La historia de las momias en Tlayacapan, Morelos: hallazgos, curiosidades y cómo visitarlas

El recinto histórico, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, permite a los visitantes recorrer el antiguo refectorio donde se resguardan las momias

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Tlayacapan, Morelos
El recinto histórico, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco, permite a los visitantes recorrer el antiguo refectorio donde se resguardan las momias y objetos originales. (Cinthia Salvador / Infobae)

El Ex Convento de San Juan Bautista, ubicado en el municipio de Tlayacapan, en el estado de Morelos, resguarda uno de los hallazgos más singulares del patrimonio funerario en México: nueve cuerpos momificados que pueden ser visitados por el público. Este conjunto arquitectónico del siglo XVI, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1994, se distingue tanto por su valor histórico como por la particular exposición de momias que se exhibe en su antiguo refectorio.

De acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los cuerpos fueron descubiertos durante trabajos de restauración en 1982, cuando se realizaban excavaciones bajo el piso de la iglesia principal. Los especialistas identificaron 39 entierros, pero solo nueve cuerpos, pertenecientes a niños y adolescentes, se conservaron en condiciones óptimas y ahora forman parte de una muestra permanente. El resto de los hallazgos regresó a su lugar original tras la investigación.

Tlayacapan, Morelos
Nueve cuerpos momificados, hallados durante excavaciones en 1982, se exhiben en el Ex Convento de San Juan Bautista, ofreciendo una visión única de las prácticas funerarias coloniales en Morelos. (Cinthia Salvador / Infobae)

El recinto agustino, fundado en 1534, integra la llamada Ruta de los Volcanes y destaca en la región de los Altos de Morelos por su relevancia arquitectónica y religiosa. Las autoridades del INAH y del gobierno estatal han intervenido en reiteradas ocasiones para preservar tanto la estructura como las piezas arqueológicas, especialmente tras los daños sufridos por los sismos de 2017, de acuerdo a lo expuesto en informes oficiales.

La momias en el Ex Convento de San Juan Bautista

La exposición de las momias se encuentra abierta al público en el mismo ex convento, en un espacio acondicionado para resguardar las condiciones ambientales necesarias. El acceso se realiza por la entrada principal del conjunto, donde se solicita un donativo para el mantenimiento del recinto y la conservación de los restos. La visita permite observar de cerca los féretros originales y objetos funerarios recuperados, junto a información sobre las prácticas funerarias durante la época colonial.

La mayoría de los cuerpos momificados son de infantes y adolescentes, conocidos como “angelitos” por las tradiciones religiosas coloniales. Muchas de estas sepulturas pertenecían a familias acomodadas, que pagaban por enterrar a sus seres queridos cerca del altar mayor, siguiendo una costumbre de la época. Actualmente, las momias representan el principal atractivo del Museo del Exconvento, acompañado de piezas de arte sacro y otros objetos antiguos. Tras varios años de cierre, el museo ha reabierto al público y los cuerpos han sido estudiados por especialistas del INAH.

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El acceso al área de las momias requiere un donativo y se realiza bajo estrictas medidas de conservación para proteger los restos y la estructura del convento. (Crédito: Wikimedia/Gunnar Wolf)

Las autoridades recomiendan a los visitantes respetar las normas del recinto histórico y seguir las indicaciones del personal. El horario de visita suele abarcar de martes a domingo, entre 10:00 y 17:00 horas, aunque puede variar según actividades culturales o restauraciones en curso. El sitio cuenta con señalización en español e inglés, así como guías locales que ofrecen recorridos con contexto histórico y cultural.

El Ex Convento de San Juan Bautista es uno de los principales destinos turísticos y de investigación histórica en Morelos, gracias a la colaboración entre instituciones públicas, especialistas y la comunidad local. La visita a las momias de Tlayacapan representa una oportunidad para conocer de manera directa una faceta poco explorada de la historia funeraria mexicana y apreciar la riqueza patrimonial de la región.