El plan del IMSS que podría cambiar el acceso a los trasplantes en México

La campaña del Seguro Social busca sensibilizar a las familias sobre la importancia de la donación de órganos

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Personal médico del IMSS prepara un órgano para trasplante, como parte de la estrategia nacional para alcanzar 4,581 trasplantes en México para el año 2026. (IMSS)

Un impulso sin precedentes busca transformar el acceso a los trasplantes en México. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) presentó una nueva estrategia nacional, cuya meta es llegar a 4 mil 581 trasplantes en 2026, mil más que el año anterior. Este aumento forma parte de la expansión de servicios y capacidades en hospitales de Segundo Nivel.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, detalló que solo en 2025 se realizaron 3 mil 519 trasplantes bajo el esquema institucional. De ese total, 1mil 478 fueron de riñón, 63 de hígado, 28 de corazón, tres de pulmón, además de 1mil 417 de córnea y 530 trasplantes de células hematopoyéticas. Estas cifras reflejan el alcance de la red nacional de trasplantes y el esfuerzo por incrementar la cobertura.

Expansión a hospitales de Segundo Nivel

La estrategia anunciada incluye una descentralización de los servicios de trasplantes. Ahora, hospitales regionales y unidades de Segundo Nivel, que ya cuentan con infraestructura y personal capacitado, podrán llevar a cabo estos procedimientos. Esto significa que los pacientes no tendrán que trasladarse únicamente a centros médicos nacionales, como ocurría antes.

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En 2025, el IMSS contaba con 76 unidades procuradoras de órganos y 22 hospitales autorizados para realizar trasplantes. Esta base se ampliará con la incorporación de nuevos hospitales, como el Hospital General Regional No. 2 de Ciudad Juárez, que desde su diseño ya incluye servicios completos: desde la procuración hasta la intervención quirúrgica.

El director general del IMSS, Zoé Robledo, anuncia la estrategia nacional para incrementar los trasplantes en México, acompañado por Claudia Sheinbaum, durante una "Conferencia del Pueblo" en la Ciudad de México. (IMSS)

La inclusión de los trasplantes en hospitales de Segundo Nivel representa una transformación en el modelo de atención. Ahora, la oportunidad de acceder a un trasplante se acerca más a las comunidades, eliminando barreras geográficas y logísticas para los derechohabientes.

Recuperación del servicio de hemodiálisis y enfoque multidisciplinario

Entre los principales objetivos para 2026, el IMSS prioriza el fortalecimiento del trasplante renal. Este esfuerzo irá de la mano con la recuperación de la hemodiálisis directa, lo que permitirá iniciar protocolos de trasplante en forma oportuna y con el respaldo de equipos multidisciplinarios que incluyen especialistas en Nutrición, Psicología y Nefrología.

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El propio Zoé Robledo explicó que este acompañamiento resulta clave para orientar a los pacientes sobre las ventajas clínicas del trasplante ante la insuficiencia renal crónica. La integración de distintos especialistas busca mejorar la preparación y seguimiento de cada caso, aumentando así las probabilidades de éxito y calidad de vida.

Cultura de donación y el Código Vida

Un componente esencial de la estrategia nacional es la promoción del Código Vida, iniciativa destinada a sensibilizar a las familias sobre la importancia de la donación de órganos. Este proceso resulta fundamental en los momentos decisivos, ya que cada donante puede salvar o mejorar la vida de varios pacientes.

Médicos del IMSS realizan un trasplante en un quirófano, en el marco de la nueva estrategia nacional del instituto para aumentar y descentralizar el acceso a estos procedimientos vitales en México. (IMSS)

Zoé Robledo recordó que “donar es dar vida después de la vida”, frase que resume el espíritu altruista de la donación y el impacto directo que tiene sobre miles de personas que esperan un trasplante. La campaña del IMSS busca reforzar esta conciencia social y aumentar la disponibilidad de órganos para trasplantes.

La nueva visión del IMSS en materia de trasplantes no solo busca incrementar los procedimientos, sino también facilitar el acceso, mejorar la calidad de atención y fomentar la solidaridad. En conjunto, estos elementos aspiran a transformar el panorama nacional y brindar nuevas oportunidades a quienes más lo necesitan.

Trasplantes en 2025 en el IMSS

Zoé Robledo informó que en 2025 se llevaron a cabo 3 mil 519 trasplantes bajo el esquema institucional.

De ese total, mil 478 correspondieron a trasplantes de riñón.

Se realizaron 63 trasplantes de hígado y 28 de corazón.

El registro incluyó tres trasplantes de pulmón.

También se efectuaron mil 417 trasplantes de córnea.

Hubo 530 trasplantes de células hematopoyéticas.

Qué es un trasplante de células hematopoyéticas

Un trasplante de células hematopoyéticas es una intervención médica utilizada para tratar diversas enfermedades de la sangre, como leucemias, linfomas o problemas graves del sistema inmunitario. El objetivo es reemplazar la médula ósea dañada por células madre sanas, que pueden provenir del propio paciente o de un donante compatible.

Personal médico del IMSS transporta un órgano para trasplante, simbolizando la nueva estrategia nacional que busca expandir el acceso a estos procedimientos vitales en México. (IMSS)

Estas células madre hematopoyéticas tienen la capacidad de generar todas las células de la sangre: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Normalmente, se extraen de la médula ósea, la sangre periférica o el cordón umbilical. Tras la infusión, las células nuevas comienzan a producir células sanguíneas normales, restaurando la función del sistema inmunitario y sanguíneo.

De acuerdo con Swiss Médica, el procedimiento requiere preparación previa, generalmente con quimioterapia y/o radioterapia, para eliminar las células dañadas y evitar el rechazo. Luego, se infunden las células madre, de forma similar a una transfusión. El paciente permanece hospitalizado bajo estrictos cuidados hasta que las células trasplantadas se instalan y empiezan a funcionar.

Este tipo de trasplante ofrece esperanza en casos donde otros tratamientos no han sido efectivos, ya que puede conducir a la remisión o incluso a la curación de enfermedades graves de la sangre. Sin embargo, implica riesgos y un seguimiento médico intensivo tras la intervención.