno o más síntomas?

Identificar que se está al borde de una crisis de salud mental es el primer paso que se tiene que dar para salir de ella. El segundo paso es buscar apoyo profesional de inmediato.

Su reconocimiento como un problema del siglo XXI ha abierto opciones para su atención. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofrece servicio de psicología en unidades del primer nivel de atención, en segundo y en el tercero.

Además de diversos programas enfocados a fortalecer y mejorar la salud mental, el IMSS tiene una línea de apoyo en el teléfono 800 2222 668, donde en la opción 4, se brinda orientación en salud mental.

Especialistas resaltan la importancia de adoptar hábitos saludables de alimentación, realizar ejercicios de respiración, practicar técnicas de relajación y retomar pasatiempos que ayudaban a desconectarse de los pensamientos intrusivos como complemento a la terapia.