La destitución de Marx Arriaga como director general de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) desató protestas, consignas y un enfrentamiento político que escaló hasta el titular de la dependencia, Mario Delgado.
A las afueras de la SEP se escuchó con fuerza el grito: “¡Fuera Mario Delgado de la SEP!”, en respaldo al funcionario removido tras permanecer más de 100 horas atrincherado en su oficina.
Protestas en la SEP: consignas contra Mario Delgado y respaldo a Marx Arriaga
El martes, luego de recibir el oficio formal de su despido, Arriaga abandonó las instalaciones entre porras de simpatizantes que coreaban: “¡No estás solo!” y “Educación primero al hijo del obrero, educación después al hijo del burgués”.
La salida ocurrió después de cuatro días en los que el exfuncionario se negó a dejar su despacho hasta contar con un documento legal que confirmara su destitución.
Durante ese periodo, convirtió su oficina en un punto de resistencia política y mediática.
Cuatro días atrincherado: la exigencia del documento legal
Desde el viernes, cuando se le notificó su separación del cargo, Arriaga decidió permanecer en su oficina.
Argumentó que no abandonaría el espacio hasta recibir el oficio correspondiente, lo que finalmente ocurrió este martes.
Tras recibir el documento, sostuvo ante medios que se trataba de “lo mínimo que un trabajador debería recibir”.
La SEP ya nombró como sustituta a la pedagoga y poeta indígena Nadia López, con lo que formalizó el relevo en la Dirección General de Materiales Educativos.
La disputa por los libros de texto gratuitos
El conflicto de fondo se centró en los contenidos de los libros de texto gratuitos impulsados bajo el proyecto de la Nueva Escuela Mexicana.
El secretario de Educación, Mario Delgado, explicó que Arriaga se oponía a modificar “ni una sola coma” de los materiales.
De acuerdo con Delgado, la SEP busca incorporar nuevos contenidos, entre ellos:
- Mayor visibilidad a la contribución de las mujeres en la historia de México.
- Más presencia de lenguas originarias.
- Ajustes y actualizaciones pedagógicas en los materiales.
Arriaga consideró que estos cambios atentaban contra el legado educativo del sexenio anterior.
En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó el relevo y explicó que el desacuerdo surgió precisamente por la negativa a realizar modificaciones.
La postura de Mario Delgado y el ofrecimiento rechazado
El titular de la SEP, Mario Delgado, afirmó que incluso propuso a Arriaga integrarse a otras áreas del movimiento, incluida la posibilidad de una representación diplomática en América Latina, oferta que fue rechazada.
Asimismo, aseguró que existía un acuerdo para que presentara su renuncia antes del 15 de febrero; de lo contrario, se procedería por la vía administrativa.
Delgado también reconoció fallas en la notificación realizada por el área jurídica de la dependencia, calificándola como “muy mal instrumentada” y consideró innecesaria la presencia de personal de resguardo.
Adelantó que el Órgano Interno de Control investigará quién solicitó ese apoyo.
Niega acusaciones y defiende su gestión
En su salida, Marx Arriaga rechazó las acusaciones sobre presuntas irregularidades o “moches”, al calificarlas como mentiras y calumnias.
Afirmó que su labor siempre estuvo orientada a la justicia social y no al enriquecimiento personal.
“Me voy como llegué”, declaró, y añadió que ya existen investigaciones sobre maestros que renunciaron en su momento, insistiendo en que él no cometió ninguna falta.
El episodio no solo evidenció tensiones internas en la SEP, sino que también abrió un nuevo capítulo en el debate sobre el rumbo de la política educativa en México, con protestas que, por ahora, apuntan directamente contra el titular de la dependencia.