El proceso de recalentar el arroz ha despertado interés por su posible influencia en el valor calórico y el impacto sobre el peso corporal.
Algunos estudios señalan que, tras enfriarse y recalentarse, el arroz experimenta cambios en su composición que podrían modificar la cantidad de energía absorbida por el organismo.
Esta transformación ha motivado investigaciones sobre el papel del almidón resistente y su relación con la digestión, la saciedad y el control de peso.
¿Recalentar el arroz puede tener un efecto en que subas o bajes de peso?
Como mencionamos, se sabe que recalentar el arroz puede modificar su composición, pero su efecto sobre el peso corporal depende de varios factores.
De acuerdo con información de la revista científica Nutrients, los sigueintes son los factores que pueden influir en las calorías que aporta el arroz recalentado.
Lo que dice la ciencia:
- Almidón resistente: Al enfriar el arroz cocido y luego recalentarlo, parte de sus almidones se transforman en almidón resistente. Este tipo de almidón no se digiere en el intestino delgado y llega al colon, donde actúa como fibra, aportando menos calorías que el almidón digerible.
- Disminución de calorías absorbidas: El almidón resistente puede reducir la cantidad de calorías absorbidas y favorecer la saciedad, aunque el efecto es modesto y no suficiente para provocar una pérdida de peso significativa por sí solo.
- Importancia de la cantidad y el contexto: El impacto en el peso depende más de la cantidad total de arroz consumido, el acompañamiento y el balance general de la dieta que del hecho de recalentarlo.
Consejos para consumir arroz de manera más saludable sin causar un aumento de peso
- Controlar las porciones: Servir cantidades moderadas de arroz para evitar un exceso calórico.
- Preferir arroz integral: Elegir variedades integrales aporta más fibra, vitaminas y minerales, lo que favorece la saciedad y el control del apetito.
- Acompañar con vegetales: Combinar el arroz con una amplia variedad de verduras incrementa el volumen del plato, aporta nutrientes y reduce la densidad calórica.
- Evitar frituras y adiciones calóricas: Preparar el arroz con poca grasa y limitar el uso de aceites, mantequilla, quesos o salsas pesadas.
- Enfriar y recalentar: Enfriar el arroz cocido y luego recalentarlo puede aumentar el contenido de almidón resistente, que se comporta como fibra y reduce la absorción de calorías.
- Combinar con proteínas magras: Incluir pollo, pescado, huevo o legumbres ayuda a equilibrar la comida y mantener la saciedad.
- Elegir métodos de cocción sencillos: Hervir o cocer al vapor el arroz, en lugar de freírlo, disminuye el aporte calórico.
- Evitar mezclas azucaradas: Limitar la preparación de arroz con azúcar, leche condensada o ingredientes dulces, que incrementan su densidad energética.
Es importante mencionar que rl arroz recalentado debe manipularse adecuadamente para evitar riesgos microbiológicos, como la proliferación de Bacillus cereus.