Este 11 de febrero de 2026, el Congreso de la Ciudad de México puso sobre la mesa una propuesta para endurecer las penas en contra de quienes provoquen la muerte de perros y gatos.
La iniciativa contempla un aumento en las sanciones penales, que podrían alcanzar hasta 12 años de prisión y multas de hasta 281 mil pesos para los responsables. Además, el proyecto plantea incrementar el castigo por violencia sexual hacia los animales considerados seres sintientes, con penas de hasta seis años de cárcel y multas que llegarían a los 234 mil pesos.
Reforma al Código Penal para proteger a seres sintientes
La propuesta fue presentada por la diputada Jannete Guerrero Maya ante el pleno del Congreso local. El objetivo central es modificar el Código Penal de la Ciudad de México para fortalecer el marco legal contra el maltrato animal.
Durante la Sesión Ordinaria, la legisladora del Partido del Trabajo (PT) subrayó la necesidad de aumentar la severidad de las penas, argumentando que las sanciones actuales resultan insuficientes y permiten que delitos graves se resuelvan mediante acuerdos o sanciones mínimas. “Esta iniciativa no es ocurrencia, no es exageración y no es castigo por castigo. Es una corrección necesaria”, expresó Guerrero Maya.
En su intervención, detalló los alcances de la reforma:
- Pena de 2 a 6 años de prisión y multas de 70 mil a 117 mil pesos en casos de maltrato o crueldad.
- Penas de 4 a 8 años de cárcel para quienes mantengan o financien sitios ilegales de sacrificio animal.
- Hasta 12 años de prisión y multas de 281 mil pesos si la conducta resulta en la muerte de perros o gatos.
- Castigo de hasta seis años de prisión y 234 mil pesos de multa por violencia sexual en contra de seres sintientes.
Reconocimiento constitucional y prevención de la violencia
La diputada destacó que, en la capital, los animales han dejado de ser considerados objetos o propiedad, pasando a ser reconocidos como seres sintientes en la Constitución local. Guerrero Maya puntualizó que este avance debe estar respaldado por leyes que aseguren una protección real y efectiva. “Reconocer no basta si la ley no protege de verdad”, advirtió.
Para la legisladora, la protección animal está vinculada a la prevención de la violencia en general. “La crueldad se aprende, se normaliza y se reproduce. Combatir el maltrato animal es también prevenir otras formas de violencia y construir una ciudad más justa y más humana”, concluyó Guerrero Maya ante el pleno legislativo.
De las 4 mil denuncias anuales recibidas por la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) por maltrato animal, 30 corresponden a casos en los que adultos mayores o personas con algún padecimiento mental acumulan perros. Según la PAOT, esta problemática no siempre representa un asunto grave de salud pública, aunque sí requiere atención conjunta entre las áreas de bienestar y salud.