Los riñones cumplen una función esencial en la eliminación de desechos y el equilibrio de líquidos en el organismo.
Sin embargo, diversos hábitos cotidianos pueden afectar su funcionamiento sin que muchas personas lo adviertan.
Más allá de la conocida importancia de mantener una adecuada hidratación, existen conductas frecuentes que pueden comprometer la salud renal a largo plazo.
Identificar estos hábitos es clave para prevenir enfermedades y proteger el bienestar general.
Hábitos que dañan los riñones, más allá de tomar poca agua
Como mencionamos antes, varios hábitos cotidianos pueden afectar negativamente la salud renal, más allá de una baja ingesta de agua. De acuerdo con información de la Fundación Nacional de los riñones, entre los más relevantes se encuentran:
-Consumo excesivo de sal: Una dieta alta en sodio eleva la presión arterial y obliga a los riñones a trabajar más, lo que puede acelerar su deterioro.
-Abuso de analgésicos y antiinflamatorios: El uso frecuente y sin control médico de medicamentos como el ibuprofeno, naproxeno y otros antiinflamatorios puede dañar el tejido renal.
-Dieta rica en proteínas de origen animal: Un consumo excesivo de carnes rojas y embutidos sobrecarga los riñones, especialmente en personas con predisposición a enfermedades renales.
-No dormir bien: El ciclo del sueño influye en los riñones por lo que dormir pocas horas o de manera cortada puede confundir al organismo con respecto a cuándo los riñones deberían hacer un mayor esfuerzo.
-Entrenar en exceso: El hábito de entrenar demasiado puede derivar en un padecimiento conocido como rabdomiólisis, el cual causa un gran daño en estos órganos.
-Consumo excesivo de alcohol: Beber en exceso puede alterar el equilibrio de los líquidos y electrolitos, y con el tiempo dañar la función renal.
-Sedentarismo: La falta de actividad física favorece la aparición de hipertensión y diabetes, principales causas de daño renal.
-No controlar la presión arterial y la glucosa: La hipertensión y la diabetes no tratadas son factores de riesgo principales para la insuficiencia renal.
-Aguantar las ganas de ir al baño: Postergar sistemáticamente la micción puede favorecer infecciones urinarias y afectar la función renal.
-Dieta alta en azúcar y ultraprocesados: El consumo elevado de azúcares y productos ultraprocesados aumenta el riesgo de diabetes y sobrepeso, que impactan la salud renal.
Los mejores alimentos para cuidar los riñones
El cuidado renal requiere una alimentación equilibrada, control de enfermedades crónicas y un estilo de vida saludable.
En este sentido, algunos alimentos recomendados para el cuidado de los riñones son:
-Frutas frescas
-Verduras
-Pescados grasos
-Cereales integrales
-Claras de huevo
-Aceite de oliva
-Ajo y cebolla
-Agua
Seleccionar estos alimentos y mantener una dieta variada ayuda a proteger los riñones y a prevenir enfermedades asociadas.
Ante condiciones renales preexistentes, es importante consultar a un profesional de la salud para adaptar la alimentación a las necesidades específicas.