La combinación de manzana y canela en ayunas ha ganado popularidad por sus beneficios nutricionales y su fácil preparación. La manzana es una fruta disponible durante la mayor parte del año, con variedades que ofrecen sabores y texturas distintas. Al consumir una manzana mediana (aproximadamente 200 gramos), se obtiene un aporte de 89 kilocalorías, 20,2 gramos de hidratos de carbono principalmente en forma de azúcares naturales, y 3,4 gramos de fibra, tanto soluble como insoluble.
Mientras que la canela, por su parte, es una especia apreciada desde la antigüedad, usada para aromatizar platos y aprovechar su aroma y sabor característicos. Su contenido en aceites esenciales y compuestos fenólicos aporta propiedades únicas, aunque su valor nutricional en pequeñas cantidades es bajo.
Propiedades nutricionales de la manzana y la canela
Esta fruta contiene cantidades significativas de fibra dietética, sobre todo insoluble, que ayuda al tránsito intestinal. Aporta flavonoides como la quercetina, catequinas y procianidinas, compuestos con efecto antioxidante. Además, ofrece una pequeña cantidad de vitamina C y potasio. Su perfil nutricional la convierte en una opción ligera y refrescante para iniciar el día.
La canela destaca por su contenido en calcio, hierro, potasio y magnesio, pero en la dosis habitual (menos de un gramo) su aporte calórico y de nutrientes es mínimo. Lo más relevante de la canela es su aceite esencial, rico en fenoles, que aporta su aroma y propiedades conservantes.
Beneficios: saciedad, salud digestiva y antioxidantes
Consumir manzana y canela en ayunas puede ayudar a prolongar la sensación de saciedad, gracias a la fibra soluble de la fruta, que forma geles en el estómago y ralentiza la absorción de glucosa. Esta acción contribuye a mantener niveles de energía más estables durante la mañana. Por otro lado, la combinación de fibra insoluble y compuestos fenólicos favorece la regularidad intestinal y actúa como prebiótico, estimulando el crecimiento de bacterias beneficiosas en el colon.
Finalmente, los flavonoides y procianidinas de la manzana actúan como antioxidantes, protegiendo las células del daño oxidativo. Estos compuestos se encuentran en mayor proporción en la piel de la fruta, por lo que consumir manzanas enteras resulta más ventajoso.
Personas con alergia a alguno de estos alimentos deben evitarlos. La canela contiene cumarina, un compuesto que puede resultar tóxico en altas dosis, por lo que no se recomienda exceder su consumo. En trastornos hepáticos o durante el embarazo, se aconseja moderación y consultar al médico antes de incorporar grandes cantidades de canela a la dieta.
Receta para preparar manzana con canela
- Lava una manzana y retírale el corazón, dejando la piel.
- Colócala en una bandeja para horno y espolvorea canela molida sobre la superficie.
- Hornea a 180 °C (356 °F) durante 20 minutos, hasta que la manzana esté tierna y fragante.
- Sirve caliente, sola o acompañada de una cucharada de yogur natural.