El rancho Las Palmas, con un valor superior a 50 millones de pesos, permanece en el centro de una disputa legal y familiar tras el fallecimiento de Julián Figueroa.
Un legado disputado: la herencia de Julián Figueroa
La propiedad conocida como rancho Las Palmas se ubica en un entorno privado de Cuernavaca y estuvo durante años bajo la tutela de Julián Figueroa, quien la recibió como herencia de su padre, Joan Sebastian.
El predio, de más de 8 mil metros cuadrados, posee caballerizas, una capilla religiosa en la que se celebró la primera comunión de José Julián —hijo de Julián—, una amplia alberca, seis habitaciones y un museo con monturas del cantante, según reportó TVyNovelas en un recorrido documentado en 2021.
La casa principal alberga fotografías y recuerdos del “Poeta del Pueblo”, lo que refuerza el valor sentimental del inmueble dentro del patrimonio familiar.
Separación y tensiones previas al fallecimiento
La disputa patrimonial que enfrenta a Imelda Garza Tuñón, viuda de Julián, y a Maribel Guardia, madre del cantante, tiene antecedentes en la vida personal de la pareja. Marco Chacón, padrastro de Julián y albacea de la herencia, indicó ante la prensa que, meses antes de la muerte de Julián, Imelda Garza Tuñón promovió asesoría jurídica con la intención de divorciarse y de quedarse con el rancho.
“Lo que sí puedo decir es que ella estuvo promoviendo el divorcio, buscó un abogado para divorciarse, ahí está el abogado, ahí están las pláticas con el abogado… a través de ese abogado, ella quería quedarse con el rancho de Las Palmas, es un hecho real”, declaró Chacón en declaraciones ante diversos medios.
El albacea agregó que la relación entre Julián e Imelda ya se encontraba fracturada. Ambos convivían en la misma residencia, pero vivían separados desde un año antes del fallecimiento, incluso en habitaciones distintas dentro del inmueble, según el propio Chacón. Además, puntualizó que el matrimonio se estableció bajo el régimen de bienes separados.
El proyecto inconcluso de Julián Figueroa
Durante su vida, Julián Figueroa manifestó públicamente su deseo de mantener Las Palmas como patrimonio familiar. Había anunciado su intención de convertir el rancho en un restaurante y hotel boutique, con el objetivo de preservar el legado de su familia y crear un espacio con valor histórico y cultural.
La inesperada muerte de Julián en abril de 2023 truncó ese proyecto y dejó en suspenso la administración de los bienes, con el rancho como activo principal.
Venta y litigio tras el fallecimiento
En enero de 2025, una inmobiliaria anunció la venta de Las Palmas por un monto de 50 millones de pesos, lo que generó sorpresa por darse mientras el litigio sucesorio se encontraba activo. Este anuncio coincidió con el proceso legal entre Maribel Guardia e Imelda Garza Tuñón, y la designación judicial pendiente acerca del destino de los bienes para el menor heredero, José Julián.
La relevancia del caso aumentó tras recientes señalamientos sobre la autenticidad del testamento de Julián Figueroa. El documento impugnado designa como heredero universal a José Julián, pero Imelda Garza Tuñón ha sostenido ante los tribunales de Morelos que la firma de Julián no corresponde a la del testamento, y que el cantante se encontraba en la Ciudad de México cuando habría sido firmado el documento.
La polémica por la autenticidad del testamento
El conflicto legal se intensificó este miércoles 11 de marzo del 2026, cuando Maribel Guardia compartió un nuevo comunicado en el que informó sobre un procedimiento abierto en Guerrero contra la notaría que elaboró el testamento de Julián.
Según la actriz, este proceso se realizó con hermetismo y sin la participación de su familia, y presentó un peritaje que cuestiona la firma del notario.
Guardia aclaró en sus redes sociales que este procedimiento es independiente al juicio sucesorio que continúa en Morelos. “Este procedimiento es distinto al que se desarrolla en Morelos, el cual sigue su curso de manera independiente”, expuso la actriz en una publicación en Instagram.
Las audiencias judiciales en Cuernavaca han reunido a las figuras centrales de la disputa, incluyendo a Maribel Guardia y Marco Chacón, quienes defienden la autenticidad del testamento y la voluntad de Julián de proteger el futuro de su hijo.
Un rancho con historia y peso emocional
El rancho Las Palmas destaca no solo por su valor económico, sino también por su peso simbólico en la historia de la familia Figueroa. Además de áreas recreativas y de descanso, la propiedad incluye una capilla diseñada para la primera comunión de José Julián, lo que refuerza la carga emocional del predio.
Entre las amenidades del rancho figuran:
- Seis habitaciones y casa principal decorada con recuerdos de Joan Sebastian
- Amplia alberca y caballerizas
- Carretas antiguas de origen español
- Capilla religiosa y museo con monturas utilizadas por el cantante
Mientras los tribunales de Morelos definen la validez del testamento y el destino de la herencia, Las Palmas permanece como símbolo del conflicto patrimonial y familiar que rodea el legado de Julián Figueroa y Joan Sebastian.